Notas al margen Lectura terapéutica políticamente correcta y baja en autoestima

Notas al margen Lectura terapéutica políticamente correcta y baja en autoestima

No es la primera vez que veo que alguno de mis amigos en Facebook comparte una imagen que nos “vende” la lectura como si nos vendiera la panacea para ser mejores personas. El capitalismo verde nos ofrece los beneficios de los árboles aun después de muertos: en los libros.

La imagen a la cual hago referencia -y como la que hay muchas otras- lleva a manera de título “¿Qué pasa en el cerebro cuando leemos?”, y tiene una serie de frases que a continuación enlisto y acompaño con breves reflexiones que corren por mi cuenta. Pero antes, hay que poner especial atención en la pregunta que inaugura la imagen. A primera vista pareciera inocente, sencillamente queremos saber qué diablos pasa en nuestra cabeza cuando leemos, como quien quiere saber un poco de ese pequeño universo lleno de conexiones eléctricas que cargamos a diario sobre los hombros sin tener realmente mucha idea de para qué sirve. Aunque la cuestión, ni tan oculta aquí, es ¿para qué queremos saber eso? La función subliminal de la imagen aparecerá si prestamos atención al contenido.

1.-“Hacemos fotografías mentales de las imágenes que describen los textos”. ¿Realmente era necesario decirlo?, y eso ¿por qué me haría preferir la lectura de un libro sobre otra cosa? Si una de las finalidades de la lectura como acto saludable es crear imágenes mentales quizá sería mejor ver una película. Ésta nos da un bono imaginativo más digerido que ayudaría a nuestro tracto digestivo y nos permitiría poder vaciar más pronto el contenido al basurero de la memoria. Para crear imágenes basta sólo abrir los ojos y volverlos a cerrar. Recordar es un buen ejemplo de generación de “fotografías mentales”.

2.-“La lectura aumenta el flujo sanguíneo”. Ok, y ¿luego?, ¿es eso una respuesta para algo? Es decir, al parecer la finalidad de esta imagen es hacernos ver que el acto de leer trae beneficios a nuestra salud, y también a nuestra vida profesional y social (como se ve en los puntos siguientes). Pero no creo que alguien decida leer para ser más saludable, la dicotómica relación entre el físico y el intelecto lleva siglos manteniéndonos a salvo en nuestro sillón favorito como para que una imagen de revista quiera quitarnos sus beneficios. Mal, muy mal. Quien lee no lo hace como quien va al gimnasio, y si alguna vez pensamos en sangre no lo hacemos de alguna manera positiva.

3.-“La secuencia ‘principio-nudo-desenlace’ potencia el pensamiento secuencial y la vinculación causa-efecto”. Seré breve, para eso hay jueguitos en las tiendas departamentales que pueden ayudarte más que un libro. Además, quien haya sido el descubridor de este “beneficio”, debe tener cuidado si intenta la lectura de Rayuela. Probablemente ni la tercera ley de Newton le ayude lo bastante con este reto.

4.- “El cerebro no distingue entre los hechos leídos y lo que vivimos en realidad, provocando las mismas sensaciones”. Esto es falso, a menos que tengamos una avería mental o nos encontremos en un estado impertinente somos perfectamente capaces de discernir entre ficción y realidad, y las sensaciones que la lectura de libros nos provoca pueden ser tan emotivas o tan grises como pueden ser las de cualquier otra ficción, una canción, una película o un encuentro de futbol.

5.- “Leer ejercita el procesamiento del lenguaje escrito”. Quizás ésta sea la más acertada de todas las aseveraciones. Volvemos a la analogía del gimnasio. Si leo para ejercitarme es que me preparo para algo. ¿Para qué?, la lectura no debería prepararnos para nada. A escribir nos enseñan en la educación primaria, casi al tiempo que nos enseñan a leer. Ambas actividades requieren una de la otra y no creo que la segunda nos prepare para la primera de ninguna forma. Uno no se ejercita cuando lee. Disfruta de una actividad ociosa que le descubre la maravilla de la holgazanería.

6.- “La lectura en otro idioma desarrolla el hipocampo y la corteza cerebral”. En este punto seguramente ya nos dimos cuenta de que las frases no se encaminan al funcionamiento “cerebral” como prometía el título, sino a enlistar los terapéuticos, verdes y socialmente sanos beneficios de la lectura. Por qué habría de importarle a un lector real, es decir, a aquél que lo hace por placer, lo que suceda con el hipocampo, la corteza cerebral o el intestino en el momento en que lee. Nuevo slogan: “No vaya al Yoga, únase a un club de lectura y sienta como se renueva su hipocampo”.

7.- “Cuando leemos en profundidad aumentamos la empatía”. Ésta es la peor de todas. La cumbre de la función sensiblera de la imagen, que nos dice como de paso: leer te hace mejor persona. No voy a perder tiempo en explicar por qué leer no nos convierte en mejores individuos. Sólo queda decir que si alguien acude a la lectura para dejar de ser el monstruo antipático que es, entonces terminará siendo un monstruo antipático, snob e hipócrita. Lo mejor si buscamos empatizar con los otros es invitarnos a un trago.

8.- “Cuanto más leemos mayor es nuestra capacidad de atención”. Algo iba a decir en este punto pero me perdí con tanta frase motivacional. Juro que si mis ganas de leer dependieran de imágenes de este tipo no pasaría de leer la parte trasera de la caja del cereal.

No me malinterpreten. No tengo nada en contra de los que no leen. Tampoco me interesa que la gente se acerque a los libros como se acercan a las peluquerías o a los cines (que también cumplen una función estética). Realmente yo y los libros nos llevamos tan bien y tan mal como a veces me llevo con los amigos, si leemos buscando un beneficio –sea personal, social, profesional, etc.-, la lectura será vacua, estúpida e hipócrita. Así pasa con la amistad, si buscamos a las personas sólo con una función específica tal vez consigamos nuestro objetivo –tener trabajo, bajar de peso, volvernos millonarios, qué se yo-, pero la amistad, esa necesidad vital, ilógica e irrelevante, no se busca, se encuentra nada más, a veces, como si abriéramos un libro porque sí. Y ya.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ