■ Cambios adolecen de un grave vicio de origen; fueron votados con enorme premura, argumentan
■ No sigo tendencia de la postura que marcan los partidos políticos, señala el artista zacatecano
Esta semana 23 ganadores del Premio Nacional de Ciencias y Artes enviaron una carta a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) anunciando su decisión de impugnar la Reforma Energética, por considerar inconstitucional el proceso mediante el cual se aprobó, tanto en el Poder Legislativo federal como en los Congresos estatales.
Entre los firmantes del documento se encuentra el maestro zacatecano Manuel Felguérez, quien aseguró que en esta impugnación están denunciando los métodos que se utilizaron para aprobar la reforma en materia energética, ya que “fue demasiado rápido y con poca consulta de expertos, de gente que sepa, de académicos, intelectuales, etcétera…”.
En la carta se establece que “dichos cambios adolecen de un grave vicio de origen, ya que fueron votados con enorme premura por los legisladores federales y estatales, sin darse siquiera el tiempo necesario para efectuar el análisis indispensable para una reforma de tal trascendencia, y en algunos casos ni siquiera para leerlos, llegando a constituir un contrasentido de tener parlamentos sin parlamentos y sin, por otra parte, proporcionar información clara y veraz a los ciudadanos, que somos los principales afectados”.
Manuel Felguérez explicó que esta decisión fue producto de “que alguien en el grupo pensó eso y empezó a platicar con los demás, como todos somos amigos, y se creyó conveniente mandar esta carta. (…) El chiste de este tipo de cartas es que todos los que la firmamos, como amigos, tenemos muchos años de estar de acuerdo en muchas de las cuestiones políticas que pasan en este país”.
Además de la rapidez inusual con la que se aprobó la Reforma Energética, el pintor zacatecano subrayó también el hecho de que no hubo suficiente consulta para elaborar la iniciativa.
En este sentido comentó que, desde su punto de vista, estas consultas deben realizarse en primer lugar con los expertos, académicos e intelectuales que conocen a fondo la materia, después con las personas que “están acostumbradas a pensar y después con toda la población, sin que me guste mucho eso por una razón muy sencilla, porque las masas siempre son manipuladas por unos o por otros. (…) Depende quien le meta más ganas, quien convence a más gente”.
Felguérez insistió en que lo que se está denunciando es el mecanismo de aprobación. Esto, puntualizó, es un ámbito distinto al del contenido de la reforma, pues en ese caso reconoció que “no me siento capaz” de emitir una valoración, puesto que para ello “debería ser más experto en la materia para que mi opinión tuviera validez”.
Esta separación entre el contenido del texto legal y los métodos de aprobación que se utilizaron también se deja patente en la carta enviada a la Suprema Corte.
En ésta se expone que, “más allá de su contenido y de sus efectos en la soberanía nacional, la economía, la vida política y la cultura de nuestro país, sostenemos que con procedimientos como los realizados para asegurar la irreflexiva aprobación de la Reforma Energética, se prefiguran formas de ejercicio del poder público que dañan a la sociedad y hacen retroceder peligrosamente a México a los tiempos del autoritarismo que dábamos por superados”.
Manuel Felguérez añadió que se confía en obtener una resolución favorable en este proceso; “desde luego es posible, pero no es seguro. Una cosa es lo que a uno le gustaría y otra cosa es la política real, que es la que va marcando los pasos a seguir. (…) Todavía es tiempo y vamos a ver qué pasa”, sostuvo.
El texto fue firmado, además del artista zacatecano, por Manuel Peimbert, Luis Villoro, Vicente Rojo, José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, Vicente Leñero, José Alberto Manrique, Fernando del Paso, Federico Silva, Margo Glantz, MargitFrenk, Felipe Cazals, Gabriela Iturbide, Hugo Hiriart, Lorenzo Meyer, Soledad Loaeza, José Agustín, Óscar Chávez, Jorge Fons, Hugo Gutiérrez Vega, Javier Álvares y Paul Leduc.
En la misiva, además, se narra un caso de la jurisprudencia que marca precedente para la solicitud que realizan en la actualidad.
Las 23 personas firmantes indican que la propia SCJN invalidó ya en el mes de noviembre de 2008 varios decretos legislativos del estado de Colima, “por no cumplir con los principios democráticos que sustentan la forma de gobierno, al ser resultado de un proceso sumario en el que los legisladores no tuvieron tiempo para su real revisión y análisis, como es el caso para la reforma que hoy impugnamos”.
Felguérez concluyó asegurando que su participación en esta iniciativa es ajena a cualquier visión partidista y resaltó que no se ha guiado por declaraciones políticas, sino por la postura marcada por la academia y los verdaderos conocedores de la materia.
“Siempre he conservado la postura de no ser partidista, ésa la conservaré hasta que me muera, porque ya me falta poco. Y si he aguantado 85 años sin mezclarme en partidos, espero que me pase lo mismo. (…) En realidad no sigo la tendencia de la postura que marcan los partidos políticos, pero sí sigo la que marca la academia, los conocedores y la gente enterada”, subrayó.



