Herat. Al menos una persona murió y otras 18 resultaron heridas en el ataque de un grupo de talibanes el viernes por la mañana contra el consulado estadounidense de Herat, en el oeste de Afganistán, indicaron varias fuentes.
El ataque no dejó víctimas entre el personal del consulado, indicó una responsable del departamento de Estado estadunidense, Marie Harf. Un portavoz de un hospital local, Mohamad Rafiq Sherzai, afirmó por su parte que cuatro policías afganos estaban entre los heridos.
El asalto tuvo lugar hacia las 05:30 (01:00 GMT) cuando un grupo de hombres armados hizo estallar un camión frente a la entrada principal del consulado que destruyó la barrera, explicó la responsable del departamento de Estado.
El personal huyó a los refugios mientras los guardias del consulado replicaron, añadió la portavoz.
Todos los asaltantes, algunos de los cuales llevaban chaquetas explosivas, murieron, indicó la fuerza internacional de la OTAN en Afganistán (Isaf). Los soldados de las fuerzas especiales de la coalición acudieron al lugar con helicópteros-ambulancia, según un periodista de la AFP.
El ataque fue reivindicado por un portavoz de los insurgentes talibanes, Qari Yousuf Ahmadi.
«Nuestro objetivo era demostrar que los estadounidenses no están en seguridad en ningún lugar de Afganistán», dijo a la AFP. Según este portavoz el ataque forma parte de una «ofensiva de primavera» que los rebeldes lanzaron en abril.
Desde la caída de su régimen en 2001, los talibanes llevan a cabo una violenta insurrección contra las fuerzas gubernamentales e internacionales en el país.
A diferencia de Kabul, la capital, Herat, la principal ciudad del oeste de Afganistán, muy cera de Irán, se había visto hasta ahora poco afectada por la violencia.
El domingo cuatro agentes de los servicios secretos afganos murieron y más de un centenar de civiles resultaron heridos en el ataque de un grupo de insurgentes de un edificio de los servicios secretos afganos (NDS) en Maidan Shar, la capital de la provincia de Wardak, en el suroests de Kabul.
La nueva ola de violencia en Afganistán preocupa a las autoridades pocos meses antes de las elecciones presidenciales, en abril, y de la retirada de las tropas de la Isaf, prevista antes de que termine 2014.
Los intentos de negociación entre el gobierno afgano, Estados Unidos -el principal aliado y apoyo financiero del país- y los talibanes no han dado resultados hasta ahora.



