■ Se busca “publicitar la actividad y generar la cultura de comprar creaciones mexicanas”
Diseño gráfico, industrial, de modas, joyería e, incluso, gastronómico. Estas son algunas de las actividades en las que Zacatecas comienza a abrirse camino y a posicionarse a nivel nacional.
La creatividad e innovación de los diseñadores locales empieza a incursionar en otros estados de la República Mexicana gracias a que, poco a poco, se ha ido gestando una conciencia de colectividad y de gremio entre ellos, fortaleciendo así su presencia en la entidad, en un primer momento, para saltar, después, al resto del país.
Muestra de estos lazos que se han ido creando en los últimos años es que este año se llevó a cabo la quinta Feria del Diseño en la Casa Municipal de Cultura de la capital zacatecana, este viernes y sábado pasados.

Tan sólo en cinco años, el número de participantes en este evento se ha triplicado ya que, cuando empezó, había 15 puestos ofreciendo sus productos y este 2014 ya fueron 45. Este crecimiento que ha tenido la feria se atribuye, aseguró Liliana Hernández, diseñadora local de moda y copropietaria de la tienda Farben, a que “las personas empiezan a valorar y a conocer que estamos haciendo algo en Zacatecas”.
Durante su colaboración en el programa Acentos, de La Jornada Zacatecas Tv, la joven zacatecana expuso que esta actividad constituye un espacio de encuentro entre artistas, diseñadores y emprendedores locales, pero en el que no se requiere haber estudiado la carrera de diseño para participar, sino únicamente “ser creativo y que creen sus propios productos”.
Este escenario, comentó Hernández, tiene como primer objetivo conocerse entre los mismos asistentes pero, después, “empezar a publicitar lo que hacemos y que realmente se cree la cultura de comprar diseño local, diseño mexicano y que se den cuenta (los visitantes) que son productos de calidad, que no le vamos a dar algo que dure una semana; de hecho ofrecimos una garantía (…) por cualquier cosa, porque también son prendas únicas o accesorios, ilustraciones únicas y que tienen ciertos cuidados”.
En ese sentido, otra diseñadora local que participó en Acentos, Fernanda del Real, explicó que es importante que los zacatecanos aprovechen estas ferias para conocer a quienes, en el estado, se encuentran creando productos de diferente tipo, ya sea ropa, ilustraciones, gastronomía, entre otros, y aprendan a valorar estas iniciativas.

Además, aseguró que los precios que por lo general ofrecen los diseñadores del estado, en el caso de la moda por ejemplo, son muy accesibles. Aunque en ese costo deba incluirse el proceso creativo y de fabricación, por lo que se les imprime un valor agregado, precisó, “son prendas accesibles que sí se pueden consumir”.
De igual forma, en el tema de los precios, Liliana Hernández coincidió en señalar que “son bastante accesibles para lo que vendemos porque también hay que educar a las personas que están comprando prendas que son únicas, que no se reproducen miles de veces como las tiendas que puedes encontrar en el centro, y también hay que dejar eso claro a los consumidores”.
Precisamente la facilidad con la que se pueden adquirir estos productos de creadores locales contrasta con lo que comúnmente puede pensarse en torno a la ropa de diseñador, la cual se asocia en muchas ocasiones con la alta costura que se muestra en las pasarelas con precios muy elevados.
Al respecto, estas dos jóvenes aseguraron que actualmente en el diseño no se busca crear conjuntos que “jamás me los voy a poner”, sino que la tendencia que se está siguiendo es más urbana; se quieren confeccionar prendas sencillas que puedan usarse de manera cotidiana.
No obstante, por simple que pueda parecer un diseño, siempre habrá detrás un arduo trabajo creativo para generar un discurso y una “historia” en cada prenda o colección.
En ese tenor, Fernanda del Real sostuvo que en la moda “no es sólo comprar por comprar ni diseñar por diseñar, es un proceso tanto del diseñador como del comprador que va más allá de vestir; es expresar, es un lenguaje que quiere transmitir”.
Por ello, la idea que puede prevalecer en muchas personas de concebir el mundo de la moda como una disciplina superficial es errónea. Liliana Hernández, ante esto, recordó que ella misma llegó a bromear sobre la carrera que quería estudiar, ya que sus más allegados le recomendaron no dedicarse a esta actividad.

Pero “entonces, ya cuando estás estudiándola, te das cuenta de que realmente llevamos materias de mercadotecnia, publicidad, administración, estadística, en una materia fuimos al laboratorio, llevamos un poco de química, leemos muchos libros de sociología, de psicología. En realidad es algo integral que no sólo es diseñar bonito, hacer la ropa bonita y venderla”, concluyó.
Aparte de la percepción equivocada que muchas personas tienen sobre el diseño en cualquiera de sus ámbitos, en concreto quienes se han enfocado a esta actividad en Zacatecas han tenido que enfrentarse a otro prejuicio por parte de la sociedad mexicana.
Hernández explicó que “a veces ni siquiera voltean a ver al estado porque se ha caracterizado solamente por ser una ciudad cultural y colonial, pero siempre ha sido con una misma tonalidad, nunca nos han visto como una propuesta, como algo nuevo, sino más bien como algo antiguo”.
No obstante, entre los viejos muros de cantera y sobre las calles empedradas ya están empezando a surgir un sinfín de nuevas ideas y productos “porque aquí también hay diseñadores, gente creativa y nos están abriendo las puertas. Nuestro trabajo está respondiendo a eso que pide la gente en el diseño”, aseveró Fernanda del Real.



