En 1973, el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) admitió ante el Consejo Universitario (CU) la insolvencia económica de la institución para hacer frente a los compromisos académicos. Fue durante la presentación del presupuesto de egresos para el año lectivo 1973-1974, el 28 de noviembre de 1973, cuando el rector informó sobre la situación financiera de la Universidad y propuso que, en virtud de la cantidad que se requería para atender las necesidades, se valorara solicitar el aumento de subsidio ante la Presidencia de la República, en atención a que era la única instancia que podía solucionar la situación.
Se propuso plantear la propuesta ante la Asamblea Conjunta (AC) de profesores, alumnos y trabajadores, para que fueran ellos quienes resolvieran y no se tomara una decisión a nivel de representantes. El rector respondió que el CU era altamente representativo de la comunidad universitaria, además de ser el órgano supremo de la institución.
De la lectura del presupuesto se evidenció la precariedad de las finanzas universitarias y su repercusión en el desarrollo de todas las funciones sustantivas y el propio avance de la institución. Una protesta para tratar de salvar la situación financiera fue que el CU decidiera y la comunidad universitaria se solidarizara con el rector, independientemente de que se solicitara un subsidio suficiente. En ese contexto, otra propuesta planteaba que la decisión que llegara a tomar el CU obligara a convocar asambleas de alumnos y profesores en sus respectivas escuelas para informar sobre las finanzas y que fueran las asambleas en última instancia quienes decidieran cómo proceder. Se enfatizó que, si la crisis financiera afectaba a todos los niveles y era un problema común, todos debían participar en la solución.
En otra dirección se planteó que, antes que cualquier acción, el rector, acompañado de sus colaboradores o del CU, acudiera ante las autoridades competentes y realizara las gestiones indispensables y que, en caso de obtener una respuesta negativa, se valoraran los pasos a seguir. Se exhortó al CU para respaldar incondicionalmente los planteamientos que llegara a formular el rector.
Persistía la idea de que las asambleas tenían que participar en la toma de decisiones. También se planteó solicitar a las universidades del país un pronunciamiento en apoyo a las demandas de la BUAZ y que era responsabilidad del rector realizar los trámites, independientemente de quién o quiénes de manera voluntaria lo acompañaran. Se aprobó por unanimidad solicitar el aumento de subsidio y que a través de asambleas se informara a la comunidad universitaria sobre la crisis financiera y que, si lo deseaban, podían nombrar representantes que acompañaran al rector en las gestiones. Además, el rector se constituiría en gestor y mantendría permanentemente informada a la comunidad universitaria de las acciones que se estaban realizando.
El 29 de mayo de 1974, el rector informó sobre los logros en relación al incremento del patrimonio universitario. En el informe detalló que el Gobierno Federal aportaría 19 millones 700 mil pesos para incrementar el patrimonio universitario, de los cuales 4 millones 200 mil pesos se aplicarían a gasto corriente y 15 millones 500 mil pesos a construcción y equipamiento del ala de laboratorios de la Escuela de Medicina Humana; la tercera etapa y terminación de la Preparatoria número 2; la segunda etapa de la Escuela de Comercio y Administración; dotación de un cuerpo de ocho aulas en la Escuela de Ingeniería; la primera y segunda etapa de la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia; el equipamiento de la Clínica e inicio de los trabajos de preparación de la Escuela de Odontología.
El 12 de junio de 1974, durante la reunión del CU, se leyó el acta de la Asamblea Conjunta realizada el 7 de junio previo; en ella se integraban los planteamientos que fundamentaban la solicitud de aumento de subsidio ante las autoridades competentes:
Aumento de un 50 por ciento a las percepciones de todos los maestros de la institución.
Al respecto, el rector manifestó que era una petición justa, pero que el aumento por el aumento no cumplía con los objetivos universitarios, que se requería un cambio de actitud mental en los maestros y que en la pasada reunión de directores concluyeron reglamentar los criterios básicos, conforme a los cuales se tabularan los sueldos. Se externaron manifestaciones de apoyo a las consideraciones del rector y otras en el sentido de que debían ser los Consejos Técnicos de las escuelas los que regularan el pago a sus maestros, y que existiera un margen de flexibilidad. Al respecto, la postura del “Sindicato de Maestros” fue en el sentido de aplicar una política general, que partiera de un tabulador general basado en criterios de trabajo efectivo, con la variante de otros criterios. El rector informó que en el momento se aplicaba el criterio adoptado por el CU para la regularización de los sueldos, y que en caso de que se lograra el aumento, la aplicación sería problema posterior.
Se precisó la no consideración de aumento de sueldo de los trabajadores, aclarando que estaba considerado en el inciso c), aunque no detallado. De igual manera, la aplicación del retroactivo al aumento de sueldo, al primero de enero, lo que ya había aprobado la Asamblea. En este contexto, el rector propuso que el planteamiento de aumento fuera sobre la base del 50 por ciento de la nómina general de la institución y no únicamente del personal docente, proposición aprobada por unanimidad de votos.
Aumento a las plazas de maestros de tiempo completo y medio tiempo en un 50 por ciento. Aprobado por unanimidad.
Demanda de los trabajadores en cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo (planteamiento que debían resolver las autoridades universitarias).
Aumento en el subsidio que hiciera posible la creación del Departamento de Didáctica y el de Extensión Universitaria.
Incorporación de maestros y trabajadores a un régimen de seguridad social.
Creación del comedor estudiantil.
Liquidación del aguinaldo que se adeudaba a los maestros.
El rector preguntó si se había considerado dentro de los puntos la Investigación Científica e informó que en la entrevista celebrada con el gobernador el 11 del mes en curso, había obtenido una aportación especial de 320 mil pesos, de los cuales se aplicarían 120 mil pesos a la construcción y equipamiento del comedor estudiantil en los terrenos de la Universidad y los 200 mil pesos restantes al pago del aguinaldo adeudado a los maestros, cantidad que se recibiría en la siguiente semana, según el ofrecimiento del mandatario; así como la donación de un terreno para la construcción de la Casa del Estudiante y de las instalaciones de la preparatoria de Fresnillo, incluida la promesa de presentar al Congreso del Estado la iniciativa de ley a fin de decretar el aumento de subsidio Pro-UAZ al 10 por ciento, con el compromiso de la Universidad de realizar labores de convencimiento con los diferentes sectores de la población del estado, y presentación a la brevedad de la documentación que así lo demostrara. Y que, en relación al aumento en la participación de la Universidad del 1.5 por ciento al 3 por ciento sobre el presupuesto de egresos del Estado, haría el planteamiento a la siguiente administración gubernamental.
Se propuso incluir en el pliego petitorio un subsidio a fin de enviar a los egresados a realizar estudios de posgrado, y que regresaran a integrarse a la planta de maestros de la institución, propuesta aprobada por unanimidad. Se aprueban necesidades inmediatas contenidas en el acta, como: Construcción y equipamiento de escuelas, casa y clínica estudiantil, biblioteca central e instalaciones deportivas.
¡Cuánto falta conocer sobre nuestra Máxima Casa de Estudios!
Esta ignorancia es la que ha permitido que se le menosprecie o que se tergiverse su historia para satisfacer vanidades personales o intereses de grupos, ante la actitud indiferente de la comunidad universitaria.
Se parte de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia (LUMAT). Informes: http://lumat.uaz.edu.mx/; https://www.facebook.com/LUMAT.UAZ; https://twitter.com/LumatUaz.
(1) Docente Investigador de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia. LUMAT



