La Junta de Gobierno del Banco de México (BdeM) redujo ayer en un cuarto de punto porcentual su tasa de interés de referencia para dejarla en 6.25 por ciento, un movimiento calificado de “sorpresivo” por la mayoría de los analistas del mercado, quienes destacaron el repunte de la inflación y el alza de las propias proyecciones del banco central.
La decisión se tomó por mayoría, dado que Galia Borja y Jonathan Heath votaron por mantener la tasa en 6.5 por ciento, mientras Victoria Rodríguez, José Gabriel Cuadra y Omar Mejía se manifestaron a favor del recorte.
Según el comunicado de política monetaria, la junta consideró que el proceso desinflacionario continuó, que la economía sigue operando por debajo de su capacidad, que una depreciación del peso se reflejaría poco en los precios al consumidor y que no hay presiones de demanda en la economía. Además, señaló que la economía siguió expandiéndose en el tercer trimestre.
La inflación subyacente (que excluye productos volátiles) bajó de 3.79 a 3.78 por ciento en ese lapso, mientras la no subyacente subió.
El BdeM elevó su pronóstico de inflación general para el cuarto trimestre de 3.5 a 3.7 por ciento y reiteró que la meta de 3 por ciento se alcanzaría en el cuarto trimestre de 2027.
El banco central identifica como riesgos para una mayor inflación la persistencia de la subyacente, una depreciación más severa del peso, las políticas comerciales, los conflictos geopolíticos, el clima y las presiones de costos. A la baja menciona una actividad económica menor a la prevista en México y Estados Unidos.
Indicó que mantener durante un tiempo prolongado la tasa en el nivel acordado contribuirá a lograr la convergencia de la inflación.
Por su parte, Monex señaló que el recorte no estaba totalmente anticipado, aunque el mercado lo había descontado parcialmente. Según su análisis, eso se observó luego de que el peso se depreció 1.3 por ciento después del anuncio de política monetaria y este movimiento se revirtió poco más de una hora después.
Agregó que el ajuste podría acentuar los riesgos de mayor inflación si hay más presión sobre el peso. Para Monex, la nueva guía denota mayor cautela, y la minuta, que se publicará el 19 de noviembre, detallará los argumentos de quienes votaron a favor y quienes lo hicieron en contra.
Franklin Templeton consideró que los estímulos fiscales a gasolinas y diésel han mantenido la inflación energética en México cerca de cero, mientras en Estados Unidos ronda 20 por ciento. Explicó que la escasez global de refinados mantiene elevado el precio del diésel, con un estímulo de 9.9695 pesos por litro.
En 2022, con la guerra en Ucrania, los apoyos alcanzaron niveles máximos en los primeros meses y bajaron hacia fin de año, mientras en 2026 comenzaron en marzo y sus máximos se observaron en septiembre y octubre. La institución financiera destacó que la interrogante es cuánto tiempo podrá Hacienda sostenerlos sin afectar su margen fiscal.



