Laura Solar Valverde: ‘Invertir en el rescate del patrimonio es invertir en la salud moral de un pueblo’. [Arqueología en Zacatecas]

Laura Solar Valverde: ‘Invertir en el rescate del patrimonio es invertir en la salud moral de un pueblo’. [Arqueología en Zacatecas]
Laura Solar Valverde. Foto de Juan Carlos Basabe

La Gualdra 398 / Arqueología e Historia / Entrevistas

 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia cumple este año 80 años de haberse fundado para “para garantizar la investigación, conservación, protección y difusión del patrimonio prehistórico, arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de México. Su creación ha sido fundamental para preservar nuestro patrimonio cultural”.[i] Dentro de los 31 centros regionales que coordina en todo el país se encuentra el de Zacatecas, un estado cuyo patrimonio arquitectónico, gastronómico, artístico, arqueológico y cultural es vasto, pero desafortunadamente no del todo conocido.

Actualmente en Zacatecas encontramos cuatro zonas arqueológicas abiertas al público y en las que la labor del INAH ha sido fundamental; este organismo ha logrado conjuntar esfuerzos de los tres niveles de gobierno y de la iniciativa privada -a través de asociaciones civiles y donaciones particulares- para que los proyectos de Altavista, en Chalchihuites; La Quemada, en Villanueva; el Cerro del Teúl, en el Teúl de González Ortega; y el Cerro de las Ventanas, en Juchipila, puedan ser visitadas. Las dos últimas fueron inauguradas en octubre de 2018 y en agosto de este año, respectivamente; al frente de estos dos proyectos ha estado un grupo muy especial de arqueólogos bajo la coordinación de Peter Jiménez; en esta ocasión hablamos con uno de ellos, con la arqueóloga Laura Solar Valverde, quien estuvo recientemente en Zacatecas para participar con una ponencia sobre la aplicación de la tecnología a la arqueología, todo esto en marco de en la “V Cátedra INAH Federico Sescosse”. Presentamos aquí un extracto de la entrevista, que puede ser consultada en su totalidad en la página de La Jornada Zacatecas TV.[ii] Iniciamos la conversación recordando una frase dicha por ella durante la inauguración de la Zona Arqueológica del Cerro de las Ventanas, en la que afirmó que “Invertir en el rescate del patrimonio es invertir en la salud moral de un pueblo”.

 

Laura Solar Valverde: Invertir en todo el proceso de investigación y habilitación de una zona arqueológica es muy costoso, pero todo este recurso que a veces se pudiera pensar -cuando estamos ante situaciones en el país que tienen prioridades en términos sociales, de salud- que quizá invertir en este tipo de proyectos puede ser un derroche del presupuesto nacional; pero en realidad todo el recurso que se invierte para recuperar estos sitios -además de que el 80% de estos recursos genera empleos-, también tiene la posibilidad de generar una derrama económica en cada localidad a partir de ser un atractivo para el turismo. Pero la parte que es medular en este tipo de inversión es que el mensaje que hay detrás de invertir recursos en la recuperación de tu patrimonio, es que estás invirtiendo también en la recuperación de una imagen de todo un pasado -en este caso arqueológico-, estamos recuperando elementos que nos dan un sentido de identidad. Todos los seres humanos necesitamos sentir que pertenecemos a algo; somos seres sociales por naturaleza y es lo que nos distingue. Cuando como sociedad te vinculas o le das valor a aquellos restos materiales que representan nuestra identidad y que son vestigio de una época en la que hubo aciertos en la adaptación de los lugares, el desarrollo de las ciudades, donde existe una cosmovisión muy compleja, en donde en las ciudades estaban demostrando ser muy capaces… cuando invertimos y recuperamos el patrimonio, lo que estamos haciendo es mantener estos elementos de identidad y darles a los integrantes de la sociedad más refuerzos para sentirse orgullosos de sí mismos.

 

Jánea Estrada Lazarín: El término “salud moral” fue el que más me llamó la atención porque la necesitamos todos por los tiempos que estamos viviendo…

LSV: Así es. No es un secreto que vivimos una crisis social; hay demasiados elementos de enajenación hoy día que pueden desviar nuestra atención de nosotros mismos y de la sociedad que nos rodea. Todo eso va enfermando la moral de las familias, los pueblos, las comunidades… y en el momento en el que reafirmamos los sentimientos de arraigo, de orgullo, de unión, que nos convierten en elementos de lo mismo, de algo que es digno de orgullo, lógicamente estamos haciendo un contrapeso a estas otras tendencias al aislacionismo y a la enajenación, lo que causa tantos problemas hoy día.

 

JEL: Ustedes están haciendo un trabajo muy interesante en la zona sur del Estado -en el Teúl de González Ortega, un pueblo mágico maravilloso y recientemente se inauguró la zona del Cerro de las Ventanas-, pero no son las únicas zonas en las que actualmente se está trabajando.

LSV: Tradicionalmente se piensa que Zacatecas se localiza en una región en la que no hubo muchos desarrollos prehispánicos y eso es falso. Las investigaciones arqueológicas ya desde décadas atrás han demostrado que los desarrollos prehispánicos en este lugar fueron igualmente complejos que otros en el México antiguo. Y si bien hay actualmente 4 zonas arqueológicas propiamente excavadas, restauradas, habilitadas y abiertas al público, hay muchos más sitios que han sido registrados, que en algunos casos aguardan ser investigados con fines también a su habilitación y en otros casos como reservas de investigación. Hay sitios, restos de centros ceremoniales, vestigios de ciudades antiguas en prácticamente cualquier cabecera municipal del Estado, desde luego son distintos tipos. Hacia la parte centro norte del Estado estamos hablando de sociedades menos complejas cuyos asentamientos son más discretos en términos de arquitectura y cultura material; y hacia el centro y sur del Estado sí hubo desarrollos un poquito más grandes. Hablando por ejemplo de arquitectura monumental, en el centro del Estado tenemos la zona arqueológica de La Quemada, que es emblemática; en el norte el sitio de Altavista, es un centro ceremonial muy importante; y en el sur, el Cerro de las Ventanas y el del Teúl; pero también está el Cerro de San Miguel, en el municipio de Momax; hay vestigios de un centro antiguo en Tlaltenango; en Nochistlán hay también una zona arqueológica importante -Nochistlán además es un lugar en el que durante la Conquista se dio la confrontación entre los hispanos y la población local y hay vestigios de aquel tiempo-; en Valparaíso tenemos evidencias de los primeros episodios de sedentarismo… entonces, el Estado es rico en evidencias prehispánicas desde los albores de nuestra era.

 

JEL: Entonces lo que hace falta son recursos económicos, que nunca serán suficientes, para empezar a rescatar y hacer todos los trabajos de excavación, restauración, etc., y por eso están enfocándose actualmente en la zona sur… A propósito, hay una gran diferencia que podemos ver entre la monumentalidad de la zona del Teúl con lo que vimos en la inauguración del Cerro de las Ventanas, ¿en qué radica esta diferencia?

LSV: En realidad el Cerro de las Ventanas es más monumental que el del Teúl, solamente que hay menos trabajos realizados a la fecha enfocados a su investigación y restauración masiva, ya a gran escala…

 

JEL: Digamos que en las Ventanas están en una etapa muy temprana del proceso…

LSV: Sí, a pesar de que ha habido proyectos de trabajo en ese sitio desde hace muchos años; desde 2012 se gestionó el primer proyecto de investigación en la zona, pero no todos los proyectos de arqueología se enfocan a un proyecto de excavación exhaustiva y restauración para su apertura, porque además tampoco es deseable restaurar todos los sitios. Cuando nosotros excavamos un vestigio y lo dejamos expuesto para la visita pública también lo estamos sometiendo a un deterioro constante y a un riesgo de afectación social y natural…

 

JEL: Entonces ¿cómo deciden entre excavar y no?

LSV: Hay una serie de condiciones que se tienen que dar, en este caso se consideró importante habilitar los cerros del Teúl y el de las Ventanas por su cercanía con las cabeceras municipales; por el interés que hubo en su momento tanto municipal, estatal y federal para aportar recursos -el apoyo de la Cámara de Diputados ha sido fundamental-; por la importancia histórica del sitio… en el caso del Teúl porque además está vinculado a una serie de monumentos históricos; es decir, se suma una serie de características y valores que hacen poner en la balanza y decidir si es conveniente habilitar y abrir un sitio. Y aun así es problemático, porque una vez que se inaugura todo el esfuerzo y el recurso invertidos no es que hayan llegado a una meta, sino que en ese momento se genera toda una serie de nuevas responsabilidades y obligaciones que hay que atender.

 

JEL: La inauguración del Cerro de las Ventanas se debió al marcaje del inicio de una serie de actividades que se van a realizar, ¿no? Porque efectivamente vemos ya algunos vestigios ya excavados y restaurados, pero nos dices que en cuanto monumentalidad es mayor la de éste que la del Cerro del Teúl…

LSV: El Teúl es extraordinario, aunque los constructores del centro ceremonial aprovecharon la elevación natural del cerro y los programas constructivos no fueron tan masivos; cuando uno ve la zona arqueológica en su totalidad sí te da esta impresión de monumentalidad, además el cerro forma parte de la zona misma y ellos supieron aprovechar eso muy bien. En el Cerro de las Ventanas hubo que hacer adecuaciones al cerro mucho más intensivas que en el Teúl, más parecido a lo que se hizo en La Quemada -un sitio impresionante, los volúmenes constructivos, los taludes, la estabilización que implicó para poder establecer ahí el centro ceremonial es impresionante-. El Cerro de las Ventanas en algunos aspectos es comparable y por eso no ha sido fácil trabajarlo, porque además los vestigios más monumentales se encuentran en la parte alta.

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JEL: En la parte conocida como la Acrópolis…

LSV: En la Acrópolis -que significa “Ciudad en lo alto”, es un término que tomamos prestado del griego-, y a donde subir agua -un elemento básico para la restauración- presenta en sí muchos problemas. Lógicamente en algún momento se va a hacer, pero hasta ahorita no había sido la meta de los proyectos previos excavar, liberar y restaurar de manera masiva la zona. Hoy día lo que vemos en sólo un avance en términos de habilitación. Aquí es importante para el visitante que llega al Cerro de las Ventanas decirle que el paisaje es uno muy peculiar, nos encontramos en una zona ecotonal donde se integran elementos de paisaje de distintos tipos y eso lo convierte en un lugar muy exótico; entonces el visitante tiene que ir muy abierto a recibir, a escuchar, a ver… hay insectos que son muy raros, hay sonidos que uno no espera. Hay que ir muy receptivo, porque a veces estamos tan concentrados en nuestro celular y en la televisión… que hemos perdido ese contacto con la naturaleza y nuestra capacidad de asombrarnos. Por eso la primera cédula que te recibe en el sitio dice: “Activa tus sentidos”. Se hizo un esfuerzo por respetar el paisaje e integrar el sentido de visita para volver muy placentero el recorrido.

 

JEL: Y lo es… muy pesado, pero muy placentero.

LSV: Sí es pesado, por eso era muy importante poner áreas de descanso y arreglar los caminos; se colocó información en estas áreas de descanso para que el trayecto sea una oportunidad de aprendizaje. No podemos pensar en las zonas arqueológicas como… bajarnos del coche y llegar a la pirámide. En el Cerro de las Ventanas está en proceso de restauración el vestigio emblemático del sitio [las Ventanas], que es una construcción que se adecuó a un abrigo rocoso, que ya está fechado en el año 700 d.C., lo que lo convierte en un vestigio muy antiguo. Verlo en pie, cuando uno se pone a pensar en los 1300 o más que han pasado… la gente aprovechó un abrigo rocoso para colocar una fachada de material, de mampostería, que se asume fue un observatorio astronómico. En esta zona tenemos también toda esta parte de la Acrópolis, que son 8 hectáreas de conjuntos arquitectónicos monumentales (en serio); y también en la ladera baja encontramos vestigios de la ocupación más tardía del sitio, ya hacia el siglo XIII de nuestra era, hay conjuntos arquitectónicos de ese tiempo. Entonces todo el cerro fue habitado durante muchísimos años; de inicios de nuestra era se han localizado vestigios de tumbas de tiro; estamos hablando de que estuvo ocupada desde entonces hasta un par de siglos anteriores a la Conquista… 1400 años de ocupación.

 

Seguimos conversando con Laura Solar Valverde, quien asegura que sí nos tocará ver en un futuro cercano avances significativos en esta zona, aunque hay que recordar que los centros ceremoniales estaban situados en ciudades completas y que restaurar una ciudad sepultada en su totalidad es imposible. Este año, sin embargo, se tiene proyectado terminar la restauración de las Ventanas, y la excavación y restauración en las faldas del cerro –la Plaza de los Altares-. Que así sea.

 

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_398

 

[i] https://www.mexicoescultura.com/recinto/66994/inah-instituto-nacional-de-antropologia-e-historia.html

[ii] Ver Videocolumna – Jánea Estrada/Arqueología en Zacatecas/Arqueóloga Laura Solar del C. INAH Zac., en: https://youtu.be/WP_NbGzKbrE

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