La soledad de AMLO

La soledad de AMLO

Un ¿error? de atribución, una confusión de lectores sólo de titulares, la piel hipersensible de quien aprendió a las malas a soplarle hasta al jocoque, la necesidad de cumplir el “ni un paso atrás” que se ha gritado por años, o vaya usted a saber si una combinación de todo eso, llevó a tomarse tan a pecho la penúltima portada de la revista Proceso que rezaba: “AMLO SE AISLA: EL FANTASMA DEL FRACASO”.

El contenido de las páginas interiores era mucho menos atractivo. Las severas palabras elegidas para portada tenían origen en los comentarios del jurista Diego Valadés, entre las que estaban: “Si realmente se quiere independencia del poder político frente al poder económico no es a partir de construir a un personaje que se enfrente a un sistema de poder económico, es construyendo todo un sistema institucional que le dé robustez a este sistema político. De otra manera lo que intenta hacer se va a quedar en declaraciones y actitudes personales, no en cambios institucionales”. Al menos hasta ahí, nada es muy distinto de lo que piensan muchos simpatizantes y militantes de la izquierda.

Un movimiento que tenía por lema “sólo el pueblo puede salvar al pueblo” debe tener bien aprendida esa lección. Y en función de ella se han tomado decisiones, la más grande en el tema por ejemplo, ha sido la de fundar Morena un partido político que diera cauce electoral estable a un proyecto que si bien siempre encontró espacios en los partidos de izquierda ya existentes en las elecciones del 2006, y 2012 por su rentabilidad política, quería fortalecer su estructura propia con el ánimo de tener herramientas que permitieran esquivar chantajes.

Por si esto no quedara claro, la falibilidad de los líderes morales, la vulnerabilidad de la salud de los mismos, y también la necesidad humana y egocéntrica de ser parte de los cambios, han servido como alicientes para impulsar ese sistema institucional que concrete la transformación que se ha deseado.

Además de quienes fingen estar en ello mientras en la realidad hacen lo contrario, están también los que de buena fe se asumen aportando para construir ese andamiaje institucional pero están generando justo lo contrario bien sea por la novatez, la falta de discernimiento entre el árbol y el bosque, los intereses de grupo, o los protagonismos. ¿Quién podría ser el juez de criterio inatacable para ver cuáles son unos y cuáles otros?

En un camino que se forja al andar, y en un frente tan amplio como el que se constituyó para ganar las elecciones del 1 de julio, es inevitable que surjan las diferencias de opinión. ¿Es el mejor momento para buscar la legalización del aborto? ¿Hay que darle prisa para que el costo político de una decisión así se distribuya entre el gobierno saliente y el entrante? ¿Es mejor esperar a que el gobierno esté más consolidado? ¿es un tema que debería quedar fuera de la agenda del gobierno de AMLO porque generaría un desgaste político que no puede permitirse si pretende cambiar el régimen y el sistema económico? No hay respuestas unánimes a estas preguntas que se repiten también en la legalización de la marihuana y otros temas polémicos.

En ese mismo lugar podría ubicarse la propuesta en el Senado que intenta limitar el cobro de comisiones de los bancos, y que llevó a éstos a caídas en la bolsa de valores.

El timing de la propuesta no pudo ser peor porque llegó justo cuando se atajaba la tormenta que se pretendía formar por la cancelación del aeropuerto de Texcoco, y varias semanas antes de la toma de posesión que de control total –o tanto como sea posible- de las dependencias relacionadas con los asuntos financieros.

¿Pretendía la propuesta rebasar por la izquierda al líder moral de ella?, ¿Se buscaba un reflector en el contexto de la lucha de egos?, ¿se intentaba exhibir a quien se llama aliado? Difícil saberlo.

Lo cierto es que hay que atender la advertencia de Juan Carlos Monedero quien el fin de semana, en un evento organizado por la Brigada para Leer en Libertad advertía que el sistema político-económico actual tiene más herramientas que las militares para defender sus intereses; una de ellas sería el poder judicial, el mismo que hizo posible la victoria de Bolsonaro en Brasil por haber encarcelado a Lula; la otra sería el poder financiero que constituyen las calificadoras internacionales, el Fondo Monetario Internacional y los bancos insignes del Gran Capital a quien se les jaló la cola con la propuesta; y el último y quizá el más debilitado gracias a las “benditas” redes sociales, el del poder mediático que Galeano describía con la frase “nos mean, y los diarios dicen ‘llueve’.

En ese escenario, y en los próximos años se hace imprescindible que Morena, si es que quiere lograr esa cuarta transformación, no pierda de vista su doble naturaleza, la de partido-movimiento porque ambas serán imprescindibles para forjar ese sistema institucional que convierta la cuarta transformación en la primavera imaginada, y no solamente en flor de un día. ■

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70