■ Responden a Raymond de Souza y Alexey Komov, quienes dieron una conferencia en el estado
■ La Constitución sustenta la realización del Festival de la Diversidad Sexual, aseveran
El colectivo Hij@s de la Luna respondió a las declaraciones del presidente del Congreso Mundial de las Familias 2014 y el fundador del Saint Gabriel Communications International Center, quienes calificaron al Festival de la Diversidad Sexual como un evento “antinatural y perverso”, con una invitación a debatir públicamente sobre estos conceptos.
Los y las iniciadoras del Festival de la Diversidad Sexual desde hace ocho años, sustentaron la realización del evento en los derechos que confiere la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo primero, mismo que prohíbe la discriminación, elemento que subrayan, se encuentra reglamentado en la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación desde el 11 de junio del 2003 y encuentra sustento localmente en la Ley para Prevenir y Erradicar toda forma de Discriminación en el Estado de Zacatecas.
Al respecto del Festival de la Diversidad Sexual, señalan que “es sólo uno de los mecanismos para la vigencia efectiva y sustantiva de nuestros derechos plenos”.
Según registra la nota publicada el primero de noviembre por La Jornada Zacatecas y que refiere las opiniones de Raymond de Souza y Alexey Komov, presidente del Congreso Mundial de las Familias 2014 y fundador del Saint Gabriel Communications International Center, respectivamente, personajes identificados como de ultraderecha e invitados al vestíbulo del Congreso local por la coordinadora de la bancada panista en la 61 Legislatura, María Guadalupe Medina para dar su punto de vista en torno “a la familia” mediante una conferencia en la que descalificaron a la comunidad lésbico-gay y la celebración del Festival de la Diversidad Sexual, los personajes aprovecharon para manifestarse en contra de la legalización del matrimonio “entre dos personas del mismo sexo”.
En respuesta a estas expresiones y otras, Hij@s de la Luna cuestionaron si no es más perverso y antinatural tratar de mantener vigente un modelo de familia que ya no existe, y se expresa ahora en una sociedad disfuncional marcada por la violencia exacerbada; o la antinaturalidad y perversión existente en México, un país inmensamente rico en el que 20 familias son dueñas de esa riqueza y el resto de la población literalmente muera de hambre, o bien, el antinatural ejercicio de la pederastia que se da en grupos que culturalmente se supone existen “como una alternativa para la vida espiritual de las personas y que se ensañan y lastiman a la parte más sensible y vulnerable de toda la población”.
También señalan que son los derechos y no las visiones morales las que rigen la vida pública del país y en ese contexto el ejercicio de la sexualidad humana se ubica en rango de derecho humano universal. De ahí que los derechos sexuales y reproductivos sean garantes de una vida de dignidad, libertad y equidad, cuyo reconocimiento explícito se debe a la lucha de la sociedad civil.
“Como colectivo, compartimos una idea altamente extendida, de que estos son los más humanos de todos los derechos ya que representan el pilar fundamental para el ejercicio de la ciudadanía, (…) implica ni más ni menos que la posibilidad de mujeres y hombres de tomar decisiones autónomas sobre su propio cuerpo y vida”, señalaron.



