Ciudad de México. Como parte del debate sobre el uso de redes sociales en menores de edad impulsado por el gobierno federal, Ravi Iyer, psicólogo social, tecnólogo y experto en diseño y regulación de plataformas digitales, alertó que un alto porcentaje de adolescentes en Estados Unidos han reportado recibir contenido sexual y violento no solicitado. Y al presentar distintas encuestas, señaló que los jóvenes también perciben que el creciente uso de redes sociales ha afectado su sueño, productividad, calificaciones escolares y su salud mental. Subrayó que no solo es una tendencia en ese país, sino que se replica en otras naciones.
Por medio de un enlace durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el especialista dijo que hay un uso excesivo que muchas personas jóvenes ni siquiera desean. Y de acuerdo con encuestas realizadas a adolescentes en Estados Unidos por el Pew Research Center, 70 por ciento dijo sentirse manipulado, y al mismo tiempo, 45 por ciento de personas entre 13 y 17 años reportó que perciben que “pasan demasiado tiempo en redes sociales”.
Además, 45 por ciento dijo que ello afecta su sueño y 40 por ciento dijo que perjudica su productividad, agregó el también director general del Instituto de Psicología de Tecnología y del Centro Neely de la Universidad del Sur de California, y ex director de Meta, donde lideró equipos de investigación y ciencia de datos, enfocados a reducir impactos en redes sociales.
En tanto, en un estudio que se hizo público como parte de un litigio reciente en Nuevo México, la propia investigación interna de Meta, empresa propietaria de Facebook e Instagram, “reveló que el 13 por ciento de los usuarios de Instagram entre 13 y 15 años había recibido alguna insinuación sexual no deseada en los últimos siete días”.
A la par, dicha encuesta realizada por Meta, 19.2 por ciento de los niños entre 13 y 15 años, “reportó haber visto desnudos o contenido sexual no deseado, en una sola semana. La palabra clave aquí es indeseado. Estos niños no están buscando el material, se les ofrece a través de un sistema de recomendaciones diseñado para captar su atención”.
Luego de recalcar que esta tendencia no es exclusiva de Estados Unidos, refirió que la Comisión de Seguridad Digital de Australia encuestó a más de tres mil niños entre 10 y 17 años, de los cuales, 47 por ciento había visto comentarios ofensivos o sexistas sobre niñas y mujeres; 47 por ciento había visto videos de peleas; 46 por ciento había visto retos peligrosos en Internet, “y en otros países vemos experiencias similares”.
Concluyó que “no son las personas malas que publican contenido negativo, más bien son los algoritmos los que en la práctica pagan a los influencers para que sexualicen más sus contenidos, promuevan las apuestas, difundan el odio y realicen hazañas peligrosas”.
Esto incluye características como algoritmos que optimizan la interacción, el desplazamiento o scrolling infinito y la reproducción automática que elimina cualquier asunto natural de interrupciones, así como el fomento de “likes” o rachas en algunas aplicaciones.
Tras ello, señaló que recientemente un tribunal en Nuevo México dictó sentencia definitiva en un caso contra Meta. Ante la sanción de 567 millones de dólares, llamó a ver más allá de la cifra, que “el dinero no va a reparar el daño causado a nuestros niños”.
Se trató de la segunda sentencia de este año en la que un tribunal determinó que las empresas de redes sociales son responsables legales de los daños causados por el diseño de sus plataformas. “El problema no son los usuarios malos que publican contenido negativo, es un sistema diseñado para fomentar el uso excesivo, el contacto indeseado y la exposición a contenido no deseado y dañino”, insistió.
Dicho tribunal concluyó que Meta está obligada a tomar medidas como reforzar la verificación de edad para que ya no haya un gran número de niños entre 10 y 12 años en sus plataformas; ocultar de forma predeterminada el conteo público de likes en todas las cuentas que pertenezcan a menores de 18 años; desactivar las notificaciones Push o emergentes para menores de 18 años durante la noche y el horario escolar; imponer un límite o techo máximo al tiempo de uso entre Facebook e Instagram combinados, para cualquier persona menor de 18 años.
También deberá mantener las cuentas de adolescentes en modo privado de forma predeterminada; dejar de recomendar cuentas de niños a adultos con los que no haya relación, y evitar por completo que adultos con los que no tengan relación les envíen mensajes.
Asimismo, pidió evitar que menores de 18 años tengan “intercambios románticos o sexualizados” con chatbots de Meta.



