Jerusalén. Al menos 3 millones de personas fueron desplazadas y grandes zonas quedaron despobladas, luego de que Israel tomó el control de grandes extensiones de tierra en Gaza, Líbano y Siria, donde demolió pueblos y barrios enteros para crear “zonas de amortiguamiento” durante los últimos dos años y medio, informó ayer Ap.
Se trata de un área más grande que muchas ciudades importantes –aproximadamente mil kilómetros cuadrados–, mientras que Tel Aviv afirmó que planea permanecer allí de manera indefinida. Las incautaciones de tierras comenzaron tras el ataque trasfronterizo de Hamas en 2023 que desencadenó guerras en múltiples frentes.
El ejército israelí tomó el control de grandes porciones del enclave palestino como parte de una amplia invasión y, más tarde, se apoderó de partes de Líbano y Siria.
Israel llama a estas zonas “zonas de amortiguamiento”, y sostiene que son necesarias para impedir futuros ataques de grupos armados. Las tropas israelíes han demolido pueblos y barrios, provocando el vaciado demográfico
Las “zonas de amortiguamiento” –equivalentes a aproximadamente el 5 por ciento del área de Israel poco después de su fundación–no son nuevas fronteras debido a que requieren un acuerdo entre dos países, pero algunos analistas temen que estos cambios puedan volverse duraderos, indicó Ap.
Organizaciones No Gubernamentales internacionales denunciaron que cerca de un millón de palestinos viven en tiendas de campaña en la franja, en pleno aumento de las temperaturas en verano, a causa de la destrucción causada por la ofensiva de Tel Aviv y las restricciones israelíes impuestas a la entrada de materiales al enclave.
El Grupo de Refugios, encabezado por el Consejo Noruego de Refugiados (NRC) y dedicado a responder a las necesidades habitacionales, señaló que 170 mil hogares viven en tiendas de campaña, mientras que otros 5 mil lo hacen al raso y 52 mil lo hacen en refugios sobrepoblados.
En junio, aproximadamente 850 mil carecieron de materiales de refugio, una crisis “potenciada no por el clima, sino por la destrucción, el desplazamiento y el bloqueo a la ayuda”. El NRC hizo hincapié en que el calor del verano elevará los riesgos para estas familias, con temperaturas de hasta 34.5 grados centígrados, con posibilidad de superar 35 grados.
En un acuerdo por medio del Comité de Asuntos Civiles Palestinos, en Tulkarem, en Cisjordania reocupada, antier por la mañana al menos 45 familias pudieron regresar a sus casas durante un breve periodo pero sólo para recuperar sus pertenencias, reportó el medio Middle East Eye.
En la zona de refugiados, los habitantes están desplazados desde el pasado 27 de enero de 2025, fecha en que el ejército israelí inició su operación en el campamento.
Faisal Salama, jefe del Comité Popular del campo de refugiados de Tulkarem, condenó que hubo medidas que “incluían registros corporales y la confiscación de dispositivos de comunicación, prácticas profundamente humillantes e incompatibles con los principios humanitarios básicos y el respeto a los derechos de los civiles”.
Casi 100 personas, entre ellas la activista Greta Thunberg se manifestaron en Bruselas para exigir que la Unión Europea bloquee la venta de productos con etiqueta israelí fabricados en sus territorios ocupados, informó Al Jazeera.



