La Habana., El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, refutó ayer las declaraciones del secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, en las que aseguró que no existe ningún bloqueo energético de Washington contra La Habana. El embajador de Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, atribuyó la crisis cubana a la “incompetencia y corrupción” del gobierno y no a las sanciones estadunidenses.
Rubio “parece olvidar, con toda intención, la orden ejecutiva del 29 de enero de 2026, diseñada por él mismo y firmada por su presidente (Donald Trump), que autorizó la imposición de aranceles punitivos contra las importaciones procedentes de países que, directa o indirectamente, suministren petróleo a Cuba”, señaló Rodríguez.
“Cualquier nación que soberanamente comercie petróleo con nuestro país queda amenazada con represalias comerciales en el mercado estadunidense. ¿Acaso eso no es bloquear la entrada de petróleo a Cuba? ¿Cómo llamar a la coerción económica de un tercero para que deje de comerciar con nosotros? Es un bloqueo que no necesita de medios militares frente a nuestras costas, si logra imponer su objetivo a golpe de las más duras presiones y chantajes”, añadió.
Waltz, por su parte, sostuvo en una sesión de la ONU sobre la situación de Cuba, que su país “está de lado del pueblo” y no del “régimen comunista que les ha fallado, que los ha encarcelado y que les ha robado”.
El funcionario reiteró que Washington ofreció 100 millones de dólares en ayuda humanitaria y combustible al pueblo cubano por conducto de la iglesia católica y de instituciones y empresas privadas en la isla y “no mediante el corrupto régimen comunista”.
Waltz se declaró “sorprendido” porque en la reunión Rusia expresó “preocupación” por el bloqueo estadunidense a la venta de petróleo a la nación caribeña, luego de que “hemos permitido que buques de Moscú suministren combustible”, apuntó en referencia a 100 mil toneladas de crudo ruso que llegó a la isla a finales de marzo. La provisión arribó después de tres meses sin recibir ni un barril, debido a las restricciones impuestas por la Casa Blanca, y se acabó en menos de un mes.
“La razón real por la que los cubanos no tienen electricidad, combustible ni alimentos, no es por el bloqueo (estadunidense), ni por un ‘cerco petrolero’ que es falso y no existe”, insistió Waltz en respaldo a la postura expresada previamente por Rubio y atribuyó la crisis cubana a su “economía comunista fallida”.
“Pedimos cosas muy sencillas (al gobierno cubano): que abra la economía, libere a los presos políticos, no trate a los ciudadanos particulares como una amenaza y deje de culpar a Estados Unidos de la miseria provocada por La Habana y sus políticas fallidas”, se enfatizó.
Waltz pidió a los estados miembros de la ONU que “dejen de votar a favor de la resolución anual contra el embargo que presenta el régimen en la Asamblea General”, que en octubre obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones.
En este contexto, la cadena hotelera indonesia Archipelago International confirmó ayer que deja de operar en la isla debido a las sanciones estadunidenses, al igual que Air Canada que suspendió sus vuelos a Cuba de manera indefinida por la “incertidumbre política y económica”, al cumplirse el plazo impuesto por Trump.
Ayer, la Unión Eléctrica de Cuba reportó la salida de dos centrales eléctricas del Occidente del país del sistema nacional de generación de energía por “fallas desconocidas”, afectaciones que incrementan, más allá de lo planificado, el déficit de generación en todo el país.
En tanto, en Caracas las misiones de La Habana, tanto diplomática como de colaboración, rindieron ayer tributo a los 32 militares cubanos asesinados por las fuerzas estadunidenses en la incursión del Pentágono el tres de enero, en la que fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro.



