■ Conmemoraciones cívicas, biografía y escrutinio de aciertos y errores del pasado: Rojas Yañez
Dentro de los festejos conmemorativos del Centenario de la Toma de Zacatecas, el gobernador Miguel Alonso Reyes encabezó la primera Marcha de la Lealtad escoltado por el Ejército mexicano, realizando un recorrido por las principales calles del Centro Histórico hasta llegar a Plaza de Armas.
En el lugar se realizó un evento protocolario para celebrar los 101 años de la Marcha de la Lealtad, en la que jóvenes cadetes del Heroico Colegio Militar escoltaron al presidente Francisco I. Madero desde Chapultepec hasta el Palacio Nacional, dando un ejemplo de fidelidad a las instituciones.
El gobernador mencionó que el acoso que sufrió el presidente Francisco I. Madero por parte de las fuerzas contra-revolucionarias, tuvo una respuesta contundente por parte de los jóvenes cadetes, quienes dieron un profundo ejemplo de lealtad.
Entre esos jóvenes se encontraba un zacatecano, Manuel Caloca, del Teúl de González Ortega, y cadete del Heroico Colegio Militar, señaló.
Recordó que Madero, durante esta marcha encontró el apoyo de la causa revolucionaria que denegaban los aliados del viejo régimen, y que eran opositores a la revolución social que se gestaba en esa época.

Este hecho, dijo, es una lección en la historia que dio señal de madurez de la juventud con el respaldo al orden institucional.
En su mensaje, el general Antelmo Rojas Yáñez, comandante de la 11 Zona Militar, recalcó que las conmemoraciones cívicas son una biografía completa y un escrutinio sistemático de los aciertos y errores del pasado para comprender su trascendencia.
Agregó que esta celebración evoca el valor de la democracia y la fuerza de la lealtad, ya que los cadetes del Colegio Militar sellaron con honor el decreto que significaría el inalterable sendero de toda una institución como lo es el Ejército.
Recordó que los jóvenes hicieron un dispositivo de seguridad desde el Paseo de la Reforma hasta arribar a Palacio Nacional, donde continuaron dando seguridad al presidente hasta que fueron relevados en esa importante misión.
“Así, la paz y democracia como valores nacionales, fueron celosamente resguardados en esta etapa de inminente peligro para el país. En el último siglo los soldados fortalecimos nuestra conciencia y sensibilidad respecto al sentir de la población de la cual provenimos, lo que nos mantiene cercanos en todos rincones de territorio nacional”, mencionó el comandante.



