De camisas a cuadros, botas y texanas fue como vistieron los fresnillenses para presenciar el espectáculo de la banda sinaloense Los Recoditos, que logró por segundo año consecutivo el lleno total del teatro del pueblo de la Feria Nacional de Fresnillo (Fenafre).
Los sacos color amarillo de los integrantes de esta banda fueron los que más lucieron a su arribo al escenario, desde donde agradecieron la presencia de cientos de espectadores e iniciaron su presentación con la pieza Que a toda madre, con la que invitaron a su público a divertirse.
Durante su participación, la banda indicó que presentarían material de todo tipo, desde canciones dedicadas para los enamorados, hasta aquéllas que hacen alusión al desorden, pues no tener un solo estilo le ha valido para consolidarse como una de las agrupaciones de este género más importantes del país, después de la que considera su hermana mayor, la banda El Recodo.
En el transcurso de su presentación, no desaprovechó la gran afluencia en el domo de la Fenafre para interpretar su más reciente sencillo, Mi último deseo.
También entonaron las canciones que los lanzaron al estrellato como Eres difícil, Cuando te entregues a él, En resumen, Ando bien pedo, Amores fingidos y Sin autorización, todas ellas acompañados de gritos y ovaciones, en su mayor parte de mujeres que ocupaban las primeras filas del sitio.
Tras su participación, el Comité Organizador de la Fenafre obsequió a los músicos una estatuilla del Santo Niño de Atocha, así como un reconocimiento.



