Aunque todavía se realizan los números finales, el subsecretario de Desarrollo Artesanal de Zacatecas, César Sánchez Barajas, estimó que las ventas del pabellón artesanal “Hecho en Zacatecas” de la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza) podrían haber aumentado entre 25 y 30 por ciento respecto al año anterior. Añadió que esperan dar a conocer las cantidades definitivas durante esta misma semana.
Señaló que actualmente se encuentran elaborando el reporte de resultados y que existe satisfacción entre los artesanos que participaron por segundo año consecutivo en el espacio, al contar con un lugar que consideró digno, seguro y con condiciones adecuadas para exhibir y comercializar sus productos.
Destacó que los artesanos no tuvieron que realizar una inversión para contar con un espacio en el pabellón, ya que no se les cobró por el lugar, alimentación ni, en algunos casos, hospedaje. Explicó que este último apoyo se otorgó principalmente a quienes acudieron desde municipios alejados, con el objetivo de garantizar diversidad de productos artesanales.
Los artesanos participantes provinieron de municipios como Pinos, Villa de Cos, Zacatecas, Guadalupe, Pánuco, Jerez, Villa García y Valparaíso, entre otros.
Respecto al regateo de productos artesanales, Sánchez Barajas señaló que el proyecto de formalización del sector artesanal implementado este año contempla también acciones para posicionar y dignificar tanto a las artesanías como a los maestros artesanos zacatecanos.
Explicó que parte del problema radica en que, cuando una artesanía se comercializa en espacios que no son adecuados, el comprador puede no dimensionar el trabajo, tiempo, esfuerzo y conocimiento que existe detrás de la elaboración de cada pieza.
En este sentido, señaló que desde la Secretaría de Economía se acompaña a los artesanos en aspectos como el desarrollo de su marca, los costos de producción y el proceso de comercialización, con el objetivo de que comprendan que el conocimiento y el trabajo que incorporan a sus productos también tienen un valor económico.
El funcionario hizo un llamado a la ciudadanía y particularmente a los maestros joyeros para que sean ellos mismos quienes ayuden a dignificar su trabajo y eviten aceptar precios que no correspondan con el valor de sus productos.
Señaló que, aunque no todos los artesanos pueden formalizarse fiscalmente debido a las características de sus actividades, también quienes generan autoempleo para ellos y sus familias deben recibir acompañamiento para establecer precios justos y evitar que sus productos sean objeto de regateo.
“Regularmente somos los locales los que estamos acostumbrados a regatear”, afirmó Sánchez Barajas, quien agregó que esta práctica es más común entre quienes comercializan sus productos de manera informal.
Como ejemplo, mencionó a los artesanos wixárikas, respecto de quienes señaló que se busca que dejen de comercializar sus productos en las banquetas y se acerquen a la Secretaría de Economía y a la Subsecretaría de Desarrollo Artesanal para recibir asesoría.



