Regulación del outsourcing: un avance de la justicia social

Regulación del outsourcing: un avance de la justicia social

La figura de la subcontratación laboral o mejor conocida como el outsourcing, permite que una persona le trabaje a una empresa sin que ésta sea su patrón, por tanto, no hay responsabilidad ni obligación alguna en la relación laboral entre el trabajador y la empresa que se ve beneficiada por su fuerza de trabajo. Dicha forma de contratación, fue reconocida y regulada gracias a la reforma laboral del 2012 que impulsó el expresidente Enrique Peña Nieto y los partidos políticos que fueron parte del Pacto Por México. Dicha reforma, fue duramente criticada por la verdadera izquierda de ese entonces; pues más que ayudar, lastimó a la clase trabajadora, limitó sus garantías laborales y vulneró los principios del Derecho Laboral. Fue una reforma hecha y pensada exclusivamente en las comodidades y privilegios de la clase empresarial.

Bajo pretextos y argumentos demagógicos como los de regular el empleo informal; de tener múltiples formas de contratación laboral, de tal forma que con ello se generaran más y mejores empleos y de atraer la inversión extranjera; se dio paso a una reforma de corte neoliberal, como todas las impulsadas por el PRIANRD en el sexenio de Peña Nieto.

El outsourcing, sin duda, fue una de las figuras introducidas en la legislación laboral, que más afecto a la clase trabajadora, vino a terminar con la seguridad social de millones de trabajadores y trabajadoras, facilitó la defraudación fiscal, vulneró el principio de estabilidad laboral y dio paso a lo que podemos llamar como la esclavitud moderna, bajo la cual, están contratadas actualmente cerca de 8 millones de personas en nuestro país.

Cada trabajadora y trabajador de nuestro país, se supone que tiene garantías laborales reconocidas por la ley desde la Constitución Política de 1917; por lo tanto, podemos entender que los derechos laborales en México fueron una de tantas conquistas que se lograron gracias a la Revolución Mexicana; de hecho, México fue uno de los primeros países en reconocer en su legislación los derechos laborales.

Todo lo que pueda derivar de la relación entre patrón y trabajador, es decir de la relación laboral, está regulado por el Derecho Laboral, el cual se fundamenta en nuestro país en el artículo 123 constitucional y se profundiza de manera más específica con la Ley Federal del Trabajo. El Derecho Laboral es una rama del Derecho Social, el cual es importante entender para saber porque la figura del outsourcing es contraria a los intereses de la clase trabajadora e incongruente con los principios de los derecho laboral y social.

Sin meternos en definiciones jurídicas, podemos decir que el Derecho Social, es el conjunto de leyes que protegen a los grupos más vulnerables de la sociedad. Es por eso que los campesinos, amparados por el derecho agrario; los migrantes, protegidos por el derecho migratorio; y los trabajadores, regulados por el derecho laboral, son sujetos del Derecho Social, pues todos ellos se encuentran en un estado de vulnerabilidad. El Derecho Social entonces, trata de equilibrar la balanza, de evitar abusos por parte de los más poderosos, de darle fácil acceso a las oportunidades y a la justicia a los grupos vulnerables, de velar por los intereses de los más desprotegidos.

Todos los principios del Derecho Laboral, tienen que ser estrictamente sociales, tienen que ser protectores para la clase trabajadora, en favor a su persona y a su fuerza de trabajo, para con ello ponerlo en una posición de igualdad y dignidad ante el patrón. La reforma del 2012 no velo por los principios sociales del Derecho Laboral e introdujo figuras como la del outsourcing.

La propia Ley Federal del Trabajo en su artículo 3 menciona que el trabajo no puede ser objeto de comercio, sin embargo, las empresas que se dedican al outsourcing, se han dedicado a lucrar con la fuerza de trabajo de las personas; muchas de las empresas contratistas se han aprovechado y han abusando de la necesidad de empleo que hay en México y han hecho de la subcontratación una forma de esclavitud moderna.

A un trabajador que no se le garantiza si el día de mañana está contratado o no, que no tiene claro quién es su patrón, que no goza con los mismos derechos que el resto de los trabajadores de la empresa, que es objeto de comercio, que se le reporta ante el IMSS con un salario menor al percibido y que no es beneficiario del reparto de utilidades, es un trabajador al cual no se le está haciendo justicia social.

Una profunda Reforma Laboral es un compromiso que tiene la 4T con las y los mexicanos. Se ha avanzado en algo, pero sin duda la regulación del outsourcing es uno de los más importantes y mayores avances. Con esta reforma se pisan quizá intereses de grandes corporaciones e importantes empresarios, aun así, con la reforma se trata de reivindicar los derechos laborales, de avanzar en la justicia social, de darle vida a la frese “por el bien de México, primero los pobres”.

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