La prostitución legislativa

La prostitución legislativa

La reforma eléctrica es elocuente muestra de la necesidad de que Morena, o fuerzas afines, obtengan buenos números en la próxima elección.

Los cambios más radicales de la Cuarta Transformación están por venir; en innumerables ocasiones el presidente López Obrador se comprometió a no hacer cambios urgentes, acotando con un sutil “en los primeros tres años”, cuando se le preguntaba, por ejemplo, si habría una reforma hacendaria.

Ahora con la cuestión eléctrica se ha buscado equilibrar la balanza que la reforma energética dejó a favor de los intereses privados, en detrimento de la empresa pública.

Los resultados han sido modestos, y ante el más reciente esfuerzo que buscaba apenas limar las partes más filosas de la reforma, se encontró con un juez solícito, que se brindó suspensiones hasta a quien no las había pedido.

Ante ese panorama, el presidente no quiere dar marcha atrás, sino al contrario ir más lejos, y buscaría hacer cambios constitucionales quizá mayores de lo hasta ahora visto.

Pero nada de esto será posible si en junio no se logra un triunfo electoral que garantice los votos suficientes en el Congreso de la Unión e incluso en ls legislaturas estatales.

Esa coyuntura ha generado tolerancia de muchos cuadros de Morena ante las inauditas acciones de su dirigencia, como aliarse con el Partido Verde y Nueva Alianza o lanzar candidatos impresentables.

De acuerdo al periodista, y además militante de Morena, Pedro Miguel, la concentradora de encuestas Oráculus señala que solo una alianza que incluya al Partido Verde hace probable que Morena obtenga una mayoría calificada.

Es a razón de ello que Morena ha entregado municipios donde gobierna, a una fuerza electoral mucho menor, que ha otorgado candidaturas a funcionarios de gobiernos con ideas contrarias a la 4T, ha arropado a reclutadores de NXIVM y ha postulado a los que arrojaban sillas y golpeaban colegas para reventar esfuerzos sindicales.

Todo sea por esa mayoría legislativa fundamental para hacer posible la Cuarta Transformación.

Para evitar los caballos de Troya, contra sus propios estatutos, Morena incluso reservó los 10 primeros lugares en las listas de diputaciones plurinominales en todas las circunscripciones, con el argumento de que se elegirían perfiles acordes a la estrategia político-electoral del partido (lo que sea que eso signifique) lo cual huele a una elegante justificación de la designación dedocrática que se haga.

Se menosprecia con ello a la militancia y a la ciudadanía en general. Asumir que si el rojo tiene 5 y el verde tiene 2, se tendrán 7, es reducir la complejidad psicológica, sociológica y política de la gente a la simpleza aritmética más ramplona.

Las alianzas entre partidos que profesan ideas distintas suelen debilitar a ambos, porque en esa aleación se deja fuera con frecuencia a lo esencial.

Pensarán algunos que valdrá la pena, que esto es acorde con el fin superior que es la transformación del país.

Ojalá, pero cuesta creerlo. Quienes llegan a esos cargos por razones distintas a las convicciones, así sea la legítima pero egocéntrica necesidad de protagonizar, no dan garantía de ello. Incluso entre quienes se jactan de acompañar al presidente López Obrador desde hace veinte años son notorios los chantajes y las extorsiones para acomodarse a sí mismos y a sus cercanos, ¡Con mayor razón puede esperarse deslealtad de quienes se acercan en los tiempos de vacas gordas!.

Apenas hace unas semanas tuvimos muestras de ello: por las noches se negociaba la alianza con el Verde, y por la mañana los representantes de ese partido votaban contra los proyectos y principios de la 4T. ¿Qué garantías hay que una vez asegurada la curul mantendrán la supuesta conversión que hoy argumentan para ser postulados por Morena?

No es difícil imaginar que los cabilderos de las empresas perjudicadas en las reformas por venir, intentarán persuadir a los legisladores a punta de billetazos. Este país aún está lejos de una verdadera vigilancia ciudadana que cobre con todo rigor las traiciones de sus políticos.

Ni siquiera requieren mucho, no es necesario que voten en contra de las propuestas del Presidente; bastan las abstenciones, las oportunas ausencias, las sorpresivas salidas al baño cuando se revienta el quórum etc.

Tampoco se requiere que esto ocurra en el pleno, sino en comisiones, cuando el trabajo legislativo es aún menos vigilado.

No son pues las alianzas lo que nos librarán de la prostitución legislativa, sino la postulación de quienes tienen convicciones reales y congruencia para sostenerlas. ¿A cuantos de esos están postulando? Con esos son los que verdaderamente cuentan.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ