“La carne cultivada sana el planeta”. No palabras de enemigos, no al silencio de amigos

“La carne cultivada sana el planeta”. No palabras de enemigos, no al silencio de amigos

A través de este escrito, relacionaré tres aspectos, el principal factor del daño al ambiente con algunos datos, estrategias hacia la sustentabilidad y veganismo. A propósito de la 1er feria vegana, evento que se llevará en nuestra capital el día 15 de diciembre del año en curso.

Oportunamente, el veganismo fomenta la crítica hacia el sistema, ya que, vivimos en un mundo capitalista donde el valor del dinero tiene gran relevancia por entre otros principios básicos del ser humano y su entorno, por ello, es de vital importancia el tema de la sustentabilidad y el medio ambiente con los factores asociados.

La mayoría de las organizaciones civiles mundiales no gubernamentales como Greenpeace, Sierra Club, Ocean, Amazon Watch, entre otras, encargadas de temas ambientales, afirman que el deterioro ambiental es multifactorial, así es como retoman aspectos para revertirlo como, negar el “fraking”, la gestión hídrica, cambios comportamentales tanto en evitar la tala desmedida de bosques o la disminución en uso del combustible en transportes y en la industria, controlar las emisiones de gases al ambiente, etc., sin embargo, el problema del deterioro no es visualizado en su totalidad y menos en lo que realmente es central, la industria agro-ganadera, avícola, porcina y la pesca con sus implicaciones.

Afirmar que dichos procesos son cruciales en el desgaste medioambiental, es una verdad incómoda, sin embargo, existen datos sobre el tema que nos harán temblar; generalmente asociamos al gas bióxido de carbono como principal responsable, no obstante, es el metano 86 veces más destructivo para el ambiente que el primero, la explotación industrial de animales es responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, más que todos los medios de transporte combinados, esto hablando de las que genera el ganado al ambiente en su proceso digestivo y ni hablar que para tal digestión, el ganado o animal sujeto a ser parte de nuestro plato, también necesita comer, para ello la apropiación del suelo en la siembra del forraje y granos, desplazando a los productos agrícolas destinados la alimentación humana.

Se destinan hectáreas completas para la siembra del forraje o granos que servirán para tal fin, un 30% de la superficie cultivable del planeta se usa para la explotación industrial de animales, se estima que existen 70 billones de animales de crianza, lo que multiplica cada animal por 4 hectáreas de tierra aproximadamente.

Imaginemos 113 g de carne en una hamburguesa para la cual se requieren 660 galones de agua en su producción, lo que equivale a 2 meses de duchas, representa una proporción de un 5% uso del agua por el humano y 55% en el sector agrícola -ganadero, para la producción de huevos, se requieren 477 y para el queso 900 galones.

Resulta aterrador conocer cifras, donde se asevera que en la pesca se pierden infinidad de especies marinas, entre 40 y 50 millones de tiburones mueren a causa de la pesca anual, por cada 500g de pez comestible, se pierden 2 kg de pez silvestre, esto es 1 por 4, ahora bien, el 75% de zonas pesqueras en los océanos están sobreexplotadas, los excrementos de los animales con el escurrimiento a los mantos acuíferos han contaminado casi un tercio de los ríos en los Estados Unidos, ya que cada minuto, siete millones de libras de excrementos son producidos por los animales criados para la alimentación lo que destruye convierte en zonas marítimas muertas en cuanto a la fauna silvestre.

El evitar comer carne como única fuente de proteína, el veganismo, propone desde sus trincheras la reflexión y el actuar sobre el cambio climático, buscando la sustentabilidad, pensarán los lectores, el veganismo es un movimiento de moda quizás en donde un pequeño sector, generalmente jóvenes, que pueden sugerir para revertir el cambio, pues sí pueden y en una importante manera. Se avizoran cambios importantes, existen asimismo personajes importantes y asociaciones civiles y sociales que apoyan monetariamente la implementación de empresas productoras sustentable de proteína vegetal, una dieta vegana por año requiere de 666 m2 de tierra mientras que una dieta de carne lácteos y huevo 18 veces más, esto es 12,000 m2 por habitante.

El cortometrajes muy importante y que inspiró la elaboración de este escrito fue el producido por Leonardo DiCaprio junto a Jennifer Davisson quien es un activista a favor del ambiente en 2014, el documental denominado Cowspiracy, que expone cómo la producción de carne, lácteos y huevos está destruyendo nuestro planeta.

Es un documental fabuloso inspirado en salvar al planeta del aumento en la emisión de los gases de efecto invernadero, el film sacude e inspira, quien dirige Kiv Anderson hace 11 años quedó impactado con los hallazgos realizados por Al Gore, sobre el calentamiento global, y desde entonces se ha dedicado a temas medioambientales, Anderson en su investigación, saca a la luz el por qué las organizaciones líderes mundiales ambientales temen hablar de ello por las amenazas, evidencias de desapariciones por la protesta y la evidencia clara del daño ambiental, existe el poder económico y político detrás de esta industria. Hay fuerzas muy poderosas y complicidad detrás de esta industria, que hacen callar. ■

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