Concentración de la riqueza, uno de los efectos del neoliberalismo: académico

Concentración de la riqueza, uno de los efectos del neoliberalismo: académico
John Saxe Fernández, investigador de la UNAM, impartió una conferencia en la capital del estado ■ foto: ernesto moreno

■ En el país, 16 mexicanos acumulaban 142 mil 900 mdd; Slim y Bailleres, en la lista

■ Los altos índices de violencia ya eran una bomba de tiempo en 2004, dice John Saxe Fernández

Desregulación, corrupción, desestabilización, concentración de la riqueza, polarización de la sociedad, inseguridad y violencia, son los elementos que caracterizan el neoliberalismo en México, afirmó John Saxe Fernández, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien impartió una conferencia ayer en la capital del estado.

Muestra de ello es que hasta 2014, 16 mexicanos acumulaban 142 mil 900 millones de dólares, de los cuales sobresalen en las listas de Forbes Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego.

“¿Qué es lo que tienen común esas cuatro personas? Que todos están vinculados en las contrarreformas, ahora que se está planteando incluir en las asociaciones público-privadas los servicios educativos, la salud, los hospitales, etc.”, cuestionó.

Otro aspecto en común es que gran parte de su fortuna la obtuvieron gracias a la adquisición de sectores privatizados, concesionados o regulados por el sector público. Slim, por ejemplo, incrementó su riqueza al controlar Telmex, empresa telefónica privatizada en 1990, mientras que Larrea y Bailleres tienen historias similares y actualmente son dueños de empresas mineras.

Saxe Fernández, de origen costarricense, expuso que los efectos de altos índices de violencia ya eran una bomba de tiempo en 2004, durante la administración de Bush en Estados Unidos y Vicente Fox en México.

Recordó que en ese momento llegó a su fin una ley federal que prohibía las armas de asalto en Estados Unidos, de manera que una gran cantidad de armamento ingresó a México y entonces se elevó la cantidad de muertes y actos violentos.

“Con la disponibilidad de este tipo de armamento, fluyendo de manera ilegal, y el aumento exponencial tanto en cantidad como calidad ingresando por la frontera norte, se registró un crecimiento exponencial de su utilización en todo tipo de delitos, usualmente del narco pero no exclusivamente, también en las múltiples actividades del crimen organizado”, expuso.

Se refirió a cifras del Inegi que indican que el porcentaje de delitos en los que se utilizaron armas de fuego, se incrementó constantemente desde 2004 alcanzando un máximo de 78 por ciento en 2011, en especial en homicidios dolosos.

En ese sentido, Saxe Fernández señaló que las causas del desmedido aumento en los índices delictivos y el consecuente desmembramiento del tejido social, se pueden encontrar en el año 2004, por lo que no es raro que delitos de alto impacto como secuestros hayan registrado aumentos durante el sexenio de Fox.

La desregulación del armamento de Asalto en Estados Unidos, en conjunto con la complicidad del gobierno mexicano que en ese momento declaró la guerra al narcotráfico en 2006, aunado a la corrupción y la impunidad, acentuó las consecuencias del neoliberalismo.

Aunado a ello, Felipe Calderón impulsó la iniciativa Mérida que fue “una jugosa zanahoria de 3 mil millones de dólares y un garrote oculto y de facto sin sanción legislativa en México que opera fuera del Derecho Internacional y de la ley”.

Por otra parte, expuso que para el gobierno mexicano, en la guerra contra el crimen organizado y el narcotráfico, el enemigo está entre los civiles, por lo que los militares luchan contra el crimen utilizando la contrainsurgencia.

La desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y las ejecuciones extrajudiciales de Tlatlaya, dijo, demuestra la barbarie, la crisis político-constitucional y la rampante ilegalidad que acompaña a la militarización en el combate al crimen organizado, ello apoyado por el Pentágono.

“Esa militarización se expresa en guerra irregular, espionaje, contraespionaje, fuerzas especiales, contrainsurgencia, entre otras tareas de represión interna sin mayor efecto sobre lo que dicen querer erradicar: narcotráfico y crimen organizado. Más que campañas desinteresadas, se trata del diseño de intervención y ocupación”, concluyó Saxe Fernández.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ