Cien años en la historia de la Escuela de Ingeniería 1868-1968 (2 de 2)

Cien años en la historia de la Escuela de Ingeniería 1868-1968 (2 de 2)

En el año lectivo de 1962 gracias a la labor de los maestros y al trabajo constante del Director Alfredo Ramírez Mercado, la Escuela de Ingeniería superó las irregularidades que venía arrastrando y logró, entre otras cosas, la regularización de los cursos y exámenes, así como la conclusión de los estudios en el tiempo establecido. El número de alumnos inscritos fue de 63 y siete concluyeron los estudios de Ingeniero Topógrafo e Hidrógrafo. Realizaron examen profesional Carlos Pérez Carrillo y Fernando Flores Larios y para el manejo adecuado de los aparatos relativos a radioisótopos y energía nuclear, se becó a dos postgraduados para que realizaran estudios superiores.

En 1963 gracias a su constante superación, la escuela logró reconocimiento a nivel nacional. Prueba de ello fue la presencia en sus aulas de alumnos de distintas partes de la República. Las instalaciones del reactor nuclear se concluyen en lo esencial. Con la finalidad de fortalecer la planta docente, son becados para continuar su formación superior los ingenieros Carlos Pérez Carrillo y Fernando Flores Larios y los estudiantes José Manuel Contreras y Guillermo Martínez. Con una aportación de 65 mil pesos del Gobierno del Estado, se instaló la cúpula para el ecuatorial. Concluyeron sus estudios profesionales de Ingeniero Topógrafo e Hidrógrafo 22 alumnos y el primer estudiante de Ingeniería Civil.

Durante el año lectivo 1963-1964 presentaron sus exámenes profesionales para obtener el título de Ingeniero Topógrafo e Hidrógrafo los alumnos José G. Tinajero Plascencia, Sergio Rafael Benjamín Navarro Ventura, Alberto López Gutiérrez, Luis Torres Viramontes y Adolfo Elías Cardona. En 1964 se titularon como ingenieros topógrafos e hidrógrafos José Antonio Dávila del Real, José Nava López y Santiago Millán Carrillo.

Para 1965 la Escuela de Ingeniería continuaba su marcha ascendente en todas sus ramas, se llegó a considerar una de las escuelas pilares del ICAZ debido al incremento de su matrícula. La capacidad de su edificio fue superada, las aulas resultaban insuficientes para dar cabida a los alumnos. Se erigió un nuevo grupo de aulas, pero quedaba claro que se necesitarían mayores instalaciones para aulas, laboratorios y talleres, así como más equipo. En este mismo año quedó instalado definitivamente el reactor nuclear, faltando únicamente la fuente de energía, pues los trámites burocráticos de orden jurídico que exigía la Secretaría de Relaciones Exteriores dificultaban su importación.

Se incorpora al cuerpo docente Rubén Preza, quien posteriormente quedaría al frente de las investigaciones en el reactor, también se une Carlos Pérez Carrillo, quien fue descrito como uno de los mejores alumnos de la Escuela de Ciencias de la UNAM, institución que lo invitó a incorporarse a su planta de profesores pero, tal vez por el amor a la patria chica, declinó la invitación y decidió cumplir con las obligaciones contraídas con el ICAZ.

La Escuela de Ingeniería siempre contó con el apoyo decidido y desinteresado de sus maestros, quienes anhelaban la superación de los jóvenes alumnos. Cinco concluyeron la carrera de ingeniería en sus distintas ramas; dos de ellos, los primeros en terminar la carrera de Ingeniero Civil, los alumnos Antonio Ramírez Avilés y José Daniel Báez Palacios.

En 1966 se completa el ciclo de la primera generación de Ingeniería Mecánica Electricista con la graduación de cinco alumnos. El número de estudiantes inscritos en la Escuela de Ingeniería alcanza un máximo y se preveía que siguiera en aumento. La inscripción total en las carreras de Ingeniería Civil, Topógrafo e Hidrógrafo, Minas, Minas y Metalurgia, y Mecánico Electricista era de 48 en primer semestre, 25 en segundo, 17 en tercero, 12 en cuarto, y cinco en quinto, para un total de 111 alumnos.

Tres estudiantes presentaron su examen profesional, dos de ellos para obtener su título de Ingeniero Topógrafo e Hidrógrafo (Salvador Guillermo Torres Fuentes y Juan de Dios Fernández García) y uno para obtener el de Ingeniero Civil (José Daniel Báez Palacios), el 10 de enero de 1967.

A principios de 1968, el nuevo Director de la escuela era Carlos Pérez Carrillo. En la transformación de ICAZ a UAZ, despuntó el crecimiento y desarrollo de la escuela, de 202 alumnos inscritos en 1968 pasó a mil 200 en 1972. La Escuela de Ingeniería adoptó el sistema semestral y los planes y programas de estudio de las carreras de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

A un siglo de su fundación la Escuela de Ingeniería logró un gran desarrollo académico y físico a pesar de los problemas iniciales: apertura y cierre de las diferentes carreras de Ingeniería, poca matrícula desde sus inicios (en algunos casos la razón del cierre de las carreras). En la segunda mitad del siglo XX la matricula creció de manera tal que requirió de sus propias instalaciones, y se le llegó a considerar una de las escuelas pilares primero del ICZ y después del ICAZ. Durante esté lustro siempre contó con el apoyo decidido y desinteresado de un grupo de académicos en un mundo pujante que apostaba por la tecnificación y el desarrollo de la industria. ■

*Docente Investigador de la Unidad Académica de
Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia.
*Docente Investigadora de la Unidad Académica Preparatoria.
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