Presentan el libro ‘El camarada Emilio. Entrevistas con Emilio Alcalá Solís, comunista zacatecano’

Presentan el libro ‘El camarada Emilio. Entrevistas con Emilio Alcalá Solís, comunista zacatecano’
El material fue presentado en el patio central del Tribunal Superior de Justicia del Estado ■ FOTO: ANDRÉS SÁNCHEZ

■ Fue patrocinado por el Tribunal de Justicia del Estado y el IEEZ

■ Es un reconocimiento al sacrificio de un hombre y de una familia en pro de las mejores causas de la sociedad mexicana, es decir, la democracia

 

“Este libro es un reconocimiento al sacrificio de un hombre y de una familia en pro de las mejores causas de la sociedad mexicana, es decir, la democracia. Yo creo que nunca estuvo contento, claro que lo dice muchas veces…nunca estuvo contento con lo que salió ¿verdad? ¡Chingao, pues creé un monstruo, debería de decir! Una democracia onerosa, chueca, que permite formas de vida, pues…la formación de élites privilegiadas. No era por lo que luchaba el Partido Comunista que cumpliría 100 años este año…No era esa la democracia”.

Se refiere José Enciso Contreras a Emilio Alcalcá Solís, apodado ‘El Tovarisch’, personaje del que se presentaron ayer en el patio central del Tribunal Superior de Justicia del Estado, las memorias rescatadas a partir de una serie de entrevistas realizadas por el investigador Leonel Contreras Betancourt, y que Enciso Contreras procesó en su recta final para “quitar lo excedente de la grabación textual”.

‘El camarada Emilio. Entrevistas con Emilio Alcalá Solís, comunista zacatecano’ (Poder Judicial del Estado de Zacatecas-Zezen Baltza editores, 2018), surgió dijo Contreras Betancourt, a partir de la petición del hijo de Don Emilio quien le solicitó lo escribiera porque su papá “no quería irse a la tumba sabiendo que no se había escrito un libro sobre su trayectoria y su vida”.

Fue sustentado en 11 preguntas a las que se dedicaron entre 8 a 10 domingos de visita a su casa en Fresnillo, que implicaban la tarea de que el luchador social escribiera de forma manuscrita “lo que se acordara de lo que le preguntaba yo”, y que constituiría la materia de la entrevista siguiente.

Luego de la grabación y transcripción, el material fue organizado en capítulos temáticos para conformar “un ejercicio de historia oral que es la historia del imaginario donde la memoria del entrevistado es la que habla, y que en ocasiones va a contracorriente de la historia oficial”, refirió Leonel Contreras.

El libro que fue patrocinado por el Tribunal de Justicia del Estado de Zacatecas y el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas, incluye un ensayo de Flavio Campos Miramontes que recupera los “muchos choques” ideológicos del comunismo en su devenir histórico en México y la pasión de Emilio Alcalá quien se sumó en 1959 “a ese barco”, cuando estaba en ciernes la Revolución cubana, una pasión expresada “en el sentido de no aceptar muchas opiniones de sus compañeros”, dijo el ex secretario de Educación durante el gobierno de Amalia García Medina, quien se integró en los años 70 al movimiento izquierdista local.

Perfilado ayer a través de los comentarios, El camarada Emilio “vivió además del trajín cotidiano al frente de 14 hijos”, una lucha marcada por el Partido Comunista Mexicano (PCM) y su militancia posterior en el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), el Partido Mexicano Socialista (PMS) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Hijo de campesinos cuya infancia transcurrió en los prolegómenos de la guerra Cristera. Su padre Fermín Alcalá y su madre Anacleta Solís, vivieron del comercio del carbón.

Durante su infancia y adolescencia Emilio aprendió las labores del campo y con entre 15 y 16 años, se mudaron a Fresnillo donde fue sacristán en el Templo de la Purificación.

Allí trabajó también como minero en “la gran Proaño, en los tiempos en que era una bonanza la minería” y el lugar una ciudad cosmopolita.
En la construcción, donde también laboró, fue líder del sindicato de los albañiles en la misma localidad, y “como era moda”, migró al norte en tres ocasiones donde desarrolló su “espíritu justiciero” al defender a sus paisanos en un campo algodonero de Texas, iniciando una huelga “al estilo de las novelas de José Revueltas”, narró Leonel Contreras.

La acción produjo no sólo que no los corrieran sino el aumento del jornal y que el patrón les regalara en adelante la leche a los braceros mexicanos, agregó.

Alcalá Solís lideró también la defensa de sus compañeros en el Valle del Yaqui en Sonora, donde les enseñó el espíritu cooperativista de trabajo en la construcción de presas.

“El libro habla de todo esto, pero no en el tono soso, es una charla, es un diálogo muy vivo y ameno” que puede leerse en un sentón, o un acostón, según sea la preferencia más cómoda del lector, o de plano de pie como José Vasconcelos decía se leían los libros que logran apasionar, dijo Contreras Betancourt.

José Enciso Contreras se refirió a ‘El Tovarisch’ como “un conversador vocacional” de todos los temas, no sólo el político; un icono comunista para los estudiantes de los años 70 de la Universidad Autónoma de Zacatecas.

Observó que no todas las vidas son interesantes y que hay personas que aun sabiéndolo se atreven a escribirlas, “no todas son taquilleras”, siendo aburridas, dijo el historiador, valen la pena porque son visiones sobre distintos rincones donde se ve a la sociedad y la cultura de un momento.

La memoria de Emilio Alcalcá Solis en cambio, arroja a “un nombre que tiene altibajos” y relata incluso sus episodios en donde le va muy mal, “los trata y los desmenuza… le va mal con sus camaradas modernos”.

Era un hombre de dualidades “porque Don Emilio no fue un comunista al que le haya llegado lo comunista en las aulas de la universidad”, sino uno de tercera generación que aprendió la ideología marxista a través de dirigentes de gran nivel como Chon Castro, Encarnación Castro, “siempre los veía juntos”.

Fue un zacatecano excepcional no sólo por su personalidad y pensamiento, dijo, sino porque fue un fresnillense internacional, nacido en la segunda mitad del siglo 20, una época permeada por la Guerra Fría en todas sus áreas: el deporte, la música, la literatura, la carrera científica, y que vivió en los dos polos de los imperios, los Estados Unidos y la Unión Soviética, última donde fue estudiante del Instituto Marx-Engels de Moscú.

“Podía tener una opinión formada, cosa que los demás no teníamos”.

José Enciso narró varias de las anécdotas contenidas en las memorias de camarada Emilio, una, el episodio interesantísimo” inmerso en el proceso de implementación de la escuela rural mexicana y que vivió al lado de su madre agrarista en los ranchos de pesada influencia católica a donde ella se trasladaba.

Narró cómo al igual que a otros, se les decía que se escondieran para que el inspector escolar no viera que había niños donde nunca había habido una escuela, y a los papás se les encomendaba que dijeran a las autoridades “que no hacía falta”.

“Así se va formando una conciencia desde niño”.

-Escóndanse allá y no salgan hasta que les hablemos.

“El problema es que el inspector llega en un carrito y esos niños nunca habían visto uno (risas). Entonces ven el carrito y se van detrás de él, y ya le habían dicho –al inspector- que no había niños.

-¡¿Y todos estos?!

-¡Milagro!

De todos modos Emilio Alcalá se quedó sin escuela porque “eran un puñado” y no alcanzaban para instalar escuela una allí.

“Creo yo que este libro es maravilloso por todas esas razones. Es un hombre cuya experiencia de vida es muy rica. Y que este libro es un reconocimiento al sacrificio de un hombre y de una familia en pro de las mejores causas de la sociedad mexicana…”, dijo Enciso Contreras
Observó luego de hablar del tipo de democracia que al paso de los años se ha construido en este país con este gran esfuerzo y otros, que “de todos modos creo que hacer un libro como este, honra mucho a las instituciones que lo patrocinan porque si no es por estas instituciones ni los propios partidos… fíjense lo significativo, no es reproche tampoco ¿eh? Ni los propios partidos en los que militó lo reconocen de todos modos…Invito a que lean y disfruten el libro que efectivamente se lee de una sentada”.

Ayer asistieron a la presentación del volumen, entre otros, el presidente del TSJEZ, Armando Ávalos Arellano; el consejero presidente del IEEZ, Virgilio Rivera Delgadillo, y familiares de Emilio Alcalá Solís, además de ex compañeros de militancia del luchador social.

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