Fin de las campañas: mediocridad y lecciones para el futuro

Fin de las campañas: mediocridad y lecciones para el futuro

Llegamos al final de las campañas. Una campaña presidencial en realidad larga, porque el periodo asignado para la definición al interior de los partidos, que se conoce como ‘precampaña’, en realidad nunca ocurrió: los candidatos ya estaban definidos. Por ello, podemos sumar ese tiempo a la campaña normal. El candidato que se vio crecer de manera sorprendente fue López Obrador, incluso en espacios electorales donde nunca había tenido una mínima presencia la izquierda, como el norte del país y entre clases sociales acomodadas. Es un fenómeno que los sociólogos y politólogos, en los próximos meses podrán explicarnos. El PRI designó a un candidato que no milita formalmente en sus filas, pero que no alcanzó a conectar emocionalmente con los electores, y se queda sólo con los aparatos estatales. El candidato del PAN-PRD se estancó por los bruscos campanazos y errores cruciales, que ya no tiene tiempo de resolver. El asunto es que la campaña presidencial opacó las campañas locales. Lo observamos en las mediciones publicadas: se concentran en las nacionales y olvidan las locales.
En cuanto a las campañas locales en Zacatecas observamos que, a pesar de la multiplicación de los partidos estatales, son los nacionales los que dominan el escenario de las encuestas. Los partidos de reciente creación han tenido un efecto muy pequeño. Pero si juntamos todos los candidatos a competir por los puestos en el estado, son muchedumbre. A través de ciertas entrevistas y los pocos debates, nos damos cuenta de la falta de preparación de la inmensa mayoría de los candidatos sobre las responsabilidades que asumirían: aspirantes sin noción de las leyes mínimas sobre las rutas de las decisiones y lo que es posible o no hacer con el puesto en cuestión, candidatos a presidentes municipales sin conocer la ley orgánica del municipio y diputados que ofrecen mejorar los servicios públicos locales, como si compitieran para alcaldes. Otro asunto muy preocupante es la ausencia de diagnósticos, sobre todo en los aspirantes a los puestos ejecutivos de gobiernos locales. A la pregunta, ¿qué problemas quiere resolver en su municipio? Lo primero que sale a la vista es el enorme desconocimiento de dichos problemas y las rutas para la solución de los mismos. La mayoría son candidatos de oportunidad, y por esto, se requiere pensar en cambios radicales en los requisitos de inscripción para competir por un puesto de elección popular. Será una elección llena de lecciones.
En lugar de rutas para la solución de problemas graves, escuchábamos lugares comunes y generalidades vacías. En la seguridad ‘proponían’ mejores policías; en empleos, traer inversión; y en los servicios públicos, mayores presupuestos. Lugares comunes. Queda una lección: hay una masa crítica grande de ciudadanos que quieren incursionar en la política, lo que falta es un proceso de formación y capacitación de esos ciudadanos para que lo hagan con calidad. Al multiplicarse los partidos aumentó la necesidad de militantes y candidatos. Las expectativas de cambios que generen soluciones son enormes, pero con gobiernos dirigidos por personas con poca preparación será una expectativa frustrada. En gobiernos locales deberemos moderar las expectativas: la calidad de las campañas es lo que indica. Al funcionario electo, por su campaña los conoceréis.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70