Nuwakot. La carrera contrarreloj de los equipos de rescate para hallar sobrevivientes continuaba ayer tras el colapso glaciar que desencadenó enormes riadas que han dejado más de 580 muertos y más de 2 mil desaparecidos en la frontera entre Nepal y China, mientras persiste la amenaza de nuevas inundaciones, alertaron autoridades de ambas naciones.
El número de desaparecidos se duplicó ayer al reanudarse las desesperadas operaciones de rescate y superó 2 mil 400, luego de que la autoridad de gestión de desastres nepalí añadió a 933 trabajadores de hidroeléctricas en la lista de extraviados. La Cruz Roja estimó que al menos 93 mil personas se encuentran en situación de extrema necesidad luego de que las inundaciones sepultaron viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos.
Los cuerpos rescatados en la región del Himalaya suman 586 (579 en Nepal y siete en China), algunos de los cuales fueron arrastrados río abajo hasta India.
Alrededor de 2 mil 141 rescatistas y 86 especialistas fueron desplegados en la zona de desastre con equipo especializado para intensificar las inspecciones y detectar peligros geológicos en las laderas, carreteras y otras zonas críticas cercanas al lugar.
Autoridades nepalíes tuvieron que suspender las misiones de búsqueda durante tres horas cruciales a primera hora del día debido a los riesgos derivados del desbordamiento de dos lagos río arriba de la zona afectada.
Sin embargo, Nepal rechazó la ayuda extranjera para las operaciones de búsqueda a pesar de las ofertas de varios países con ciudadanos desaparecidos.
“La oferta de ayuda es natural. Nuestros organismos de seguridad están llevando a cabo la operación de búsqueda y rescate. Por ahora no la necesitamos”, afirmó el portavoz de la cancillería nepalí, Lok Bahadur Chhetri.
El Kathmandu Post informó que India, China, Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Corea del Sur, Sri Lanka y Bangladesh solicitaron al gobierno que permitiera a sus equipos de búsqueda y rescate colaborar en la operación, reportó Afp.
China también suspendió las operaciones de rescate debido al alto riesgo de nuevas riadas en el área del Tíbet, donde cientos de personas siguen desaparecidas. Las autoridades chinas declararon que sus misiones de búsqueda habían alcanzado una “etapa crítica” al retirarse de un “lago represado por un deslizamiento de tierra” cerca de la frontera a primera hora del día, y advirtieron del riesgo constante de una brecha potencialmente devastadora.
La torrencial masa de hielo y barro formó además enormes acumulaciones de agua, una de las cuales cedió ayer en el Tíbet, por lo que puso en riesgo a los equipos que patrullan la zona.
En tanto, las familias revisan las listas de pacientes que se encuentran en estado crítico, los fallecidos o las personas dadas de alta en un hospital de Katmandú, al que se trasladan los supervivientes con la esperanza de encontrar a sus desaparecidos tras la repentina inundación, informó Al Jazeera.
Las inundaciones y los deslizamientos de tierra son fenómenos frecuentes durante el monzón de verano, en Nepal, el Tíbet y todo el sur de Asia, aunque esos fenómenos se han potenciado a causa del cambio climático provocado por la actividad humana.



