Zacatecas: “… una sola calle que corre de norte a sur”

Zacatecas: “… una sola calle que corre de norte a sur”

A partir de la presente y en posteriores colaboraciones, agradeciendo la hospitalidad de nuestro periódico La Jornada de Zacatecas, nos proponemos abordar el desarrollo y transformaciones que sufrió la enseñanza en las escuelas de primeras letras en lo que hoy es el estado de Zacatecas, durante el periodo tardo colonial a la transición del México independiente. En un primer momento nos ocuparemos del contexto histórico y geográfico en el que cobra impulso la instrucción primaria. Al respecto, buena parte de las fuentes primarias de archivo consultadas sólo nos hablan de la ciudad, capital de la intendencia del mismo nombre y sobre esta haremos nuestra contribución de manera preponderante. Por lo demás, no debemos perder de vista que la entidad zacatecana, su formación y desarrollo histórico tiene como razón de ser y existir su capital, como centro político y económico desde que fueron descubiertas sus minas y el poblamiento del real minero a partir de 1546. En las siguientes notas abordaremos la geohistoria (el espacio geográfico y tiempo histórico) de la ciudad de Zacatecas, capital primero de la provincia que perteneció al Reino de Nueva Galicia hasta 1786 y posteriormente Distrito o cabecera de la intendencia de Zacatecas y las subdelegaciones o partidos que la conformaron.

La ciudad de Zacatecas.
Distante a ochenta leguas de la ciudad de México y a 45 de Guadalajara, la fundación del real ocurrió hasta 1548, dos años después de haber sido descubierta “la mina pobre de Miguel de Ibarra”, con el nombre de Nuestra Señora de los Zacatecas. El poblamiento y entrega de solares a quienes serían sus primeros vecinos, ocurrió una vez que los conquistadores lograron una relativa paz gracias en buena medida a las epidemias que diezmaron considerablemente a los autóctonos y tras convencerse de quedarse, tentados por la codicia de la plata. Por ese mismo año se crea la Audiencia de la Nueva Galicia de la que la provincia de Zacatecas formaría parte. A partir de entonces, el enclave minero se convertiría en el centro neurálgico de la ruta de la plata, “puerta o principal entrada de la tierra adentro”1 como diría Rivera Bernardez, Conde de Santiago de la Laguna, capital del comercio interregional y plataforma de lanzamiento de expediciones y misiones colonizadoras hacia el septentrión. Si existe una lugar a la que se deba llamar la Atenas o civilizadora del Norte, ese merito le corresponde a Zacatecas. A Juan de Tolosa y su acompañante se añadieron Cristóbal de Oñate, Diego de Ibarra y Baltazar Temiño de Bañuelos, a quienes con toda justicia se les conoce como los conquistadores y fundadores de Zacatecas. A los anteriores se agregan los nombres de Vicente de Zaldivar y su hermano Juan, además de Diego Hernández de Proaño. La mayoría de los autores2, que han abordado la fundación de la ciudad y sus primeros años de vida, amén de los ya citados, especialmente Frederique Langue coinciden en afirmar que durante fines del siglo XVII y principios del XVIII, la provincia zacatecana pasó por un declive económico del que se recuperó hasta la segunda mitad del llamado siglo de las luces. Por cierto, a lo largo del periodo colonial, como todo real de minas, Zacatecas atravesaría por etapas recurrentes de bonanza y crisis, con auges de crecimiento de su población y florecimiento comercial y despoblamiento causado por lo movimientos migratorios.

Enclavada sobre una cañada surcada por un arroyo que da inicio en las estribaciones de las lomas de Bracho y el costado Noreste del cerro de la Bufa, la ciudad comenzaría a edificarse con una traza urbana atípica en relación con las ciudades españolas y novohispanas. Lo único que compartía con la urbanización tradicional era la edificación de la parroquia o iglesia principal en la parte de en medio, no así con los edificios públicos levantados en los tres lados restantes de la cuadricula que en la mayoría de las ciudades delimitan la plaza principal. En Zacatecas, sólo el costado norte de la Parroquia, después convertida en catedral, delimita a la Plaza Principal, entonces y hasta el siglo XIX, conocida como “de la Pirámide”3.

Quien fuera obispo de nueva Galicia, Don Alonso de la Mota y Escobar, resumió el paisaje de la ciudad en la siguiente frase: “… podemos decir que toda esta ciudad es una sola calle que corre de norte a sur”4.

Referencias:
1Rivera de Bernárdez, Joseph, (1732), pp. 15-18.
2Véase al respecto, Lemoine, 1964; Carrera Stampa, 1956; Langue, 1992, y Bakewell , 1976 entre otros.
3Salvador Vidal refiere que por el año de 1791 ya se le llamaba a la antigua Plaza del Maestre de Campo, también conocida como Plaza Principal, con el nombre de Plaza de la Pirámide. Véase Miscelánea, datos de la época colonial comprendidos de los años 1578-1810, Zacatecas, 1972, p. 99. Aunque con este último nombre se le nombraba desde años atrás.
4Mota y Escobar, Alonso de la, “Ciudad de nuestra Señora de los Zacatecas”, en Descripción geográfica de los reinos de la Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo León, 1940. ■

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ