La educación hoy: su costo económico y social

La educación hoy: su costo económico y social

Sean capaces de sentir en lo más
profundo cualquier injusticia, cometida
contra cualquiera en cualquier parte
del mundo, pues es la cualidad más linda
de un revolucionario.
Ernesto Guevara

Nos encontramos en el año de la pandemia (2020), ha revolucionado la dinámica social a grado tal que, hablaremos en un futuro de un antes y un después, seremos testigos de la estructuración, construcción, reconstrucción o deconstrucción de una nueva sociedad. El sistema educativo juega un papel preponderante en este proceso, se han implementado toda una serie de actividades educativas no presenciales, hasta ahora, no existe ninguna que sustituya al docente frente a su grupo; al menos en educación básica, no se encontrará manera alguna que no sea la de sesiones presenciales y/o áulicas.

Anuncia el Secretario de Educación Pública, el programa “Aprende en Casa II”, en dicho programa, agregó a la televisión, aseverando que sería un gran recurso didáctico, protocolizó un “acuerdo por la educación”, mismo que se firmó entre el gobierno federal y las principales televisoras, se informó que con dicho acuerdo, el servicio televisivo llegará tanto a personal docente como alumnos de cerca de 200,000 escuelas. A decir del secretario, el costo sería de 15 pesos por cada estudiante de nivel básico, si se multiplica por 30 millones de alumnos, el costo total del convenio sería de 450 millones de pesos.

Con todo y este “gran acuerdo”, el problema persiste, ello obedece principalmente a dos razones: 1) no existe cobertura televisiva en todas las regiones del país, y, 2) jamás consideraron a los maestros para el diseño de programas alternos y dar así, en la medida de lo posible, cumplimiento con los contenidos curriculares. Entre el manejo de la pandemia y las alternativas para continuar con la educación, el costo es el escaso aprendizaje de parte de los alumnos, incluso, de maestros, se presenta un alto índice de decepción y deserción escolar, persiste además, apatía y falta de motivación tanto de maestros como de alumnos.

Pensemos que el esfuerzo del gobierno por fortalecer al sistema educativo ha sido significativo, sin embargo, no es el suficiente puesto que existen situaciones y circunstancias que no se resuelven a través de la televisión y, menos aún, sin el adecuado acompañamiento de los maestros para brindarles el apoyo necesario en la realización de su labor-. ¿Habrá un valor agregado en esta modalidad en cuanto a que los padres ayuden a sus hijos con las actividades escolares?, al menos seis millones de alumnos no han tenido contacto alguno con sus maestros desde que inició la pandemia –seis meses-, no se sabe realmente si estos alumnos han sido o están siendo apoyados por sus padres; por diversas razones, el maestro recurre a la improvisación, esto le dificulta contextualizar su labor por lo que lo lleva al manejo inapropiado de contenidos curriculares –es por ello que la modalidad virtual y televisiva provoca un bajo aprovechamiento-.

Toda esta desorganización en el manejo de los contenidos, el diseño de los programas televisivos y, el desánimo tanto de maestros como de alumnos, hace que no exista una relación adecuada entre maestros, alumnos y padres de familia; si a ello le agregamos el enorme recorte presupuestal que se le ha hecho al programa de formación docente, iremos de mal en peor puesto que un gran número de docentes no se han familiarizado con la actividad virtual dada la dificultad que tienen al manejar la tecnología informática.

A continuación enlistaré algunos aspectos que considero hace que la educación sea costosa en lo social y económico:

1.- La política neoliberal es destructora puesto que al sistema educativo lo tiene en agonía, quienes promueven esta política son grandes capitalistas, solapados por élites gubernamentales –quienes también se ven beneficiados-; de manera artera degradan la actividad profesional de los maestros. Ante esta situación, se requiere de una educación crítica, misma que tenga la misión de desafiar al capitalismo.

2.- El sistema capitalista ve a los maestros como meros técnicos y obreros de la educación, cuya función la restringen solo a operar contenidos y hacerlos que se comporten de manera acrítica.

3.- Es necesario y urgente eliminar la política neoliberal del sistema social, esto podría ser garantía de una verdadera transformación. Lo que se requiere es quitarle el poder al capitalismo, quien ha mostrado un alto grado de dominación.

4.- El ser humano necesita sentirse que existe, que es real y que puede ser motor de cambio social, si se incluyeran al modelo curricular contenidos culturales, habría más claridad en la concepción que se pueda tener sobre libertad y solidaridad.

5.- A la educación ya no se le ve como un derecho –así como lo marca la constitución-, se está convirtiendo cada vez más en un artículo del sistema mercantilista, demeritando así el papel del maestro.

6.- Desde una perspectiva meramente humana, el sistema educativo ha fracasado, el resultado de dicho fracaso es la reproducción del sistema social.

En síntesis, el neoliberalismo es un modelo que fortalece la economía de unos cuantos pero que debilita a la sociedad, utiliza al sistema educativo para mercantilizar los recursos materiales y humanos, llega al extremo de manipular a los gobernantes, mismos que también se ven altamente beneficiados. Esto hace más marcada la desigualdad social dado que estamos en un sistema que fabrica pobres a costa del enriquecimiento de unos cuantos.

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