Los programas de fiesta en Tultepec. La función del oficio gráfico, su transformación en la era tecnológica y su importancia simbólico-social [Segunda parte]

Los programas de fiesta en Tultepec. La función del oficio gráfico, su transformación en la era tecnológica y su importancia simbólico-social [Segunda parte]
Fig. 1. Algunas de las imágenes que acompañan el programa son apropiaciones de íconos provenientes de diversas fuentes. En muchas ocasiones, fotografías de la escultura del santo que se localiza en los templos y otras veces representaciones tomadas de sitios de internet. También existen elementos sobrepuestos que acompañan la imagen del santo como cielos, flores y textos.

La Gualdra 446 / Artes Visuales / Tradiciones

 

 

La semana pasada hablamos de cómo el impresor Rodolfo Torices Ramírez realiza este tipo de programas de las festividades desde hace más 25 años en una de las imprentas más importantes en Tultepec; pero ¿cómo son esos programas impresos?

 

Características de los programas

La función de los programas es invitar a la comunidad a participar de las actividades festivas en honor a un santo o advocación mariana, venerados en alguno de los nueve barrios que constituyen el municipio de Tultepec en recintos privados construidos por los diferentes gremios (músicos, campesinos, pirotécnicos, etc.) o en las actividades de las fiestas “mayores” que involucran al pueblo en su conjunto: las ofrecidas a San Juan de Dios y la Virgen de Loreto (8 marzo y 8 septiembre respectivamente).

Este tipo de impresos es un testimonio escrito y visual de lo cotidiano relacionado con la estructura social y simbólica que gesta las celebraciones populares en nuestro contexto contemporáneo. Como lo explican Amparo Sevilla y María Ana Portal… “La fiesta es la forma privilegiada de conmemorar, recordar, abrir y cerrar etapas; de concretar la noción temporal vinculada a los ciclos biológico, histórico y cósmico. Es por ello por lo que las fiestas forman sistemas, los cuales se pueden observar en los calendarios festivos”.[1] En este sentido, los programas son la materialización de dichos calendarios y la relación que sus sistemas juegan como soporte para la permanencia de los festejos pagano-religiosos dentro de un contexto global.

En el cuerpo del programa podemos enlistar diversas características que lo componen, por ejemplo, la imagen que aparece como una constante y que es tomada de pinturas, de internet o de fotografías de los santos venerados en las capillas del pueblo [Fig. 1]. La tipografía de los encabezados es ostentosa; el mayor puntaje le pertenece al nombre del personaje en cuestión, por lo que se pueden encontrar paralelismos con los carteles que anuncian luchas o propaganda relacionada con bailes de banda y música tropical [Fig. 2].

 

Fig. 1. Algunas de las imágenes que acompañan el programa son apropiaciones de íconos provenientes de diversas fuentes. En muchas ocasiones, fotografías de la escultura del santo que se localiza en los templos y otras veces representaciones tomadas de sitios de internet. También existen elementos sobrepuestos que acompañan la imagen del santo como cielos, flores y textos.

Fig. 1. Algunas de las imágenes que acompañan el programa son apropiaciones de íconos provenientes de diversas fuentes. En muchas ocasiones, fotografías de la escultura del santo que se localiza en los templos y otras veces representaciones tomadas de sitios de internet. También existen elementos sobrepuestos que acompañan la imagen del santo como cielos, flores y textos.

 

Fig. 2. Detalle del programa de las “Solemnes fiestas religiosas en honor a la santísima virgen de La Piedad”. 2017. Autor, Rodolfo Torices Ramírez. Impresión original. Colección Ángel Solano. En este fragmento se presenta la tipografía alusiva a la advocación mariana que da nombre al barrio y que recuerda las pintas de bardas y anuncios relacionados con grupos musicales tropicales o con eventos de lucha libre. También se encuentra parte del diseño ornamental que el impresor ha incorporado a los carteles y que surge de apropiaciones del cotidiano relacionado con la pirotecnia.

 

En los carteles encontramos, además, un primer enunciado que hace referencia al motivo por el que se genera esa serie de actividades; este párrafo puede leerse como: Solemnes fiestas religiosas en honor a; también, en una variante muy cercana: Solemnes festividades en honor de. Un párrafo ubicado en la parte inferior, del nombre del santo, nos da el contexto físico al describir el lugar puntual en donde se adora la imagen homenajeada. Por ejemplo, en el programa de las fiestas en honor al Arcángel San Rafael del año 2011 [Fig. 3] se lee el siguiente texto: “Que se venera en el Barrio de Ixtlahuaca, Tultepec, Edo. de México”, de tal modo, esta mención otorga pertenencia y particularidad al festejo, ya que solo ahí se realizará. Un subtítulo al centro indica el inicio del Programa, palabra que da pie a dos columnas casi simétricas que enlistan, por un lado, las fechas y actividades y por otro proporcionan reconocimiento público a las personas involucradas en los diversos rituales y celebraciones que dan cuerpo a la fiesta.

Fig. 3. Programa de las “Solemnes fiestas religiosas en honor al Arcángel San Rafael”, 2011. Autor, Rodolfo Torices Ramírez. Colección Ángel Solano.

 

Un fenómeno especial se presenta en algunos de los programas donde se localizan nombres seguidos por el gráfico de una cruz, esto simboliza que la persona ha muerto. Sin embargo, estos individuos siguen participando “activamente” en la realización de los festejos como si continuaran vivos [Fig. 4]. Esta acción deviene en un homenaje póstumo que los familiares del finado realizan. Un acto ritual que favorezca el tránsito del alma de su ser amando a un mejor contexto.

Fig. 4 Ejemplo de algunos programas en donde se incluye como participantes activos a personas que han muerto. En esta imagen se muestran tres extractos de diferentes programas y podemos localizar los nombres seguidos de un paréntesis con una cruz en el centro.

 

Otro aspecto de importancia es el tiempo, enmarcado por los días que duran las actividades de cada celebración. Muchos de los festejos tienen un período aproximado que va de los 12 a los 13 días y en los que se incluyen los 9 días previos a las actividades paganas, el novenario. Este rito es encomendado, como su nombre lo indica, a nueve personas o familias distintas y se relaciona propiamente con rituales religiosos (oraciones o misas).

Los programas de fiesta también son un testimonio de los sistemas de apoyo relacionados con la comunidad que las preserva y contiene. Podemos observar en el cuerpo del texto datos que son referente de dichos sucesos. Por ejemplo, en el Programa de las solemnes fiestas religiosas en honor a San Antonio de Padua, del año 2015 [Fig. 5], que se venera en el barrio del mismo nombre, encontramos actividades de interacción con otros grupos, asociaciones y barrios. Estos círculos externos, fungen como donadores y regalan elementos pirotécnicos para su uso dentro del barrio al que visitan; cabe mencionar que de esta manera ayudan a subsanar los gastos que las fiestas producen. Como intercambio, el barrio que recibe las donaciones se volverá donador cuando llegue la celebración de la parroquia o gremio que en ese momento lo apoya. Por tal motivo el programa debe incluir, como una actividad de gran importancia y emoción, la descripción de esas interacciones comunales. De tal manera, se encuentran las siguientes frases: “Calurosa recepción del club de jóvenes de La Piedad con su ofrenda pirotécnica”, “Grandiosa quema de castillos y juegos pirotécnicos por parte de…”, “Vistoso castillo de día donado por…”, “Calurosa recepción de la sociedad y mayordomos del Barrio de Guadalupe, con su ofrenda pirotécnica”, entre otras.

Fig. 5. Programa de las solemnes fiestas religiosas en honor a San Antonio de Padua, 2015. Autor: Rodolfo Torices Ramírez. Impresión digital blanco y negro. 2018. Colección Ángel Solano.

Fig. 5. Programa de las solemnes fiestas religiosas en honor a San Antonio de Padua, 2015. Autor: Rodolfo Torices Ramírez. Impresión digital blanco y negro. 2018. Colección Ángel Solano.

 

Esta estructura, que parece común, nos habla de la interacción de líneas y mapas que se cruzan para lograr la permanencia de la fiesta en la vida contemporánea; aunque las actividades festivas, por barrios, mantengan una identidad que puede parecer cerrada o local, en realidad es producto de la unidad colectiva y las actividades comunitarias, entonces una estructura mayor, el pueblo, está involucrada en cada una de las casi 100 actividades festivas que, hasta el día de hoy, el municipio de la pirotecnia genera cada año.

Como aportación al diseño de cada cartel, los programas tienen un marco elaborado por el impresor y con características exclusivas por cada personaje homenajeado. En estos elementos, se pueden encontrar diversas formas y figuras que componen la estructura. Estos signos son una síntesis gráfico-visual de la representación sacra a quien se rinde culto. Por ejemplo, los marcos florales se asocian a la Virgen de Guadalupe, mientras los marcos con peces, símbolo de salud, se relacionan con San Rafael [Fig. 6].

Fig. 6. Algunos ejemplos de las figuras que acompañan los programas de fiesta. Estas formas son un símbolo que representa las cualidades del santo o la imagen venerada. Diseños realizados por Rodolfo Torices Ramírez.

 

Las cualidades cromáticas de los programas se relacionan con propaganda o avisos de carácter popular, por ello su constitución muchas veces oscila entre el uso casi exclusivo de colores primarios y planos. Su fondo se mantiene con el color del papel (blanco ligeramente cálido) y contiene, en el centro, una marca de agua con la misma imagen del santo que aparece en el costado superior izquierdo de la composición. El uso del color está pensado para generar el contraste necesario sobre los lugares donde se pegan, en su mayoría se montan sobre bardas y postes que mantienen los grises de su naturaleza cromática. Finalmente, es importante mencionar un dato “curioso” que se localiza en casi todos los programas y da contexto a la relación que la violencia mantiene con la fiesta. Frase que enfatiza los crecientes niveles de disturbios festivos: Los mayordomos y mesa directiva no se hacen responsables de cualquier incidente que pudiera suceder dentro de nuestras festividades.

En siguientes ediciones de La Gualdra, continuaremos con la tercera y última parte de este artículo; hablaremos de la mesa directiva de San Rafael, el barrio que sufrió en la mañana de 1998.

 

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_446

 

 

 

* Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2018)

[1] Sevilla y Portal, “Las fiestas en el ámbito urbano”, en: La antropología urbana de México, Ed. CONACULTA, UAM y FCE, [Coordinador, Néstor García Canclini]. México 2005, p. 345.

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