La antigua casa del ex jefe de la policía capitalina Arturo Durazo Moreno se convertirá en la sede de la Universidad Rosario Castellanos en Tlalpan a partir de 2027 y albergará también un bachillerato, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum. Señaló que después de varios años de trabajo para regularizar la propiedad a favor del gobierno, hospeda a la Academia Mexicana de Ciencias, la cual permanecerá en el espacio hasta ubicarla en otro sitio.
La titular del Instituto para De-volverle al Pueblo lo Robado, Mónica Fernández, sostuvo que la nueva sede académica fue en la década de los 70 “un monumento a la corrupción y en una expresión de los excesos del poder del entonces jefe de la policía del Distrito Federal. Durante años, esta propiedad fue símbolo de opulencia del abuso de autoridad y del dispendio de recursos públicos que caracterizó esos tiempos”.
A partir de 2027, en la nueva sede universitaria se impartirán las carreras de sicología, derecho y criminología; administración y comercio; turismo, y economía y desarrollo sustentable, informó la rectora de la universidad, Alma Herrera. Dijo que hasta el momento hay 3 mil 67 alumnos inscritos, la mayor parte en las primeras dos carreras; el año pasado se crearon ocho unidades académicas a nivel nacional, pero este año se están creando 28 más en 20 entidades.
“En este momento ya contamos con una matrícula de 122 mil estudiantes que participan de nuestros programas educativos, tanto de manera presencial como a distancia. Quiero destacar que 63 por ciento de nuestra comunidad estudiantil está conformada por mujeres fundamentalmente jóvenes, lo que nos parece que nos permite participar en todos los procesos de equidad e igualdad sustantiva”.
Sheinbaum subrayó que en la zona metropolitana de la Ciudad de México durante los muchos años del periodo neoliberal, no se crearon ni se ampliaron espacios para dar cabida a la demanda estudiantil, hasta que llegó Andrés Manuel López Obrador y creó la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
Posteriormente, ya como presidente, López Obrador impulsó las Universidades Benito Juárez, que hoy tienen 230 sedes con cerca de 200 mil estudiantes en las diversas carreras, entre ellas, una muy demandada, medicina.
“Cuando llegamos nosotros a la ciudad creamos el nuevo modelo educativo de la Rosario Castellanos, y construimos más preparatorias para el Instituto de Educación Media Superior. Y ahora, desde la presidencia, hicimos nacional a la Universidad Rosario Castellanos, además de apoyar a las instituciones de educación superior que ya existen, como el Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico Nacional de México y las universidades autónomas de los estados de la República, así como las interculturales”.
A una pregunta sobre su interacción con otros sectores de la sociedad, la mandataria dijo que se reúne con los más diversos sectores económicos y sociales, pero muchas veces son encuentros en privado.
“No hay show. Son espacios donde la gente se siente más cómoda hablando conmigo”,



