Nueva York., Los siete aspirantes a suceder al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, recibieron ayer el veto de al menos un miembro permanente del Consejo de Seguridad del organismo, lo que abre la puerta a nuevas candidaturas, informó una fuente diplomática.
Al término de la votación preliminar, ninguno de los candidatos logró evitar votos negativos de Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, China o Rusia, potencias con poder de veto en el Consejo de Seguridad.
La votación fue la primera de estas consultas informales y anónimas en la que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad utilizaron papeletas de colores para identificar sus vetos, mientras los 10 integrantes no permanentes siguieron utilizando papeletas sin esa distinción.
La costarricense Rebeca Grynspan, que figuró entre los favoritos en las cinco votaciones anteriores, obtuvo esta vez el mayor número de sufragios de “aliento”, pero también cinco de “desaliento”, dos de ellos de miembros permanentes.
Según medios estadunidenses, Washington se opone a los siete aspirantes.
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, se negó a comentar esas versiones, pero declaró que “siempre hemos dicho que simplemente necesitamos a la mejor persona.
“Si los países quieren presentar más candidatos, están en todo su derecho soberano de hacerlo”, añadió el diplomático estadunidense antes de la votación.
Además de Grynspan, compiten la ex canciller de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett; el argentino Rafael Grossi, director del organismo de vigilancia nuclear de la ONU; el senegalés Macky Sall, las ecuatorianas Ivonne A-Baki y María Fernanda Espinosa, así como el ugandés Olara Otunnu.
Aunque un candidato obtenga los nueve votos necesarios de los quince que integran el Consejo de Seguridad, también debe evitar el veto de cualquiera de las cinco grandes potencias, profundamente divididas.
El proceso de selección se desarrolla en medio de uno de los periodos más difíciles en la historia de la ONU, ante los múltiples conflictos en curso, las dificultades financieras y las divisiones en el seno del Consejo de Seguridad.



