Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nombró ayer a su principal asesor, Stephen Miller, jefe de gabinete de la Casa Blanca, días después de que los republicanos perdieron el control del Congreso en las elecciones intermedias.
Miller, de 41 años, es un incondicional dentro del círculo político del mandatario y arquitecto clave del programa de deportaciones masivas del gobierno. Remplazará en el cargo a su jefa, Susie Wiles, que pasará a ejercer otras responsabilidades políticas.
“Stephen ha estado conmigo desde el principio. Entiende las cosas. Es un político muy hábil”, explicó Trump en la Casa Blanca.
“La misión ahora está más clara que nunca: luchar con toda nuestra alma para apoyar al presidente y defender esta magnífica república”, resaltó Miller en su cuenta de X, antes de llamar a Trump “el líder político más transformador en la historia”.
A los 80 años y en la etapa final de su mandato, Trump parece demostrar que no tiene nada que perder y que prefiere rodearse de sus incondicionales ante las próximas batallas en lo que queda de su mandato, ya que se estima que el Congreso probablemente abra varias investigaciones contra él, su familia y el gabinete.
Miller “debería buscarse un abogado”, sugirió el demócrata Robert García, quien presumiblemente asumirá la jefatura del comité de Supervisión Gubernamental en la Cámara de Representantes.
El nuevo jefe de gabinete enfrentó duras críticas tras los mortales tiroteos de dos personas por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Mineápolis, en enero pasado. “Es el arquitecto de las políticas más bárbaras e inhumanas de esta administración. Trump no podría haber hecho una elección peor. Nuestras mayorías demócratas lo combatirán hasta el final”, advirtió el jefe de la bancada demócrata en el Senado, Chuck Schumer.
Hakeem Jeffries, líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, calificó al funcionario como “un xenófobo peligroso y un extremista loco que tiene sangre estadunidense en las manos”.
Tras el nombramiento, el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, señaló que Trump “acaba de ascender a uno de los matones más viles que jamás hayan reptado hasta la Oficina Oval.
“Miller urdió el régimen sádico de deportaciones masivas que destrozó familias y pisoteó derechos civiles básicos. Gente inocente está muerta por su culpa. Los votantes rechazaron su crueldad y extremismo. Esto es enfermizo”, agregó.
“Al elevar a este supremacista blanco al cargo de jefe de gabinete, Trump nos muestra exactamente quién es”, declaró el congresista Jesús Chuy García, al rechazar la designación en la Casa Blanca.
Información sobre el perfil de Miller en: https://shorturl.at/xNcOk
En tanto, la socialista democrática Nithya Raman, de 45 años, derrotó a la también demócrata y actual alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass para convertirse en la nueva gobernante de la ciudad, donde los comicios son no partidistas.
Raman logró superar las críticas de Bass, de 73 años, quien decía que “no estaba lista para las grandes ligas” y que no tenía experiencia suficiente para gobernar una ciudad de 3.8 millones de personas.



