En pleno proceso electoral 2026-2027 para los comicios que tendrán lugar el domingo 6 de junio del último año citado, se desataron investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y revelaciones en las que la señora Guadalupe Taddei, consejera presidenta del INE, fue descubierta y exhibida como la cabeza de una red de corrupción nunca antes vista. A pesar de que, inicialmente opuso resistencia para marcharse, finalmente forzaron su renuncia al cargo. En medio de acusaciones de corrupción, nepotismo, asignación irregular de contratos, y escándalos relacionados con proveedores vinculados en adjudicaciones,también se dio a conocer públicamente que uno de ellos, está relacionados sentimentalmente con la ahora ex consejera. Lo ocurrido bajo su gestión. así como el papel que jugó el partido oficialista MORENA, han dejado una crisis institucional en ese organismo.
Una vez fuera del Instituto, es posible que la ex consejera presidenta se sienta impune, pero quienes la impusieron en el cargo ahora la desconocen. La presidenta Claudia Sheinbaum en sus mañaneras, trata de “formar cortinas de humo” para “lavar la cara” a MORENA, deslindando apresuradamente de ese movimiento a Taddei, pues según ha dicho, todos los escándalos que se dieron a conocer no son de esta señora porque datan desde 1988, insistiendo que la responsabilidad, es del doctor Lorenzo Córdova anterior consejero presidente del árbitro electoral.
No obstante, las investigaciones de la ASF así como de la Unidad de Inteligencia Financiera UIF, continúan y, efectivamente apuntan a triangulaciones de recursos mediante proveedores y omisiones patrimoniales dentro del círculo íntimo de la ex presidenta.
La realidad en que hoy se encuentra el Instituto electoral, representa una degradación moral inédita desde que fue creado en 1990 (como IFE). La organización de las elecciones es una función pública estatal que se realiza a través del Instituto Nacional Electoral y de los organismos públicos locales en los términos que establece la CPEUM. Dicho organismo es autónomo, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios, en cuya integración participan el Poder Legislativo de la Unión, los partidos políticos nacionales y los ciudadanos en términos de ley. Como institución encargada de organizar y vigilar las elecciones, atenderá por mandato constitucional los principios rectores de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.
Urge dejar de repetir insistentemente palabrerías y reparto de culpas, pues en este caso nada justifica la mala gestión de Taddei y de quienes resulten responsables, de lo contrario se estaría tratando de eximir de los escándalos señalamientos y acusaciones de conductas presuntamente como delitos cometidos por esta señora. Además de que fue precisamente MORENA quien modificó la Ley Electoral para desaparecer la toma de decisiones por colegialidad en el Consejo General del INE, para centralizarlas en su titular, cuando la renunciante asumió al cargo. Ahora, MORENA deberán reformar nuevamente la ley para regresar la colegialidad.
De ninguna manera la renuncia de la ex consejera puede interpretarse como la “sanción”. Tampoco sería posible aplicar sólo “sanciones administrativas”, deberán continuar las investigaciones conforme a derecho, pues de lo que ha sido señalada, descubierta y exhibida constituyen presuntamente delitos que, de comprobarse, la pena se encuentra para esos casos, establecidas en disposiciones del Código Penal Federal.
Además, el primer renglón del artículo 13 CPEUM indica: “Nadie puede ser juzgado por leyes privativas ni por tribunales especiales…”. El párrafo segundo del artículo 14 del mismo Texto establece “En los juicios del orden criminal queda prohibido imponer, por simple analogía, y aún por mayoría de razón, pena alguna que no esté decretada por una ley exactamente aplicable al delito de que se trata”.
Para lograr el relevo de la nueva presidencia del INE, ojalá que tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como la JUCOPO de la Cámara de Diputados, pudiesen atender el procedimiento establecido constitucionalmente en Artículo 41 Base V Apartado A, que se puede resumir:
Dar a conocer una convocatoria pública. Para esto se requiere construir un gran Acuerdo Político que incluya a la totalidad de las bancadas para nombrar la nueva presidencia del INE. Esto exige que el relevo surja del consenso estricto y no de mayorías o imposiciones, con objeto de restaurar la autonomía plena del árbitro frente al gobierno y los partidos. En la convocatoria se dará a conocer fechas, plazos y procedimiento para nombrar un Comité Técnico de Evaluación.
Debe estar integrado por cinco personas de reconocido prestigio: 3 designados por la JUCOPO de la Cámara de Diputados. Y, dos por la CNDH.
El Comité depurará la lista de candidatos, hasta dejar cinco.
Se requieren los mejores perfiles; personas ampliamente reconocidas por su trayectoria; con prestigio; profesionalismo; que no sean afines al gobierno ni a los partidos.
La presidenta Sheinbaum, culpa al doctor Lorenzo Córdova de no haber hecho nada contra la corrupción siendo presidente del INE…
Habrá de tener presente que MORENA, lleva más de ocho años en el poder y, siendo incorruptibles, honestos, “no como los de antes”, izquierdistas…
Existen dudas:
¿Hasta ahora se dieron cuenta de problemas en el INE?
¿Entonces, las elecciones que calificó en 2018 y 2024, están plagadas de corrupción?



