El Plan México no podrá cumplir sus metas de reindustrialización porque su bolsa de incentivos es de apenas 30 mil millones de pesos, de los cuales sólo mil 500 millones se destinan a las micro, pequeñas y medianas empresas, mientras cada año se deja de recaudar más de un billón de pesos de IVA por importaciones temporales de grandes exportadoras bajo el programa IMMEX, afirmó Samuel Ortiz Velásquez, economista de la UNAM.
Durante la presentación en la capital zacatecana del libro “T-MEC: los ejes transversales de una nueva integración económica”, del cual es coordinador, el académico cuestionó la falta de coordinación entre las políticas industrial, comercial y macroeconómica; la ausencia de mecanismos que condicionen los incentivos otorgados a las empresas y el financiamiento insuficiente del plan.
Propuso que, en ausencia de una reforma fiscal, el Gobierno federal destine al Plan México la recaudación extraordinaria por aranceles a productos de 12 países asiáticos que estimó en 215 mil millones de pesos para este año, equivalentes a 0.64 por ciento del Producto Interno Bruto.
Detalló que, pese a esos aranceles, las importaciones desde dichos países crecieron 40 por ciento entre enero y agosto de 2026, el doble que las importaciones totales, mientras lo recaudado por aranceles cayó 8 por ciento en el mismo periodo.
Ortiz Velásquez relató que en marzo de 2026 un equipo de la Facultad de Economía presentó a la presidenta Claudia Sheinbaum una propuesta para crear un programa nacional de desarrollo de proveedores, tras lo cual se organizaron mesas técnicas con integrantes del Gobierno federal, en las que encontraron resistencia a modificar el tratado, aunque, a su juicio, es necesario reformar el artículo 14.10 para incorporar expresamente requisitos de contenido nacional. Asimismo, cuestionó que los programas de proveeduría de distintas dependencias funcionen de manera dispersa.
El investigador explicó que de cada 10 dólares que México exporta, principalmente a Estados Unidos, sólo cuatro son valor agregado nacional, y que alrededor de 500 empresas globales concentran el 80 por ciento de las exportaciones. Durante la sesión de preguntas, uno de los autores del libro, presente entre el público, lo ejemplificó con los cables que se ensamblan en Zacatecas, contabilizados como exportaciones aunque no generan cadenas productivas en la entidad ni le agregan valor al producto.
Recordó también que, al no ratificarse el tratado el 1 de julio, comenzó una etapa de revisiones anuales que se extenderá hasta 2036, y consideró que la nueva composición del Congreso estadounidense no garantiza un acuerdo más favorable para México.



