La rehabilitación de la avenida Quebradilla, en el Centro Histórico de Zacatecas, tendrá una inversión aproximada de 7.5 millones de pesos y se prevé que comience entre el 12 y el 15 de noviembre, con una duración estimada de 90 días, informó el presidente municipal Miguel Varela. La intervención conservará el empedrado, tendrá cierres parciales y contempla una segunda etapa de iluminación a partir de enero; además, el alcalde anunció la rehabilitación de todas las banquetas del primer cuadro y el aprovechamiento de material retirado para bachear otras calles.
Varela sostuvo que el municipio ha acatado las indicaciones de la Junta de Monumentos y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para desarrollar las intervenciones.
En el caso de Quebradilla, precisó que no se autorizó utilizar concreto hidráulico, por lo que se mantendrá la piedra de pórfido y las características de la infraestructura que se ha venido utilizando en esta avenida.
Sobre los recursos y el arranque de los trabajos, indicó que el proyecto se encuentra en proceso de licitación y que, una vez concluido este procedimiento, podrá comenzar la obra, previsiblemente entre el 12 y el 15 de noviembre.
El alcalde explicó que solicitarán la colaboración de las autoridades estatales de Vialidad y Tránsito, así como de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, para organizar la circulación durante los aproximadamente 90 días que durará la intervención.
La intención, dijo, es evitar el cierre total de la avenida y reducir el congestionamiento mediante trabajos por tramos. Mientras se rehabilite una sección, otra permanecerá habilitada para circulación en ambos sentidos; una vez terminada la primera, se abrirá al tránsito y se continuará con la siguiente.
Posteriormente, a partir de enero, se prevé desarrollar una segunda etapa para mejorar la iluminación de Quebradilla.
Destacó la importancia de esta avenida para el acceso al Centro Histórico, pues, de acuerdo con las cifras que mencionó, diariamente ingresan por esa zona entre 20 mil y 30 mil vehículos, lo que la convierte en una de las arterias con mayor flujo vehicular.
Respecto a la comunicación con quienes podrían verse afectados por los trabajos, informó que el jueves previo a la entrevista sostuvo una reunión con vecinos de Quebradilla y sus alrededores, a quienes se les explicaron los tiempos previstos, el material que se utilizará y la duración de la obra.
Varela reconoció ventajas y desventajas en las opciones consideradas. Expuso que conservar la piedra permite mantener la arquitectura y el diseño que han caracterizado al Centro Histórico desde hace 40 o 50 años; por otra parte, sostuvo que el concreto hidráulico habría permitido evitar problemas de rehabilitación durante 30 o 40 años.
No obstante, estimó que, con la intervención autorizada, durante unos ocho o 10 años no deberían presentarse dificultades relacionadas con el bacheo en esta zona de Quebradilla.
Añadió que aproximadamente 30 por ciento del material retirado podrá reutilizarse para reparar otras calles del Centro Histórico, con lo que se dará continuidad a las acciones de bacheo que, aseguró, ya se realizan en las periferias.
“Son obras dos por uno”, expresó al señalar que la intervención permitirá obtener un doble o triple beneficio: rehabilitar Quebradilla, aprovechar la piedra recuperada en otras vialidades y complementar estas acciones con el arreglo de todas las banquetas del Centro Histórico.



