Alberto Ortiz, docente del doctorado en Estudios Novohispanos de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), propuso la eliminación del proceso electoral del rector y, en su lugar, designar un consejo integrado por alumnos, padres de familia, trabajadores y docentes notables que, a su vez, nombrará un consejo de administradores universitarios de carrera preparados especialmente para resolver los problemas de la institución.
Durante su participación en las Mesas de Diálogo de la Reforma Integral de la BUAZ, manifestó la necesidad de una modificación sustancial en los órganos de gobierno de la universidad, desde la corrección de los procesos de elección hasta el reparto diferente de obligaciones administrativas y directivas.
“La base para una modificación de esta envergadura podría iniciar, hipotéticamente, en un esfuerzo de aprendizaje político-económico para cambiar inercias ideológicas obsoletas y formalidades protocolarias con alta dosis de apariencia democrática”, expresó.
Al igual que en los procesos políticos a nivel nacional, consideró que en la BUAZ se ha reactivado una ideología populista que “hace las veces de halo mesiánico con promesas de proteccionismo y paternalismo en donde los votantes se suman a un discurso de promesas casi vacías como un condenado se aferra a un hierro ardiente”.
Sin embargo, Ortiz afirmó que la reproducción del esquema que dota a una única persona de las decisiones de una comunidad, en este caso el rector, ha demostrado sus graves deficiencias debido a que dicha comunidad no cuenta con las herramientas legales prácticas para sancionar o corregir las decisiones erróneas de su todopoderoso representante.
Recordó que, en la BUAZ, en teoría hay claras herramientas y sistemas de contrapeso y reparto equitativo de responsabilidades y poder, pero en realidad el sistema de gobierno y sus partes no operan convenientemente ante las dificultades económicas y administrativas y entonces es muy difícil que los errores humanos que afectan a la comunidad se subsanen o se castiguen una vez ocurridos.
“La inoperancia de nuestro sistema de autodefinición y regulación se nota desde la etapa de selección de candidatos para ocupar puestos de alta responsabilidad. Las campañas electorales y las votaciones mismas están plagadas de enconos, deficiencias y hasta manipulaciones, lo cual resulta desgastante y poco edificativo para el fin primero de la universidad: educar en la libertad”, dijo.
Opinó que los recursos que deberían estar destinados a mejorar el desempeño de maestros y alumnos se enfocan en repetir un patrón de gobierno centralista y poco eficiente y muestra de ello es que desde hace décadas diversas autoridades de la BUAZ han empeorado la situación económica hasta la quiebra financiera y la ineficiencia académica.
Por tanto, Ortiz señaló la necesidad de modificar el sistema de gobierno desde su organigrama hasta su proceso electivo, el cual debe partir de varios reconocimientos tácitos, ya que el sistema de gobierno universitario es obsoleto y se encuentra viciado por usos y costumbres que contradicen las normas internas, los fundamentos legales que las sostienen y la operatividad sobre sus individuos.
Cualquiera que sea el rumbo que tome el plan para modificar el gobierno universitario, afirmó que la figura del rector debe eliminarse o al menos deberían corregirse y disminuirse sus atribuciones en la normatividad y en la práctica.
“Un consejo de notables compuesto por padres de familia, exalumnos, alumnos y profesores eméritos funcionaría mejor. Otro tanto debería ocurrir con los sindicatos, nuestra fiel muestra fiel de la obsolescencia de los esquemas gremiales”, agregó.
En suma, concluyó que su propuesta plantea la eliminación de las elecciones para rectoría y comités de los sindicatos, y sustituir el gobierno universitario por un consejo compuesto por destacados alumnos, padres de familia, trabajadores y docentes, los cuales serán responsables de impulsar su propia sustitución por un consejo de administradores universitarios de carrera, compuesto por los mismos sectores, preparados especialmente para resolver los problemas de la universidad.



