Zhejiang. Los robots que se encuentran casi en cualquier lugar de China también van a la escuela. Empresas privadas los fabrican y son entrenados en instituciones del sector público, una en particular, la Base Nacional de Ensayos Piloto para Aplicaciones de Inteligencia Artificial, donde laboran jóvenes ingenieros para que las máquinas realicen actividades en más de 30 escenarios, desde cotidianas como la limpieza de una casa, hasta complejas como entrar a minas a fin de determinar situaciones de riesgo para los seres humanos, todo con una eficacia casi perfecta.
El objetivo del centro de ensayos es acelerar la aplicación industrial y comercialización de los robots. De por sí, China es el principal fabricante de este tipo de tecnología, con más de 40 mil unidades en el primer semestre del año, equivalentes a 97 por ciento de la producción mundial.
Además, con más de 400 modelos de robots humanoides, el gigante asiático ha desarrollado más de la mitad del total de los existentes a escala global, según datos del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información.
En la ciudad de Hangzhou se encuentra el primer y único centro de entrenamiento de inteligencia artificial corpórea de China. Es la Base Nacional de Ensayos Piloto para Aplicaciones de Inteligencia Artificial, inaugurada en 2024 y con nuevas instalaciones a partir de marzo pasado, los ingenieros que tienen alrededor de 30 años de edad, capacitan a más de 100 robots propiedad de 10 empresas, por ahora, para remplazar la mano de obra humana y mejorar la calidad y eficacia laboral.
Tian Hao, representante de la Base de Ensayos lo explica así durante la visita de periodistas latinoamericanos al plantel: “se busca que los robots realicen las tareas cotidianas, repetitivas como en las fábricas o para la limpieza de las casas e incluso para el cuidado de adultos mayores y enfermos que toman medicamentos en horarios específicos. Así las personas pueden ocupar ese tiempo en otras actividades”.
Y sí, con los algoritmos establecidos en la máquina y lentes de tercera dimensión, los ingenieros pasan a la práctica: en una cocina caminan, simulan levantar objetos, abren y cierran puertas y al mismo tiempo, el robot-alumno hace esos movimientos. Si se equivoca o no puede, van de regreso a la programación hasta que se consigue el objetivo.
Las máquinas son capaces de desempeñarse en cualquier lugar, incluso en formas donde no es necesario que se parezcan a los humanos como las labores del campo para la cosecha de frutas y verduras o en la elaboración de soldaduras para la industria.
Emprender en robótica
Esta es la mejor época para el despegue de la ciencia robótica, afirmó Wu Lijuan, subdirectora del Centro de Aprendizaje del Futuro de la Universidad de Zhejiang, donde los estudiantes se preparan para diseñar y crear sus propios robots.
Para ello, cuentan con todo tipo de herramientas y simuladores que les ayudan a comprender el funcionamiento de algoritmos y de la inteligencia artificial en los lugares donde ya opera, como la Planta de Energía Solar Térmica con Sales Fundidas Shouhang, ubicada en Dunhuang, provincia de Gansu (La Jornada 27/09/2026). En el Centro de Aprendizaje hay un gemelo digital que les ayuda a comprender e incluso “manejar” a distancia la operación de la instalación energética.
La filosofía de la escuela es que los jóvenes pasen de ser lectores a innovadores. Más de una centena de estudiantes trabajan a diario para que de aquí salgan con la posibilidad de emprender sus propios negocios de robótica.
Y es que los alumnos de esta escuela logran crear equipos que ya han sido vendidos a otros países, como un robot pianista, de segunda generación, que está en Corea del Sur haciendo presentaciones musicales.
En una visita de periodistas participantes en el programa del Centro Internacional de Comunicación de Prensa China, Wu explicó que en un principio, el objetivo era diseñar robots que se movieran (acción). Luego se han sumado el lenguaje y la lógica, lo que les permite “conocer, comprender y platicar” sobre cualquier tema y en diferentes idiomas
Acompañamiento
De ahí que en China se ha logrado crear robots de acompañamiento, una especie de mascotas para los niños. No hablan pero los pueden seguir, “estar con ellos” por si no hay personas cerca.
Cuestionada sobre el riesgo de que, por la inteligencia artificial, los robots desarrollen un pensamiento propio y tomen decisiones por sí solos, la especialista afirmó que eso se podría dar si las máquinas pudieran “autoactualizarse” y eso es algo muy lejano.
“Estamos en una etapa primitiva de la robótica”. Los humanoides tienen inteligencia pero está bajo control de los seres humanos y tienen el objetivo de coadyuvar con el bienestar de los seres humanos. “Todavía no hay superinteligencia”, afirmó.
Lo que sí hay es un escalamiento exponencial de la robótica. En el último año se instalaron 354 mil robots industriales nuevos, los cuales representan más de la mitad de lo realizado a escala global. Además, casi 50 por ciento de los alrededor de 5 millones de robots industriales que hay en el mundo, están funcionando en China, de acuerdo con informes referidos por China Daily en semanas recientes.
Un ejemplo del avance de la robótica y la inteligencia artificial en este país está en lugares como el Grupo Consinee, en la ciudad de Ningbo. Se dedica a la manufactura de hilos de cachemira para la producción de prendas de vestir de alta gama.
La empresa existe desde 1997 y en 2021 incorporó un programa de automatización con el que la calidad de sus productos subió de 80 a 99 por ciento, aseguró el presidente del corporativo, Xue Zhengli.
Además, los tiempos de entrega se redujeron de 60 a 21 días porque las máquinas trabajan las 24 horas del día y no se requiere la presencia de seres humanos. Por lo tanto, tampoco se necesita iluminación. “Los robots lo hacen todo” y en la oscuridad, desde la selección de la materia prima, la aplicación del color, el hilado y el embalaje.
Consinee produce 10 mil toneladas de hilos al año, de las cuales 80 por ciento se vende en el extranjero y 20 por ciento es adquirido por fabricantes de ropa chinos que luego exportan sus mercancías, comentó el empresario.



