La Instrucción pública en el gobierno de Francisco García (tercera y última parte)

La Instrucción pública en el gobierno de Francisco García  (tercera y última parte)

Como mencionamos en nuestra entrega anterior, las escuelas que había en el territorio zacatecano al finalizar 1830, eran tanto públicas como privadas. El  mayor número pertenecían a este último tipo con 88% del total y se ubicaban además de  la ciudad de Zacatecas en las cabeceras de los partidos y en las villas. En el caso de las escuelas de las  haciendas, los sueldos de los preceptores eran  pagados por los dueños.

Las cifras globales del rubro de los alumnos no nos permiten diferenciar si las escuelas eran mixtas, o seguían separadas según el género. Por los documentos de archivos revisados, la mayoría de las escuelas eran de un solo sexo, siendo aplastante mayoría las de niños. Los expedientes tampoco  mencionan los tipos de escuelas en cuanto a su financiamiento. Un referente para conocer el tamaño de la municipalidad es el número de escuelas con las que contaban, aunque no debemos perder de vista que en su establecimiento tenía mucho que ver el interés y preocupación de las autoridades y padres de familia. Sobresalen con el mayor número de escuelas en primer término las ciudades de  Aguascalientes,  Sombrerete y Zacatecas. En este mismo renglón resulta llamativo el caso de la congregación de Monte Escobedo que con 19,  aparece en el cuarto lugar con más escuelas establecidas. No eran pocos los lugares que carecían de escuela. Los partidos de Juchipila y Pinos no reportan ninguna. De igual forma en el de Fresnillo, San Cosme y Valparaíso no contaban con escuelas. Pánuco, perteneciente al partido de la capital, no obstante su cercanía a ésta, carecía de un establecimiento educativo. En forma paralela, en el orden del número de escuelas, los lugares que tenían más planteles educativos contaban con más alumnos, con la variación de Monte Escobedo que con menos que Sombrerete, a sus establecimientos acudían más alumnos. La escuela con más alumnos era la del Teúl en el Partido de Tlaltenango, con 346.1 Aunque por este tiempo la instrucción primaria tenía ya el rango de obligatoria, no todos los padres, mandaban a sus hijos a la escuela.

En 1834 concluyó el gobierno de Francisco García. Le sucedió  quien había sido su más cercano colaborador en el cargo de  vicegobernador o secretario de Gobierno, Manuel González Cosió. Durante el último año de la gestión de Francisco García  cesó en sus funciones la Junta Directiva de Enseñanza Pública. El nuevo organismo que vino a sustituir a la Dirección General de Enseñanza Pública y a la  Junta de la que dependía en todos los asuntos relacionados con el ramo educativo, fue el Consejo de Gobierno.2 La expansión de la enseñanza mediante el establecimiento de escuelas en todo el estado, los problemas y necesidades multiplicadas obligaron a que fueran atendidos por un órgano colegiado más amplio que les dieran más agilidad y solvencia. Este fue un órgano de consulta y deliberación que de acuerdo con los artículos 114 y 115 de la Constitución del Estado de 1832, debería instalarse con el fin de recibir, conocer y despachar a los poderes ejecutivo y legislativo los diferentes asuntos de la administración pública, entre los que se encontraban los de la enseñanza.

El Consejo de Gobierno estuvo integrado con tres vocales con sus suplentes y un  presidente que recayó en la persona del teniente gobernador o vicegobernador en turno, para ser un total de 4 consejeros. En sus sesiones, en las que estaba presente el gobernador que a su vez las convocaba, con carácter resolutivo, deberían de cumplirse los acuerdos que los consejeros votaban después de que recibían y analizaban los oficios y solicitudes enviados por las municipalidades y los partidos. Los acuerdos se convertían en dictámenes que deberían de cumplirse. Sólo en aquellos problemas que por su complejidad no era posible tener una solución se turnaban al gobernador para que lo resolviera según el determinara. Entre las innovaciones en materia educativa que incorporó el Consejo de Gobierno fue  la creación de una inspección en los ramos de enseñanza.3

Al concluir el gobierno de Francisco García se cierra una etapa importante de la historia zacatecana. No obstante el periodo convulso de revueltas y guerras, sequías y epidemias que caracterizaron la segunda parte de la Primera República Federal, en Zacatecas bajo el gobierno de Tata Pachito se pudo observar un cambio  en la vida de los zacatecanos. El comentario de sus memorias de gobierno da cuenta de ello. El progreso observado en los seis años que gobernó al Estado Francisco García obedeció a dos factores principalmente: al tipo de gobierno que prevaleció que fue el federal y a la filiación política liberal del gobernante y sus colaboradores, además de los diputados que integraron las legislaturas en este tiempo. Dicha forma de gobierno combinada con el perfil político de los actores que estuvieron al frente de los destinos de Zacatecas hicieron posible, parafraseando a Reyes Heroles, el cumplimiento de una de las tesis de los liberales: El progreso es posible sólo si descansa en leyes e instituciones.4 Al gobernante zacatecano le tocaron los difíciles tiempos en los que las estructuras económicas y mentales coloniales no habían desaparecido y las secularizantes del México independiente no terminaban de nacer.  Tiempos en los que se libra encarnizadamente la pugna entre los proyectos conservador centralista y liberal federalista. Los que se aferraban a conservar las cosas, los privilegios de los poderosos y las relaciones entre las clases como estaban y los que luchan por transformarlas. Esta pugna en el juego o correlación de fuerzas tuvo como teatro de los acontecimientos las esferas política y económica y sus estrechas relaciones de las que la educación no estuvo a salvo. Para poder establecer escuelas y llevar la instrucción a la niñez y juventud por los rincones del estado, se hizo necesario aplicar una reforma fiscal que por medio de impuestos y donativos se formaba un fondo de enseñanza pública para su financiamiento.

Durante la Primera República Federal en un gran número de lugares de la geografía zacatecana se abrieron escuelas de primeras letras en las que se enseñaba a leer, escribir, contar y los rudimentos de la religión cristiana. El método que a partir de esta época se comenzó a utilizar fue el mutuo o lancasteriano. Bajo un proyecto educativo que podríamos llamar como “municipalización de la enseñanza”, debido a que con los fondos municipales y aportaciones de particulares se abrían y sostenían las escuelas y eran los jefes políticos de los partidos  los responsables de vigilar todo lo concerniente a la instrucción pública.

En el marco de un gobierno, según su constitución local,  de tipo republicano, representativo y federal; y en analogía con la constitución general,  con una división de poderes, el proyecto educativo de la municipalización de la enseñanza pública arrancó con el primer gobernador constitucional José María García Rojas y le dio continuidad con un sustento legal y económico Francisco García, siendo este último su  principal impulsor. El proyecto en cuestión se basó en la autonomía y la libertad del Estado que le tocó gobernar. ■

 

 

(Endnotes)

1              Memorias de Francisco García, 1829-1834, Zacatecas, Imprenta de N. de la Riva, 1874, p. 29.

2              2 AHEZ. Fondo Poder Legislativo, Serie Comisión de Constitución, caja 21, 2 fjs. “Proyecto para la instalación del Consejo de Gobierno”, 5 de septiembre de 1833.

3              3 AHEZ. Fondo poder Legislativo, Serie Comisión de Constitución, caja 21, 39 fjs. “Observaciones al proyecto sobre el establecimiento del Consejo de Gobierno remitidas por los ayuntamientos del estado”, septiembre 26-noviembre 16 de 1833.

4              4 Reyes Heroles, Jesús, El liberalismo mexicano en pocas páginas, México, FCE-SEP, 1985,  p. 132.

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