El cariño que el músico cubano Compay Segundo (1907-2003) tuvo por México revivió ayer con la presentación del Grupo Compay Segundo, el cual inundó con sabor y gozo el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. La agrupación visita nuevamente México, tras 20 años de ausencia, en el cierre de la gira por su nuevo disco Vívelo.
Previo a la presentación, en entrevista con La Jornada, el bajista Salvador Repilado, hijo de Compay Segundo, y el primer clarinetista Rafael Inciarte hablaron sobre el afecto que la agrupación siente por el país y de cómo la música funge como puente entre los pueblos mexicano y cubano:
“Para nosotros es un gran placer regresar a México. Siempre hemos tenido mucha ilusión de tocar y nos hemos incorporado en estas fiestas tan bonitas y representativas de este país. Nos ha encantado acompañar a los mexicanos en estas fechas tan emblemáticas y sentidas.
“Después de 20 años, nos da placer. La última vez que actuamos fue en el Zócalo, cuando mi padre aún vivía”, afirmó Salvador Repilado.
“Esa noche fue inolvidable, estar en una plaza como el Zócalo y ver el afecto del pueblo resultó abrumador. Estar ahí, con Compay, fue algo que me marcó de por vida, un parteaguas no sólo en mi historia musical, sino en su totalidad”, comentó Rafael Inciarte.
Máximo Francisco Repilado Muñoz, más conocido como Compay Segundo, fue de los más grandes intérpretes de la música cubana. También tocó el legendario disco Buenavista Social Club, con el que ganó un Grammy Latino en 1998; fue creador del género Chan-Chan e inventor del armónico (un instrumento de siete cuerdas mezcla de una guitarra española y el “tres” cubano). En total lanzó más de una veintena de discos.
“Mi papá siempre estuvo en la música, siempre vivió de eso. Cada vez que venía a México le gustaba siempre comer mole de guajolote, e incluso me contó que la primera vez que lo probó se lo hizo María Félix. No sé si fue cierto, pero parece que era buena cocinera”, narró el hijo del artista.
Aseguraron que se sienten muy contentos de vivir de cerca las festividades: “El Día de Muertos no nos es ajeno, es algo que ya conocemos. Las fiestas nacionales de México son muy queridas en Cuba. Ya van a ser 125 años de relaciones diplomáticas y eso crea una hermandad muy profunda. Eso se puede ver en nuestros repertorios, ya que elegimos canciones que Compay Segundo disfrutaba tocar en México como Macusa, Chan Chan, del disco Buena Vista Social Club, y vamos a interpretar una en homenaje a Agustín Lara, y otra de Consuelo Velázquez”.
Entre los artistas invitados estuvieron la cantante Olga Cerpa, el actor Yozvan Santos y la bailarina Ana Chaparro.
Repilado aseguró que si pudiera hablar con su padre una vez más le diría que “todavía está vivo entre nosotros. Lo recuerdo mucho y extraño su manera de interpretar, sus célebres Chan Chan, Guantanamera, Macusa, Camisón de Pepa. Cada que pienso en él, su recuerdo realmente me fructifica; su visión engrandece todo el imaginario, él representa para mí una gran fuerza de todo ese colectivo de la música cubana. Lo extraño, pero vive en mi corazón y en el de su público”.
Tras esta gira por América del Norte, el Grupo Compay Segundo regresará a Cuba, donde preparan un recorrido por Europa.
“Venimos de un trabajo de mucho esfuerzo, es una gira que abarca más de cinco países y debemos prepararnos bien cuando regresemos a La Habana. Queremos relanzar nuestro último disco Vívelo. Nunca nos cansa repetir que la amistad entre México y Cuba es entrañable, especialmente ahora, en estos momentos difíciles que está viviendo. Nosotros hemos visto siempre la mano solidaria de ustedes y lo agradecemos muchísimo”, concluyó Salvador Repilado.



