¿Por qué en México se trabaja más y se produce menos por trabajador?

¿Por qué en México se trabaja más y se produce menos por trabajador?

Un documento reciente de la OECD titulado Employment Outlook 2018, resalta que “los mexicanos trabajan más horas que el resto de los trabajadores de los países de la OECD y producen la mitad de la media de tales países”. En México se trabajan 2,257 horas al año, 8.16 horas al día (se trabajan 260 días al año) y se produce 178 dólares al día. La media de horas trabajadas al año en los países de la OECD son 1,744 horas, es decir 6.38 horas al día y se produce 364 dólares al día. Y la pregunta es ¿por qué si en México se trabajan 500 horas al año más que la media del resto de países de dicha Organización, se produce la mitad? Ello se ha debido a que la política económica que viene predominando desde la década de los años ochenta, ha relegado los objetivos de crecimiento económico y ha priorizado el ahorro forzoso, a través de austeridad fiscal (superávit primario), como las altas tasas de interés para pagar la deuda y para reducir la inflación lo que favorece al sector financiero, quien es el que controla la moneda. La política macroeconómica de ‘estabilidad’ predominante ha configurado altas tasas de ganancias en el sector bancario-financiero, a costa de actuar en detrimento de la inversión productiva, del crecimiento económico y la generación de empleo bien remunerado. A la política de austeridad fiscal, a la alta tasa de interés y la estabilidad cambiaria, se suma la apertura comercial que viene predominando desde 1986 cuando se ingresó al Acuerdo General de Aranceles y Comercio, lo que hoy es la Organización Mundial de Comercio. Ello ha llevado a que las importaciones crezcan más que las exportaciones, lo que ha actuado en detrimento del sector manufacturero, como de la producción de granos básicos. Tales políticas nos han llevado a la desindustrialización y a la descapitalización de la industria y del campo y han actuado en detrimento de la generación de la producción y de la riqueza, y de ahí que a pesar de las mayores horas trabajadas por los mexicanos, se produzca menos que el resto de los países de la OECD.

Los datos del documento de la OECD reflejan que en México el 64.6% de los trabajadores entre 25 y 64 años tiene estudios hasta la secundaria y en cambio en la media de los países de dicha Organización, dicha proporción es de 57.4%. Es decir, los trabajadores del resto de los países tienen mayores niveles de escolaridad que los mexicanos, lo que incide en los diferenciales de productividad y de producción existentes.

Dicho documento señala que México es el país con menores salarios medios dentro de la OECD, con 15,314 dólares anuales, pero este salario medio ha de ser inflado por los altos salarios que perciben los ejecutivos financieros, como de las grandes empresas, debido a que ese no es el salario que recibe la mayoría de los trabajadores. Datos del INEGI señalan que en 2017, el 53% de la población ocupada ganaba hasta dos salarios mínimos, es decir, alrededor de 3,000 dólares anuales, lo que equivale a la quinta parte de ese salario medio que contabiliza la OECD. En la información del INEGI, sobresale el hecho que el número de trabajadores que recibe más de dos salarios mínimos disminuyó respecto al 2008, donde eran el 61.7 % del total de la población ocupada, y pasaron a ser solo el 47% en 2017. Destaca el hecho de los que perciben arriba de 5 salarios mínimos, en dicho período, pasaron de ser el 13.2% del total, a solo el 5.8% del total ocupado en 2017, lo que refleja la creciente depauperización de la estructura salarial en que vive la mayoría de los trabajadores del país.

El deterioro del poder adquisitivo de la mayoría de los trabajadores, contrae demanda, como la actividad productiva, el empleo y los salarios. Los trabajadores se ven obligados a trabajar más para poder contrarrestar los bajos salarios, sin que ello se traduzca en mayor producción, pues la mayor parte de la ocupación es en el sector comercio y servicios de baja o nula productividad, lo que redunda en los menores niveles de vida que predominan.

El documento de la OECD destaca que México es el país cuya compensación por empleado en relación al valor agregado (ingreso nacional), es menor en relación al resto de los países de la Organización entre 2005 y 2017. En México dicha relación está entre 29.6% a 28.0% en dicho período, a diferencia de Australia que está entre 52% a 51%; en Brasil entre 46% a 51%; en Chile alrededor del 41.9%; en China entre 49% a 51.5%; en la Zona Euro alrededor del 52%: en Alemania entre 55% y 56%; en EUA entre 56% y 55%; en Colombia entre 35% y 36%. La baja relación en México no es tanto por la baja producción por trabajador, sino sobre todo por el bajo poder de negociación salarial de los trabajadores, dada la des-sindicalización, como por los altos niveles de subempleo y la alta economía informal, que presiona a la baja los salarios en el país.

Mientras sigamos con la política que privilegia el equilibrio fiscal, la baja inflación, la estabilidad y apreciación del tipo de cambio, así como el libre comercio y la libre movilidad de capitales, se seguirá actuando contra el sector productivo (industrial y agrícola), como sobre la productividad y las mejores remuneraciones a los trabajadores, por lo que seguirán éstos trabajando más horas y produciendo y ganando menos que el resto de los países de la OECD, y ello no se contrarresta con las políticas sociales del nuevo gobierno.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ