15.8 C
Zacatecas
lunes, 25 octubre, 2021

Breve defensa de la Plataforma Nacional de Transparencia

Más Leídas

La Plataforma Nacional de Transparencia es una de las más grandes y trascendentes políticas de Estado en México. El esfuerzo transversal, interinstitucional, nacional, público, social e incluso privado, que converge en ella, la convierten en el espacio de resguardo y publicidad de información, más grande de nuestro país. Por supuesto que la tarea no ha sido del nada sencilla. Como toda política que innova y rompe con esquemas, se ha encontrado en su camino, desde los obstáculos burocráticos, hasta los políticos, pasando, por supuesto, por los desafíos técnicos que conlleva una labor de esta envergadura. Sin embargo, se posiciona dicha estrategia, como la más importante plataforma de acceso a información que ha existido en nuestra historia, facilitando, a través del uso de las tecnologías de la información, el ejercicio de un derecho, hasta hace algunos años, desconocido e incierto para los mexicanos. 

Uno de los retos inherentes a los hacedores de políticas, es enfrentarse a las potenciales fallas, errores e incluso fracasos, que pueden tener sus hipótesis. No es nuevo en la literatura, y menos en el andar de quiénes se dedican a la tarea de las políticas públicas; sin embargo, en un país, en el que el debate era censurado, y la crítica abierta se volvió (parece que volvemos al punto) un asunto de persecución por el poder público, la posibilidad de criticar las fallas en las estrategias, se ha vuelto un festín, que, sin ser censurable, debemos aprender a medir en su justa dimensión. El proceso de las políticas públicas no es, como se sabe, una línea recta, sino, como se reconoce teóricamente, un ciclo. Esto quiere decir, que una vez que inicia y culmina, se repite, en una constante de mejora, aprendizaje, falla, rediseño y relanzamiento. 

Sirva lo anterior, para contextualizar, este argumento que pretende, sumarse a una defensa deliberada por la Plataforma Nacional de Transparencia, en una semana, en la que se enfrentó a los desafíos técnicos, pero también políticos de uno que otro actor, que vio con entusiasmo y no con preocupación, como esta impresionante y trascendente política de Estado, se encontraba en el centro de un debate, que bienvenido como es, debiera servir como punto de partida para construir mejores instrumentos de garantía de uno de los derechos que se ha vuelto vital para nuestra democracia, justo por la innovación, la tácita y franca alianza entre sus operadores y la sociedad civil, el periodismo y la academia. 

Chico favor haríamos si no asentimos que la PNT hoy se enfrenta a desafíos del tamaño de su empresa, sin embargo, también hay que decirlo para los olvidadizos, los ha enfrentado desde la promulgación de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información, desde el nivel operativo, para congregar en su funcionamiento, a miles de servidores públicos y actores no estatales, en una política completamente nueva, que significó abrir al Estado más allá de la simulación, en la realidad que pronto se convirtió, como decíamos ya, en una herramienta para ejercer y vitalizar nuestra democracia; también enfrentó entonces problemas técnicos; no perduraron, al paso del tiempo, la PNT se ha venido perfeccionando. El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, es, con los desafíos que inherentemente también alberga, en una de las mejores instituciones a las que dio origen nuestro proceso de transición a la democracia, y deberá, mostrar de nueva cuenta, que la profesionalización, la modernización, la colaboración y la corresponsabilidad, lo acompañan para dar los resultados, que todos esperamos del INAI.

@CarlosETorres_

- Publicidad -spot_img

Noticias Recomendadas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias