Los antivacunas: entre falacias y sus efectos perniciosos

Los antivacunas: entre falacias y sus efectos perniciosos

Pueden creer que hoy mismo hay personas que creen que la teoría de la evolución es falsa? Como creen que dicha teoría implica negar la existencia de Dios, y a su vez, la negación de Dios implica la vida sin moral, Luego entonces, defender la moral implica negar la evolución. ¡Guau! ¡Cuántas falacias juntas, que hasta se atropellan entre ellas! La característica de una falacia es que puede tener la apariencia de verdad y se usa para persuadir. Otra cosa: alguien podría pensar que ese tipo de creencias se da en sociedades atrasadas (cercanas al medievo) y en personas de poca escolaridad de países pobres. ¡Pues no! La mayoría de las personas que defienden ‘la construcción inteligente’ contra la ‘evolución por selección natural’ son blancos, adinerados y gringos.

Pues bien, la constatación de oponentes a la evolución puede causar ternura de una creencia insensata que no hace daño a nadie. Sin embargo, hay creencias hermanas a esta y que pueden ser altamente nocivas, y que no provocan ternura sino alarma. Es el caso de los movimientos antivacunas.

El fenómeno de los antivacunas ha resultado relevante para la evolución de la enfermedad: en Europa es el 20 por ciento, y en Francia rebasó el 30 por ciento de los adultos; al grado que Macrón tuvo que implementar medidas un poco extremas contra las personas que se niegan a vacunarse. En el caso de una pandemia, una persona no protegida implica el riesgo automático de decenas más, por eso, no se puede argumentar ‘la libertad individual de no hacerlo’. Hacerlo, es como apelar la libertad de abrir la puerta de un avión en pleno vuelo con la idea de ‘yo quiero salir en paracaídas’. NO es así: nadie tiene esa libertad porque implica el riesgo de los otros. Vivir en sociedad implica necesariamente exigencias y deberes colectivos.

Todas las argumentaciones de estos grupos tienen un común denominador: teorías de la conspiración. Y estas últimas padecen dos falacias que se amontonan: (1) Ad Conditionalis, un argumento que está condicionado a un hecho que no puede ser probado. Las conspiraciones son hechos de las cuales no se puede dar evidencia; y (2) Generalización Apresurada, que consiste en generalizar una conclusión de una muestra demasiado pequeña. Así se aduce la conspiración de farmacéuticas o poderes mundiales que están ‘detrás del falso virus’, o poner como prueba de que la vacuna no sirve mostrando un caso que no hizo efecto de un conocido o familiar. Estas falacias se riegan como pandemia por medio del internet y afecta a personas que no necesariamente están desescolarizadas, bajo la idea que el paso por la escuela no salva o previene de caer en manos de las falacias. No es así. Los antivacunas no son parte de sectores pobre sin escolaridad, por el contrario, hay hasta universitarios de clase media entre ellos. El fenómeno tiene que ver más con la influencia de las redes y ser proclive a creer en misteriosas conspiraciones, que a condición socioeconómica. Es muy importante no dejar avanzar la mancha anti-vacuna, porque es algo que puede provocar mayor mal.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ