El rap me atrapó por “lo paradójico y libre que llega a ser”; he escuchado “letras que rayan en la poesía”: Jigsone

El rap me atrapó por “lo paradójico y libre que llega a ser”; he escuchado “letras que rayan en la poesía”: Jigsone
El joven zacatecano Sergio Sarmiento Rosales, cuyo nombre artístico es Jigsone, en uno de sus conciertos. Fotos: CORTESÍA
  • Me “resulta paradójico que una música tan fácil de realizar pueda llegar a ser tan compleja”, sostuvo el rapero zacatecano, cuyo nombre de pila es Sergio Sarmiento Rosales
  • De la cultura hip hop admiro “el apoyo y respeto que puede llegar a existir” al interior
  • Jigsone es un nombre “inspirado en el protagonista de la saga de películas de Saw: John Kramer, conocido como Jigsaw. Más allá del concepto del terror que propone, me atraía cómo el protagonista podía poner en jaque a cualquiera con la inteligencia, además de que el mensaje de ‘valora tu vida’ me hizo reflexionar”
  • Con alrededor de cien canciones en su haber, Sergio no se cierra “a la idea de hablar sólo de un tema en particular; siento que sería un error y podría volverse aburrido”
  • Nietzsche, Sartre y, aunque no comparte muchas de sus ideas, Sade son tres filósofos con los que Sergio se asombra
  • Además de Khátharsis y Marla, que son sus piezas más recientes, Jigsone acaba de lanzar, junto al también rapero César Du, un EP titulado Historias para no dormir

El rap me atrapó por “lo paradójico y libre que llega a ser. Ningún otro género musical tiene la libertad creativa que puede haber en el rap; se puede hablar literalmente de todo sin la necesidad de seguir una estructura, lo cual mucha gente sumergida en este género no aprovecha. Para mí, resulta paradójico que una música tan fácil de realizar pueda llegar a ser tan compleja. Se puede rapear sobre un ritmo, sobre una temática superficial, o puedes juntarte con una banda de jazz y rapear sobre filosofía. He llegado a escuchar letras que me sorprenden tanto; rayan en la poesía”.

Con estas palabras, el joven zacatecano Sergio Sarmiento Rosales, cuyo nombre artístico es Jigsone, expresó en entrevista exclusiva el motivo por el que el género del rap lo atrapó, y más aún, la cultura del hip hop, de la que dijo admirar “el apoyo y respeto que puede llegar a existir. Hay una frase del rapero español Zatu que dice algo relacionado: ‘Sólo por ser rapero otro rapero te ofrece su casa’, y la verdad es que muchas veces sí aplica”.

Aunque también admite haber escuchado composiciones de rap cuya letra “es sólo una palabra repetida muchas veces”, Jigsone mencionó que del género del rap admira a muchos raperos: “no podría decidirme por uno, pero a lo largo de mi vida he escuchado mucho a Juaninacka, rapero sevillano. Cuando era más joven me costaba entender toda la letra de sus canciones. Con los años entendí y me identifico mucho con él. Otros raperos son Nas, de Estados Unidos; Metrik Vader, de México, y una mención especial al Piezas, de España, (pues) los últimos trabajos que ha sacado me han dejado pensando cómo alguien puede ser capaz de escribir así, al mismo tiempo que tiene una producción musical envidiable”.

Jigsone estuvo involucrado en la cultura hip hop desde los 15 años. En ese entonces, se introdujo al grafiti. “En aquellos años, realizaban muchos eventos de ese tipo. Jamás fui uno de los mejores, pero me gustaba pintar, me relajaba. Cuando crecí lo dejé, porque no era lo mío. Aún suelo realizar algunos bocetos en la libreta, pero no he pintado una pared en años. Al tener una edad de 18 años, quería ser beatmaker, lo cual logré; pude meter algunas de mis producciones en proyectos a nivel nacional, incluso gente de España o de Latinoamérica llegó a contactarme. Al final, lo dejé un poco de lado, porque es difícil hacer de todo, y preferí enfocarme tanto en las letras y rapear como en la escuela. Aún produzco, pero no en la medida que lo hacía antes. También llegué a intentar ser Dj, pero aún me falta muchísima práctica”.

El nombre artístico Jigsone está “inspirado en el protagonista de la saga de películas de Saw: John Kramer, conocido como Jigsaw. De ahí tomé inspiración para generar mi apodo; además, ayudó mucho que no sabía de nadie más con ese mismo nombre artístico”, explicó este músico.

Sergio recordó que cuando era más joven, disfrutaba mucho las películas de Saw, y detalló que, “más allá del concepto del terror que propone, me atraía cómo el protagonista podía poner en jaque a cualquiera con la inteligencia, además de que el mensaje de ‘valora tu vida’ me hizo reflexionar”.

Tal mensaje de “valora tu vida” es notorio, por ejemplo, en la pieza de Jigsone titulada Hogar, dulce hogar.

Jigsone es el segundo proyecto musical de Sergio; el primero fue con el nombre de Risk, lo cual propició que mucha gente lo conozca con ese apodo, incluso cuando ha pasado una década. Con Jigsone inició entre los 17 y los 18 años de edad, cuando cursaba la preparatoria. El cambio lo hizo motivado principalmente porque conoció a muchas personas con ese mismo apodo (Risk), “lo que en el fondo no me agradaba; quería ser algo más original”.

Sergio no necesariamente ha mantenido el estilo al pasar de Risk a Jigsone. Ha cambiado muchas cosas al momento de escribir, pero no por el cambio de apodo, sino a manera de evolución, ya que “cuando comencé no sabía muchas cosas ni conceptos básicos. Con el tiempo fui aprendiendo, además de que maduré algunos aspectos, tanto en las letras como en la estructura de las canciones. El proceso creativo detrás de cada canción lo he mejorado con el tiempo, así como la calidad de audio”.

Sergio ha compuesto alrededor de un centenar de canciones, entre ellas Hogar, dulce hogar; Desde ese día todo cambió, y La misantropía como humanismo abstracto, las cuales fueron escritas hace aproximadamente seis años; más recientes son Khátharsis y Marla.

Al escuchar Hogar, dulce hogar, puede percibirse el relato de un entorno de inseguridad o violencia actuales y, junto a ello, de un anhelo a la libertad, pero también, se percibe una invitación a valorar la vida (como lo mencionó antes Sergio al referir por qué su gusto por Saw), un llamado a la esperanza ante esta situación y el recuerdo de quienes se han ido del mundo terrenal.

Al respecto, Sergio comentó que “la canción en sí habla de todo lo que en ese momento me afectaba. Crecí en la ciudad cuando no era tan peligrosa. Llegó un momento en el que todo se volvió peligroso, y en ese tiempo me afectaba mucho; salir a la calle sin saber si volverías, con miedo. Después asesinaron a un amigo que sólo estaba paseando y fue un detonante; después, a otro que sólo estaba trabajando, y tenía muchos sentimientos que traté de reflejar en esa situación. Hay otra canción que se llama Cierra los ojos, (donde) también toco esos temas pero de un tema más personal”.

Dicho eso, Sergio mencionó que, aunque al momento de escribir Hogar, dulce hogar no lo hizo con la intención de dedicarla a esos amigos suyos víctimas de la violencia social, pues sólo quería reflejar la situación y expresar ese sentimiento, “en retrospectiva, sí se las podría dedicar, como un gesto de respeto”.

Por otro lado, Desde ese día todo cambió deja entrever una lucha interna por parte de su autor, así como un jaloneo entre tener y no tener esperanza, y una referencia hacia el egoísmo social.

Al respecto, Sergio comentó que “esa canción, a pesar de tener sus años y algunos detalles, sigue siendo una de mis favoritas al día de hoy. Refleja mucho el pensamiento que tengo. En esta canción intenté hacer algo más abstracto, con metáforas y referencias, pero haciendo algo personal, hablando de mí. En sí, quería hacer metáfora con el nombre de la canción. Desde ese día todo cambió puede ser cualquier día o cualquier evento; a todos nos puede marcar un acontecimiento que, para bien o para mal, nos haga reflexionar y hasta cambiar la perspectiva de la vida. También quería entrar sobre el autoconocimiento que a veces nos asusta un poco. En esa etapa tenía una perspectiva pesimista de la vida en general, y lo traté de reflejar; al final de la canción, con la frase ‘El sol aparecerá’, quise hacer referencia a que todo iba a estar bien, pero que en realidad no importaba. Después, la frase que termina es ‘alumbrando las nucas de gente indiferente….’, con la que quise reflejar que, aunque tengamos las cosas a disposición, no nos importa, y mucho menos si se trata de alguien más; mucha gente ve por sí misma, y repito la frase varias veces haciendo alusión a que muchas veces estamos atrapados en ese círculo”.

Esta visión un tanto pesimista de Sergio, en sus palabras, “tiene que ver con el contexto en el que me desenvolví. Muchos raperos estarían hablando del barrio y las drogas, aunque muchas veces sufren su violencia, no creo que sea algo de admirar. Así que, aunque no lo parezca, también tiene que ver con la canción anterior (Hogar, dulce hogar). A veces veía las noticias de algún fallecido y había muchos comentarios de odio. Cuando les tocó a mis amigos, los criminalizaron; ahí entendí que no; un amigo trabajaba honradamente y mantenía a su familia, no le debía nada a nadie, aun así los comentarios decían cosas como ‘a lo mejor se lo buscó’, etcétera, etcétera. No entiendo la falta de empatía que el Internet otorgó a la mayoría de las personas. Lo viví en carne propia también, todos se encerraban en su burbuja y, si no les afecta, no importa; ahora se repite con la pandemia, a mucha gente no le importa y no se hace responsable de sus acciones, y es una mentalidad que deberíamos cambiar como mexicanos, eso de primero los míos y los demás no importan afecta mucho”.

Sergio escribe inspirado en eventos que vivió, libros que leyó, películas que vio. “No me cierro a la idea de hablar sólo de un tema en particular. Siento que sería un error y podría volverse aburrido”, afirmó.

En este sentido, en sus temas, también involucra ramas del conocimiento como la filosofía. Refirió que hubo una etapa en la que le atraía mucho, incluso leía de ella entre clases, cuando estudiaba ingeniería. “Me logré conectar con algunos filósofos como (Friedrich Wilhelm) Nietzsche o (Jean-Paul) Sartre, y obras como El origen de la tragedia hicieron que me interesara más en la mitología griega”.

De esta manera, su pieza titulada La misantropía como humanismo abstracto posee un tono especialmente filosófico, y aunque tiene una duración corta, transmite mucho por las referencias que hace. Esta canción revela, pues, una introspección de su autor.

Ante ello, Sergio confirmó que lo es, pues, “en ese tema, quería reflejar todas mis influencias, por eso las referencias; eran cosas que leí o estudié. Era el tema principal del disco, pero al final opté por rechazarlo. Hay referencias de filosofía, libros, psicología y cosas personales, dando a entender que detrás de cada letra hay una combinación de todo esto, además de influencias culturales, musicales y vivencias”.

En La misantropía como humanismo abstracto, aparecen samples vocales al final, los cuales son fragmentos de la película El día que Nietzsche lloró, del director Pinchas Perry, basada en un libro homónimo.

Dentro de la filosofía, Sergio admira a Nietzsche, a Sartre y, “a pesar de las controversias y lo que puede llegar a pensar mucha gente, a (Marqués de) Sade”; de este último, “admiro muchas de sus reflexiones, aunque no comparto muchas de sus ideas”.

De entre las 100 canciones que Sergio ha compuesto, como Jigsone, ya cuenta con un disco semiprofesional, mismo que puede ser escuchado en Spotify. Éste se llama La misantropía como humanismo abstracto y cuenta con 12 tracks más un bonus oculto en la última canción. Sin embargo, este álbum no contiene la canción homónima; aunque tal pieza estaba pensada para ser intro, al final decidió producir otra canción desde cero y meter fragmentos de la película. “Sentí que podría ser un mejor intro”.

En otros trabajos, Sergio colaboró con César Du (rapero fresnillense y amigo de años de Sergio) para realizar un EP de seis canciones con un bonus track. Asimismo, prepara un disco donde es coproductor, además de que soltará alguna canción por YouTube.

El EP que desarrolló en conjunto con César Du acaba de ser publicado en todas las plataformas digitales, además de que está gratis en YouTube. “Es el trabajo más profesional en el que he estado implicado”.

Para éste contrataron a Akhaly, un productor de Aguascalientes, para la producción musical de seis canciones, mientras que el bonus track está producido por Mentalinstrue, un amigo de Sergio que vive en Atlanta; “en este trabajo hay un equipo detrás: productores, beatmakers, cantantes, Djs, diseñadores; ahora mismo mandamos hacer la portada a un diseñador en Ciudad de México. Lo que queríamos era sólo enfocarnos en las letras y en hacer canciones y dejar el trabajo técnico a los demás”. Este EP se titula Historias para no dormir y en una parte alude a los cuentos clásicos de Disney y se refiere a ellos como “contar con mentiras una verdad”.

En cuanto al disco donde será productor, será de Jules Johnson, otro rapero fresnillense. Será de tipo colaborativo, donde Mentalinstrue y Sergio producen toda la música y facilitan la grabación. Ese trabajo está en posproducción; ya fue grabado y ahora está en proceso de mezcla y masterización.

Acerca de la canción en YouTube, la idea es sacar videoclip de varias canciones, pero aún está en planes. Deben decidir por cuál empezar y buscar productores de vídeo.

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