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lunes, 25 octubre, 2021

Estatutos de papel

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El ala “histórica” de Morena en Zacatecas, y a nivel nacional, ha quedado completamente excluida del proceso interno de selección de candidatos a los gobiernos locales. Lo que empujó Mario Delgado Carrillo es una pantomima que, ahora confirma, no tiene otro objetivo que tomar por asalto al partido y depurarlo de quienes no tengan el visto bueno de las cúpulas.

Han transcurrido más de 35 días sin que su Consejo Nacional se pronuncie a favor o en contra de la coalición con el PVEM, el PT, y Nueva Alianza (local) en Zacatecas. Y ahora la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia determina que, debido a que el artículo 6° Bis del estatuto de Morena no se encuentra reglamentado, no se podía aplicar como criterio de selección de aspirantes.

La hipótesis no se sostiene como la presentan los integrantes de dicha comisión puesto que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), en su expediente SUP-JDC-6/2019, ya había declarado como infundados los agravios que señalaban como “inconstitucional” pues confirma que sus criterios sí son vinculantes, y no subjetivos.

“… este órgano jurisdiccional no advierte alguna otra alternativa con que cuente el partido político en cuestión para el efecto de garantizar que los afiliados que accedan a las candidaturas efectivamente cumplan el imperativo constitucional de que dicho derecho se ejerza, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postula MORENA”, argumenta la sentencia.

En el artículo Cuarto transitorio del Estatuto además se ordenó que el Comité Ejecutivo Nacional propusiera al Consejo Nacional los criterios para instrumentar lo previsto en el artículo 6 Bis; por lo que el desarrollo de la forma en que los criterios adicionados serán valorados y la modulación final de la norma en sí, serían definidas en el reglamento que nunca se publicó.

Por omisión, los órganos responsables de la normatividad interna no procesaron dicha reglamentación y, al no existir como regulación secundaria, utilizaron su ausencia como una forma de desechar la queja del ciudadano Juan Carlos Mayorga en contra de la convocatoria al proceso de selección de candidato/a en el estado de Nayarit.

La responsabilidad no era de la militancia, que ahora está en condiciones de reclamar lo que el partido no pudo proveer con la finalidad de llevar un proceso interno confiable y apegado a sus propias reglas. Además, las convocatorias determinaban explícitamente que la Comisión de Elección debió verificar “el cumplimiento de los requisitos legales y estatutarios” de manera amplia.

El último resquicio de lucha, sin duda, será en la Sala Superior del TEPJF. Aunque, previo al registro de sus aspiraciones José Luis Medina Lizalde, Ulises Mejía Haro y José Narro Céspedes debieron impugnar la convocatoria del 27 de noviembre, ya que resaltaban incoherencias en las formas en que se realizaría la selección del candidato.

Sólo el de José Narro ha sido el juicio de protección de los derechos político-electorales que avanza en la ponencia del magistrado Reyes Rodríguez Mondragón. Se desconoce en qué etapa procesal se encuentran los juicios de Luis Medina y Ulises Mejía, y si los tres compartían argumentos o si cada uno expuso una tónica distinta para controvertir el proceso interno.

No obstante, en los hechos el ala histórica atestigua la conversión de su partido por los intereses de unos pocos, en completa complicidad con el morador de Palacio Nacional. Puede más su obediencia ciega a Andrés Manuel López Obrador, aún y cuando las evidencias de imposiciones sobran, que los principios que dicen resguardar.

Nadie quiere asumir un papel crítico en contra del presidente de la República porque saben que la única respuesta posible es su talante autoritario. A la senadora Claudia Edith Anaya Mota le quedó claro el temperamento autócrata cuando reclamó en la mesa su candidatura al senador por la coalición PRD-PT-Convergencia, que David Monreal Ávila ganó a capricho del tabasqueño.

Por eso se entienden las palabras que ofreció Mario Delgado a todos aquellos militantes que no comulguen con el proyecto del cuestionado excoordinador de Ganadería. Al legítimo reclamo, Mario responde con un “que se vayan”. Si quedan dudas y se recurre a otras instancias a desahogarlas, Mario etiqueta a quien así lo hace como “gente sin palabra”.

Es completamente falso el llamado que de “unidad” que tienen como lema en el partido, y que repite David Monreal entre sus muletillas aprendidas. Y no hay mejor ejemplo de la ficticia unidad en torno a su imagen poco convincente, que la reunión de este fin de semana en Loreto a la que Javier Reyes Romos, Javier Mendoza Villalpando y Marco Vinicio Flores Chávez llevaron a los golpes.

La estrategia de “adhesiones” no tiene novedad ni los perfiles que llevan a su costal. Hace más de dos años que Rafael Flores Mendoza y Gilberto Zamora Salas no tenían militancia activa ni afiliación en el Sol Azteca. Y de Gloria Estela Rosales Díaz se asegura que el ofrecimiento de David Monreal es reducir la sentencia de su esposo, Ricardo de la Rosa Trejo, preso por peculado. ■

Twitter: @GabrielConV

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