El Issstezac, la Tragedia de los Comunes y la salvación autogestiva

El Issstezac, la Tragedia de los Comunes y la salvación autogestiva

¿Por qué la riqueza pública resulta, en muchas ocasiones, tan mal administrada que se abren oídos a la ilusión de la privatización como solución? En el campo veíamos cómo la riqueza de los agostaderos de uso común era expoliada con las vacas de algunos de los ejidatarios, con lo cual observamos la conversión en desiertos a vergeles naturales del pasado. Mecánicas parecidas las vemos operar en sindicatos, bancos de desarrollo o librerías universitarias. ¿Cómo es que una librería de una universidad pública que no paga empleados de forma directa, ni renta y tiene ventajas fiscales, es más pobre y mediocre que otra librería que no tiene esas ventajas? A todos esos fenómenos los sociólogos le llamaron “la tragedia de los comunes”. Cómo los bienes comunes resultan expoliados por beneficios particulares, sin que se trate necesariamente actos de corrupción. El campesino que hace uso del agostadero no es corrupto, pero alimenta a sus animales con el pasto común y cobra la venta de los mismos de forma particular.

Eso ocurre también con la administración de los fondos de pensiones. Mecanismos institucionales y condiciones administrativas que desgranan y marchitan la rentabilidad que deben tener los fondos de los trabajadores al servicio del estado en Zacatecas. El soporte de las pensiones son dos pilares: las aportaciones de los trabajadores y los procesos de capitalización o inversión que hacen crecer la bolsa para el reparto. Pero la tragedia de los comunes ha destruido la bolsa para la pensión de dichos trabajadores. La nómina de una burocracia obesa durante mucho tiempo, una planta de trabajadores por fuera de las posibilidades de los horizontes financieros de los proyectos de inversión (hoteles, farmacias, etc.), y gobiernos que sólo querían ventajas presentes y patear el bote para los problemas futuros. La rotación de los responsables jugó en contra del futuro de los trabajadores. Gobernantes sin sentido de Estado y zopilotes del presente inmediato.

La mayoría de las observaciones de la Auditoría son producto de la tragedia de los comunes, pero también tuvieron el cuidado de no mostrar las irregularidades que tuvieran responsabilidad penal. Convenientemente. La tragedia de los comunes se ataca con procesos de regulación, vigilancia y participación de los afectados. En los establecimientos de inversión de los fondos, ¿a quiénes, con qué sueldos y bajo qué procedimientos se contrata al personal que los hace funcionar? No hay reglas que prevengan el desfondamiento por capitulo 1000. No hubo evaluación (que no es mera auditoria financiera) de la gestión de los fondos de tal manera que se puedan corregir los errores a tiempo, y menos la participación de los afectados. Estos últimos siempre han sido ignorados. Por ello, independientemente de los actos de corrupción que existan, la administración general del fondo ha sido por mucho tiempo mediocre, ventajista e incapaz. Y lo peor: ahora en la búsqueda de las soluciones escuchamos las propuestas de vender los activos. ¡Bendito milagro que no les ha caído un rayo por proponer eso! Ahora más que nunca debe ser un Consejo de los propios afectados los que tomen la conducción del Issstezac para su salvación. Ahora que no existen recursos del ahorro para invertir, se ha llegado al límite. Y como en el agostadero, los que pueden salvarlo son los propios ejidatarios que viven de él. La salvación es un acto de autogestión.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ