Stop Covid: llevar la mascarilla

Stop Covid: llevar la mascarilla
Un hombre hace gala de una mascarilla de fabricación casera, con un ingenioso diseño que permite resolver uno de los muchos problemas técnicos ocasionados por el uso de la mascarilla, la ingesta de bebidas ■ foto: cortesía

■ “El humor en tiempos del Corona: 40 imágenes para una cuarentena”

 

Cuando los confinados, obligados a salir del cascarón doméstico, tuvieron que hacer frente al enemigo Coronavirus en el amplio y vasto mundo exterior, se vieron obligados a defenderse. Las mascarillas se erigieron así como una de las armas preferentes utilizadas en la contienda.

La cuestión de llevarlas ha sido desde el principio todo un culebrón planetario que ha dado mil vuelcos. Empezando por las penurias y continuando con la necesidad de producirlas en grandes cantidades, o incluso con la solicitud de buenas voluntades de costura, además de las reglas a adoptar: dónde, cuándo y cómo utilizarla; o las normas decretadas para que esta cumpliera correctamente sus funciones.

Este frágil objeto hizo que se vertiesen ríos de tinta. A pesar de las polémicas, se impuso como una nueva realidad del día a día internacional allí donde la tradición de llevarla no existía con anterioridad.

Si para muchos no suponía dificultad alguna considerarla como un objeto ciudadano más, a la par que protector, otros en cambio manifestaron una resistencia para adorarla, particularmente los hombres que, según las encuestas, la consideraban poco viril. Pero todas y todos experimentaron su innegable incomodidad.

No fue necesario nada más para provocar una avalancha de mensajes humorísticos sobre el hecho de llevarla, reflejando estos una realidad abigarrada y heterogénea que a menudo superaba a la imaginación.

La fotografía del día representa a un hombre haciendo gala de una mascarilla de fabricación casera. El comentario, irónico, glosa sobre el tesoro de la inventiva que ha precedido a la confección del escudo anti Covid: “México no es potencia mundial porque no ha querido, talento hay”.

Un encuadre cerrado realza el valor del ingenioso diseño que permite al protagonista masculino de la imagen, ataviado con un sombrero, resolver uno de los muchos problemas técnicos ocasionados por el uso de la mascarilla, la ingesta de bebidas. Puede así observarse como la bragueta del vaquero utilizado para su fabricación, se abre sobre el morro de la botella de cerveza.

El humor reposa pues sobre el desfase entre la función de protección de la mascarilla y su paródica transformación para integrarla en una cotidianeidad trivial y despreocupada.

Las producciones humorísticas sobre este tema declinan hasta el infinito la llegada de un accesorio cuya utilidad se disputa frente al ridículo. La risa pretende minimizar, más allá de unas apariencias fútiles, aquello que su omnipresencia en el seno del espacio público materializa: la advertencia insidiosa e inquietante del peligro de contagio y el fuera de campo de la enfermedad.
Mañana: Stop Covid: Lavarse las manos.

*Catedrática de Artes Visuales en la Universidad Sorbona

** Traducción del francés por Jordi Macarro: Stop Covid: le port du masque

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ