Extremoduro es “poesía hecha punk y, al mismo tiempo, punk hecho bonito, una combinación de guarro y romántico”: Minoría Absoluta

Extremoduro es “poesía hecha punk y, al mismo tiempo, punk hecho bonito, una combinación de guarro y romántico”: Minoría Absoluta
Minoría Absoluta, durante su presentación en Zacatecas el pasado 15 de febrero ■ Foto: ARACELI RODARTE SOLÓRZANO
  • La mayoría de las letras de esta banda de hard rock con matices de punk “te llegan o te llegaron en algún momento de tu vida”, a nosotros “nos llegaron cuando las necesitábamos”; su composición es “cruda y muy real, dice algo que era necesario”
  • Al principio, tocar este tributo era un hobbie, queríamos llenar un vacío que teníamos, y al final, llenamos un vacío que tenía la gente con ganas de escuchar a Extremoduro
  • Yo, minoría absoluta, “es el disco que más nos gusta; representa lo que Extremoduro quiso dar a entender: (Robe Iniesta) es un viejo golpeado por la vida que escribe lo que se le antoja y lo toca muy bien”
  • “Se tiene que tener magia para que no suene guarro, que al decir lo que quieras no sientas un choque. Extremoduro lo expresa y lo dice con palabras literales, y todos entendemos lo que quiere decir”
  • Minoría Absoluta tiene montadas 20 canciones de Extremoduro, y planea agregar otras 10, cinco completas y el resto, en un popurrí
  • Esta agrupación dio un concierto en Zacatecas el pasado sábado, evento que inició con la presentación de Ni Palabra, proyecto solista de Emmanuel Montoya, vocalista y guitarrista de Minoría Absoluta

La mayoría de las canciones de Extremoduro “llevan poesía. Son letras que te llegan o que te llegaron en algún momento de tu vida (Antonio López, en bajo y segunda voz). Es como poesía hecha punk y, al mismo tiempo, punk hecho bonito. Está muy bien hecha tanto la música como la letra, y es cruda y muy real. Si estás en un momento en el que necesitas escuchar la realidad, te llega (Rodrigo Gómez, en segunda guitarra y coros). Es una combinación de guarro y romántico, guarromántico, porque dice cosas como ‘ese culito’, pero una vez que escuchas toda la canción, te sorprende, ya que no piensas ‘este vato dice groserías’, sino que dice algo que era necesario” (Emmanuel Montoya, en guitarra y voz).

Así lo expresaron en entrevista exclusiva tres de los cinco integrantes de Minoría Absoluta, banda tributo a Extremoduro nacida en Sonora y radicada en Guadalajara, Jalisco, la cual dio un concierto en Foro Destroy, en Guadalupe, Zacatecas, el pasado 15 de febrero, evento que inició con la presentación de Ni Palabra, proyecto solista de Emmanuel, y que concluyó con la intervención de Buena Mierda, de Zacatecas.

Antonio, Rodrigo y Emmanuel mencionaron que lo que más les atrae de Extremoduro son las letras, mientras que Honorio Pérez, el baterista de la agrupación, comentó que aunque le gustan mucho las letras de dicha banda española, él suele fijarse más en la música. “En general, soy más de ejecución de instrumentos, de composición. Las letras me gustan mucho y llegan en el momento en que tienen que llegar, pero, personalmente, la música, cómo está elaborada y producida, sobre todo lo último que fue sacando, es algo que me influyó mucho”.

Señaló que, como músicos, influye la manera en que Extremoduro acomoda “las armonías de guitarra, las líneas de bajo y los ritmos de batería”, es decir, “cómo acomodan todo en el momento en que tiene que llegar y, sobre todo, no quita protagonismo a las letras ni a la voz”.

Respecto a que a Extremoduro se le ha considerado, en ocasiones, una banda punk, Antonio expuso que “la música que hace Extremoduro va un poco más allá de la música punk o de la que no tiene tantos arreglos. Se necesita un poco más de experiencia musical para tocar a Extremoduro, dada su composición y la dificultad en su escritura, sobre todo de las letras”. Agregó que eso es algo muy importante que tiene Extremoduro para darle a la gente, y “ya que Extremoduro no existe más como banda, ésta es una manera de interpretar lo que ésta quería dar a gente que nunca tuvo acceso a ella”.

Extremoduro “es una banda que a la mayoría de nosotros nos ha influido mucho en nuestro desarrollo como músicos, además de que nos gusta mucho. Ha marcado partes de nuestra vida. Las letras nos llegaron en momentos cuando tenían que llegar, cuando encajaban, cuando las necesitábamos”, comentaron todos junto al quinto integrante, Dante Gutiérrez, el tecladista.

Aparte de eso, dijeron, hay un nicho muy grande en México. No hay más bandas tributo a Extremoduro, por lo menos, de las que sepamos. Empezamos en Sonora, donde tuvimos buen recibimiento y comenzamos a echarle ganas. Al principio era un hobbie, queríamos llenar un vacío que teníamos, y al final, llenamos un vacío que tenía la gente con ganas de escuchar a Extremoduro.

Recordaron que esta banda extranjera nunca ha cruzado a México. En su última gira “cruzó el charco y fue a dos países de Latinoamérica –Argentina y Chile-, pero nunca ha venido a México y no lo hará, porque se acaba de desintegrar”, decisión que fue anunciada en diciembre pasado, tras una carrera que inició en 1987.

Este tributo “es un gusto que teníamos varios de nosotros”, pero “no habíamos descubierto que había más gente que era fanática del grupo, puesto que es una banda europea medio underground. Nos hemos dado cuenta de que hay bastante afluencia de gente que la sigue, y en todas partes donde hemos tocado, Tepic, Guadalajara, además de Sonora, siempre hay buena respuesta de la gente”.

Ellos conocieron a Extremoduro cuando tenían entre 15 y 27 años de edad. La primera canción que escuchó Emmanuel fue Stand by, y fue por Dante.

Minoría Absoluta se formó en 2015. Emmanuel se mudó a Guadalajara, donde comenzó a escuchar más a Extremoduro. Junto a Honorio, toca desde hace cerca de 10 años; incluso, antes de fundar Minoría Absoluta, ya habían tocado juntos en distintos proyectos. Aunque Honorio ya había pensado en tocar canciones de Extremoduro y proponérselo a Emmanuel, fue a Dante a quien se le ocurrió ya en forma hacer un tributo pero con otro baterista, quien luego se mudó de ciudad y quedó Honorio en la batería. En un inicio, había otro bajista y otro guitarrista, además de que en el teclado sólo tocaban músicos invitados, pues no había uno fijo.

Una vez que la banda comenzó a moverse de ciudad y sus integrantes llegaron a Guadalajara, se volvieron a reunir, junto con otros de sus amigos de Sonora a quienes les gustaba también Extremoduro. Así se formó la alineación actual.

El nombre Minoría Absoluta se basa en el título de uno de los álbumes de Extremoduro, Yo, minoría absoluta, lanzado en 2002, y fue elegido porque sus músicos buscaron tomar algo que tuviera que ver con esa banda. “Fuimos pensando, y al final de cuentas, en primer lugar, es el disco que más nos gusta; en segundo lugar, de las bandas tributo de España, no había, hasta entonces, porque ahorita ya la hay, alguna banda llamada Minoría Absoluta”. Este nombre “representa lo que Extremoduro quiso dar a entender en ese disco y lo que queremos exponer: una minoría”. Nos gustó el concepto; además, la palabra Absoluta remite a una realidad: “(Robe Iniesta) es un viejo golpeado por la vida que escribe lo que se le antoja y lo toca muy bien”, sostuvieron.

Minoría Absoluta tiene ya montadas 20 canciones de Extremoduro, y planea agregar otras 10 (cinco completas y el resto, integrado en un popurrí). Hasta ahora, su repertorio incluye casi todos los discos, además de casi todo el denominado Yo, minoría absoluta, y las que Extremoduro decidió remasterizar en Grandes éxitos y fracasos, en 2004, que incluye temas de los primeros discos.

Ante el amplio repertorio de Extremoduro, banda que cuenta con 11 álbumes de estudio, un álbum en directo, dos álbumes recopilatorios y un álbum en video, la selección de piezas por parte de Minoría Absoluta se rige, primero, por las que más le gustan; segundo, por las que siente que suenan mejor en vivo, “porque hay canciones que ni siquiera Extremoduro toca en vivo”.

Así fue como empezaron a elegir, y tras una buena recepción, comenzaron a ampliar el repertorio, y debido a que se sabían canciones que incluso son muy largas y complicadas de tocar, en especial de sus últimos discos, en una ocasión, en una tocada, empezaron “a tocar pedacitos de esas canciones tan largas, para hacer una especie de popurrí improvisado, y funcionó muy bien. La gente cantaba el coro y ya estaba satisfecha”.

En este tenor, un concierto de Minoría Absoluta dura dos horas, entre canciones completas y el popurrí”, a lo cual añadirán, como ya se mencionó, un popurrí que reúna lo más clásico o algo de los primeros discos de Extremoduro.

En cuestión de interpretación, estos músicos mexicanos refirieron que el elemento de las canciones de Extremoduro que más se les ha dificultado es la voz, respecto a lo cual Emmanuel sostuvo que “son muchas letras; juega demasiado con las palabras, pues a veces parece que dice lo mismo pero lo dice al revés. Afortunadamente, somos buenos músicos porque tenemos años tocando. Tenemos la ventaja de que hemos tocado otros géneros más complejos, y al tocar hard rock, lo disfrutamos, porque está elaborado y sencillo a la vez”.

Honorio expuso que “la música sigue siendo difícil; la dificultad, en cualquier tributo que se haga, es que la gente espera que toques tal cual, y si te equivocas con una palabra, la gente se da cuenta. Eso es lo difícil”.

En palabras de Emmanuel, Extremoduro va muy enfocado a Robe (Iniesta), vocalista, compositor y fundador de la banda. “Es como si fuera un tributo a Queen, es decir, si el vocalista no da el ancho, no le va a gustar al público. Pero no sólo cuenta la voz principal, sino también los coros, y los contrapuntos en melodías, teclado, guitarra, bajo. A pesar de que pareciera ser punk, o que el público sea punk, tiene mucha complejidad en la composición”. Agregaron que las canciones de Extremoduro tienen un sabor “que tenemos que tocar para hacerle justicia”.

La canción “que tocamos más a gusto” es Bri, bri, bli, bli; asimismo, Golfa, porque en ella todos los elementos tienen su parte protagónica y es una de las más completas, y Necesito drogas y amor.

Emmanuel ha recibido tal influencia de Robe Iniesta que, aparte de su proyecto Ni Palabra, ya ha publicado dos poemarios, los cuales se titulan Quemando mis razones (nombre inspirado en Quemando tus recuerdos, canción de Extremoduro) y Poesía de mis días grises y cálidas noches sin cordura; asimismo, en mayo próximo publicará un ensayo sobre el amor. Los contenidos de todo ello remiten a ciertas letras de Extremoduro.

Emmanuel expresó su admiración por Robe, y un modo de exponerla es que “hay poemas en los que hago referencia a ‘¿qué hubiera hecho Robe?’. Hay un poema en el que digo ‘Y yo… / con esas ganas de ver el desliz de tu culito / tomando mi falo como guía, / te acepté una vez más entre mis brazos, / no sin antes tomarte por la espalda; / por los viejos tiempos…’, inspirado en Si te vas, de Extremoduro, y algunas otras cosas de las que pienso que ‘suena guarro pero hay melancolía’”.

A ello, sus compañeros intervinieron diciendo que “se tiene que tener magia para que no suene guarro, que al decir lo que quieras no sientas un choque. Al fin de cuentas, Extremoduro lo expresa y lo dice con palabras literales, y todos entendemos lo que quiere decir. Nosotros intentamos expresar lo que Extremoduro quiso decir en su momento”.

Con la alineación actual, Minoría Absoluta se ha presentado en Guadalajara, como inicio. La alineación anterior estuvo en Hermosillo, Ciudad Obregón y Navojoa, en Sonora. Luego, la actual formación se presentó en diciembre en Sonora, donde el evento se denominó Iros todos a tomar por culo, homónimo al álbum de Extremoduro lanzado en 1997. Dentro de sus presentaciones más recientes, el pasado 8 de febrero estuvo en Tepic, Nayarit. En cuanto a lo siguiente, busca tocar en Morelia, Guanajuato y Ciudad de México. Así, planea que esta serie de presentaciones signifique una gira que se llame Iros Todos a Tomar por Culo.

Dentro de ello, Minoría Absoluta anunció que para siguientes conciertos, incluirá una canción de casi 12 minutos que contiene muchos teclados y guitarras y que pertenece al disco La ley innata. Se trata de la canción más larga de dicho disco.

En Zacatecas, el concierto inició con Ni Palabra, proyecto solista de Emmanuel que hace notoria la gran influencia de Extremoduro, desde ritmo, composición musical hasta letra.

Ni Palabra presentó sus temas Preso en su razón, El tiempo vendido, Si me vuelven a mentir, Una historia por contar y Vienen o se van las nubes.

Después subió al escenario Minoría Absoluta, que tocó Necesito droga y amor (canción que, dijeron sus integrantes, les ayuda a conectarse como banda); Ama, ama, ama y ensancha el alma; Bri, bri, bli, bli; Decidí; Hoy te la meto hasta las orejas; Poema sobrecogido; So payaso; Deltoya; Jesucristo García; La vereda de la puerta de atrás; Si te vas; Golfa, Puta, Standby, entre otras más. Acto seguido, hizo un espacio para interpretar Mis calzones, de El Último Ke Zierre (con Brian, vocalista y guitarrista de Buena Mierda, en voz, junto a Emmanuel). Prosiguió con Salir, luego tocó un cover de Marea, donde una persona del público participó un poco en la voz, y finalizó con A fuego.

El cierre del evento lo realizó Buena Mierda, con temas propios y algunos covers.

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