Minerva Margarita Villarreal (1957-2019). Que tu poesía nos acompañe siempre…

Minerva Margarita Villarreal (1957-2019). Que tu poesía nos acompañe siempre…
Minerva Margarita Villarreal (1957-2019). Foto de Pascual Borzelli Iglesias.

La Gualdra 410 / Poesía / In memoriam

 

 

[Del libro Epigramísticos]

Reencuentro
En verdad no sé quién eres,
no reconozco tu voz
ni tus ojos parecen cercanos.
Tus brazos, dices, me protegieron hace años, tus labios llovieron en mí;
triste, después yo te buscaba,
hasta en sueños te hablaba; eso dices, y quizás sea cierto,
pero mi amor sólo desea
al que se fue.

Maldición
Él hurtó mi sueño,
después me abandonó.
Tapó con cera sus oídos.
Clausuró todas las puertas de palacio.
Cegó sus ojos. Me echó.
Rey de reyes.
Todo el poder del oro resbala de tus manos,
toda la gloria de la tierra.
Pero al amor, esa canción que el corazón entona,
has desobedecido y maltratado.
Soy la desdichada,
la mendiga que ronda,
el despojo y la ruina:
Sombra inseparable,
he aquí la maldición de tu amada.

[Del libro Tálamo]

Dentro rompe la creciente
y salgo de las sombrasque se alojaron en mí
y me invadieron de tiniebla
Mi animal huye por la montaña
Hacia allá salgo todos los días
empapada de oscuridad
Y de regreso
ya que la luz declina
la nube divide y corta en dos al sol
Dos soles bañan lo perdido
Allá quedaron mis pies buscándolo
mis ojos
mi perdido animal
Desnuda nací y desnuda me iré
pero nada serás
sin estos versos
convertidos en pájaros
convertidos en círculos
en pasos
que mis años alargan
hasta el solar
donde nos desposaron

Azul desde la niebla el silencio me cerca
sobre un barco que parece ser cama en un mar que congela
Este cuarto es la cárcel
la corriente del viento en boca del estómago
la nublazón en su círculo de ámbar
Oscura entre las sombras
que desde el muelle arrastran
se me doblan las piernas
se me viene la náusea
se me entumen los huesos
y el silencio me llama
mas su aliento es palacio
es ventana de un reino que duerme
La luz de los relámpagos
y dentro la catástrofe
demonios al interior del vientre
todos los colores en su lucha
el miedo la fuerza de no poder estar
la dimensión alejando la muerte
No pude darte el viento
No pude darte lo que más quiero
el viento que por ahora no puedo tocar
y veo tras la ventana
El cielo
y el amor pasa
atraviesa mi carne
Velaré por ti así sea la carne devorada
Éste es el círculo
Una anciana el desierto hace miles de años
el testamento y su definición
su pañoleta y la vida en su falda
y el fuego en sus manos
Sin poder levantarme
un ardor en medio del estómago
como si le hablara a la piedra
al derrumbe de piedras
que se vuelcan encima
de la cama o el barco
que se nubla
de polvo
Tú venido de la tierra
donde encontramos los cadáveres
también en este hoyo
brilla una señal
porque dos polos la nutren
hasta formar con un golpe de aire
un pensamiento
Desde esta luz de infierno yo te llamo
como si le hablaraa la piedra
En algún sitio me oirás
y volverás para que ella florezca
Éste es el círculo
algo estaba por llegar
niebla de todos los días
garras de aire
infierno
Necesito que vuelva
la vida

Donde despierta el porvenir
las olas estallan
contra las rocas
y las gaviotas planean
en revuelo
sobre el pez
que ha dejado
su cauda
para ser comida
y del agua verdosa
viajar en ese vientre blanco
al aire
como un vikingo en su barca de muerte
Me has sacado
del hotel de la embajada
rumbo al pasto
por la hilera de troncos
que sirven de camino
Las olas revientan
contra las piedras
Me has sacado
como si fuera hierba
El delfín se acerca
y entreve hierros
peces que cruzan
cuando las gaviotas ondean
y no soy
de quien gozas las lágrimas
El delfín se clava
ojos que te piden
las alas los peces
las perlas que cruzan
mientras las gaviotas ondean y las olas
nos enredan
nos entregan
las llaves
el cielo
Me he casado contigo
y no soy la arena donde corre
esa mar de caballos
hacia esa cúpula de espuma e incrustaciones
cuya fuerza alumbra con su séquito
y sus rayos el origen
Naces y el resplandor se vuelca
en tus labios
entre lienzos de frondas remotas
con el niño y la diadema
que irradia el fruto de la espera
Me he casado contigo
mientras el agua de la paila nos observa
pegados uno con el otro
nos observan las hojas
en la banca del árbol
el aliento de su coronación
No hay calle ni balcones ni peces
sólo el cuerpo del amor que dice:
Detrás de mí no hay nada
y el mundo solamente me eres
en una estancia lejana sucedida en la cumbre
bajando por mi vientre
tocando lo más húmedo
del lecho que el otoño bordó
y tu silencio
y tu voz quedamente
hasta el útero
hasta formar un hemisferio
en la puerta la casa los jardines
los aguijones de la espera
donde el padre señala
donde el padre me entrega
circula por mi frente
planea en mi cabeza
baja
siembra un nido
En el pajar la estrella amanecida
No hay calle ni balcones ni peces
sólo el cuerpo del amor que dice:
Detrás de mí no hay nada
y el mundo solamente me eres
en una estancia sucedida en lo alto
en el lecho que el otoño bordó
en el sueño desde donde me llevas
a los ojos de nadie
en las velas
las perlas
las piedras
la urgencia
en ese barco

Me has sacado
del hotel de la embajada
Las olas revientan
y las gaviotas ondean
sobre esferas plateadas que cruzan velozmente
En el hotel de la embajada
el resplandor del agua
que traspasa el vitral
y ha sido ojos peces
el delfín que atraviesa
el agua
vislumbrando los hierros
hacia donde me llevas
Lo que busqué en la niebla
no era sino tu noche
dentro de ti me muevo en busca de tu centro
En el hotel de la embajada
como el pastor
que dirige su camino
de cabras
me conduces
al fondo
entre las azucenas
Dentro de ti
en busca de tu centro
Me he casado contigo
y todo esto es real

[Del libro Vike. Un animal dentro de mí]

Este parque quedó huérfano de ti
Este Vergel maltrecho
Estas calles esta botella vacía
Estas matas que bajaron su vista
al no encontrarte
con sus cabezas gachas y sus cuellos
a punto de secarse
Esta casa cuyas paredes rosas se diluyen
Este solar que fluye en la ardentía
y resplandece cargado de naranjas
y perfuma de azahares el aire de la noche
para que todo El Vergel
recuerde el tránsito de tu reino
y cómo tu padre robó la luz de tus ojos
y cuánto amor diste a pesar de esto

Minerva Margarita Villarreal (1957-2019). Foto de Pascual Borzelli Iglesias.

 

Datos mínimos

Minerva Margarita Villarreal nació en Montemorelos, N.L. en abril de 1957. Es autora, entre otros libros, de Pérdida (1992), Premio Nacional Alfonso Reyes 1990; El corazón más secreto (1996), Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 1994; Tálamo (2011), Premio de Poesía del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2010, publicado en 2013 por Ediciones Hiperión y la UANL; Las maneras del agua (2016), Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2016 y Premio del Certamen de Poesía Hispanoamericana “Festival de la Lira” 2017, de Cuenca, Ecuador; De Santa Teresa, publicado en 2017, en Cáceres, España; Vike. Un animal dentro de mí (2018); y La cicatriz también es un pasillo (2018). Entre sus antología realizadas se encuentran: Elogio de la fugacidad. Antología poética 1958-2009, de José Emilio Pacheco, con motivo del Premio Miguel de Cervantes 2009; y Sobrevida. Antología poética, de Ida Vitale, en el marco del Premio Internacional Alfonso Reyes 2014. En 2013 recibió el Honor Prize de Naji Naaman’s Literary Prizes, de Líbano. Desde 2011, fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Fue Miembro Asociado del Seminario de Cultura Mexicana y formó parte del Consejo Asesor Honorario de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México, de la Presidencia de la República. El 11 de abril de este año la Academia Mexicana de la Lengua la designó como “académica correspondiente de la corporación en la ciudad de Monterrey”. En la Universidad Autónoma de Nuevo León fue profesora de la Facultad de Filosofía y Letras y titular de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, donde dirigió la colección de poesía internacional El Oro de los Tigres. Minerva Margarita Villarreal falleció el pasado 20 de noviembre de 2019.

 

 

 

* * * *

Minerva Margarita Villarreal:

Epigramísticos. Los Cincuenta, México, CONACULTA, Coordinación Nacional de Descentralización/Instituto Coahuilense de Cultura, 1995.

Tálamo. Monterrey, Ediciones Hiperión/Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013.

Vike. Un animal dentro de mí. Monterrey, Nuevo León, Editorial An.alfa.beta, 2018.

 

 

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_410

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