Un nuevo holocausto

Un nuevo holocausto

La operación Borde Protector desatada el 8 de julio contra la población civil palestina en Gaza, ostenta el saldo terrible de mil 900 muertos, 10 mil heridos y 400.000 desplazados. Al envío de esta publicación, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informaba al mundo que la operación militar fue “justificada y proporcional”, atribuyendo la actual situación, a la responsabilidad del gobierno de Hamas…

La operación militar en Gaza sin embargo, no es, como asegura Netanyahu, “una guerra exclusiva contra Hamas”. Israel se encuentra en el “top 10” de los grandes exportadores de armas y su industria es en realidad un productivo negocio; un complejo militar-industrial de capital americano-israelí cuyo oficio es precisamente la guerra. La ONU pudo confirmar que más de 83% de los muertos en Gaza no eran de Hamas, sino niños y civiles.

Para asegurar el control en Medio Oriente, Washington cuenta con una base militar en Israel. Es por eso que el “demócrata” secretario de Estado John Kerry, sostiene que Estados Unidos mantendrá su postura sobre “el derecho de Israel a defenderse”. En este contexto de agresión a Palestina, el gobierno mexicano (que no se ha pronunciado sobre el conflicto) contribuye con su grano de oro a la expansión imperialista al pactar, gracias a las reformas estructurales, la entrega de petróleo, minerales y tierras mexicanas al vecino país del norte, socio y aliado militar de Israel.

Destruir la resistencia palestina ha significando devastar escuelas, hospitales, refugios, fábricas. Mujeres embarazadas buscan atención y refugio mientras 180.000 niños requieren medicamentos. Diez de los 32 hospitales cerraron y otros once resultaron dañados. Se han destruido 10 mil edificios y serán  necesarios más de 6 mil millones de dólares para la reconstrucción (cantidad muy por encima de los costos en el DF por los sismos de 1985).

Por todo, pareciera entonces que “una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana”, razona el viejo revolucionario Fidel Castro a lo que adiciona una interrogante: Si “el genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra ¿Por qué cree el gobierno de Israel que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino?

Israel no responde. Busca en cambio legitimidad mundial cubriéndose con el manto del antisemitismo (propagado durante el fascismo alemán del siglo 20) para justificar sus crímenes y presentarlos como legítima defensa contra “el fanatismo terroristas palestino”.

Atentas a este conflicto, más de 500 personalidades encabezadas por Evo Morales han condenado la ofensiva israelí, declarado a Israel “Estado terrorista” y expresado solidaridad con la lucha del pueblo palestino y organizaciones de resistencia a las que consideran heroicas. Penélope Cruz y Javier Bardem junto a Pedro Almodóvar y cien españoles, hicieron igualmente pública condena de la ofensiva israelí”. En consecuencia, los actores son ahora blanco de intimidación debido a que Walt Disney Company, Warner Brothers, Columbia Pictures, Paramount y 20th Century Fox, son empresas propiedad de productores y directivos de origen judío que realizan aportaciones financieras al gobierno israelí. Películas como Los Diez Mandamientos y Ben-Hur -que hacen ostentación del “origen divino del pueblo de Israel”- o La vita  è bella -que da cuenta del holocausto judío- han empezado a proyectarse nuevamente. Jon Voight -el viejo “vaquero de media noche”- igualmente se unió a la recriminación asegurando que la pareja española “incita al antisemitismo” y echándole en cara que “Israel es el único país democrático y de buena voluntad en Medio Oriente” (La Jornada 6 de Agosto).

Se ve difícil una pronta solución al conflicto, pero solo el diálogo y la negociación podrían llevar al reconocimiento internacional de dos Estados con igualdad de derechos. De otra forma, continuarán creándose condiciones para un posible levantamiento generalizado en la región con consecuencias imprevisibles. Palestina muere lentamente y las naciones del mundo deben, por eso, ejercer mayor presión e imponer respeto a los tratados internacionales y al derecho de 1,8 millones de personas de contar con una nación libre y soberana.

Sería de gran esperanza y probidad humana, que el mundo civilizado presenciara en tribunales el juicio al Estado y ejército israelíes por crímenes de guerra. Más allá de eso, que el veredicto implacable de la historia, enterrara al sionismo radical junto al Tercer Reich y la Gestapo, lejos del cielo y la tierra prometidos.

Recordar el discurso de Manachem Begin de junio de 1982, puede ayudarnos a dimensionar mejor la advertencia del holocausto, descubrir los precursores ideológicos y encontrar, detrás de la economía política, la “fuente de inspiración” del actual gobierno israelí: “Nuestra raza es una raza de amos. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras razas son bestias y animales, como mucho, son ganado. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos…” ■

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ