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viernes, 21 enero, 2022
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Karla y su talento

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Por: La Jornada Zacatecas •

(6 CONCURSO DE CUENTO CORTO DE LJZ)

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Había una vez una niña que se llamaba Karla. Esta niña tenía un talento que nunca podrá olvidar. Ese talento se llama la pintura, pero a su familia no le gustaba. A ella le gustaba mucho. Un día a su escuela fue un famoso pintor a invitar a niños y niñas a un concurso de pintura. Karla dijo: “Yo quiero participar”. Entonces se anotó en la lista. Más tarde se quedó pensando en su familia. Pensó: “Si les digo que voy a concursar en ese evento me van a regañar”. Entonces decidió hacerlo a escondidas. Llegó el día del concurso y ella le preguntó a su mamá que si se podía quedar a dormir en casa de su amiga Renata.  Ella le contestó: “Sí, claro”. Karla, en una mochila, se llevó las cosas que iba a utilizar para el concurso. Preocupada de que su madre se diera cuenta de lo que estaba haciendo, entonces se lo contó a su amiga Renata. Le dijo Karla: “No le vayas a contar a mi mamá lo que estoy haciendo”. Renata, sin hacer caso, después del concurso, fue a casa de Karla a contar lo que estaba ocurriendo. Los papás de Karla contestaron: “Cuando regrese nuestra hija la vamos a regañar, no es una buena idea mentir”. Renata, arrepentida de lo que hizo por romper el secreto, le dijo a Karla lo que le había contado a sus papás. “Lo siento, estaba preocupada porque mentiste a tus padres”, dijo Renata. Cuando Karla llegó a su casa sus papás ya la esperaban molestos, la regañaron, la castigaron, le quitaron sus cosas que había utilizado en el concurso y le dijeron que mentir a los papás no estaba bien, que debería tener la confianza de decirles y que ellos la apoyarían en sus decisiones. A lo que ella contestó que ella sólo quería cumplir sus sueños.

Pasaron los días, y sus papás, preocupados, hablaron con ella. Le pidieron disculpas.

Le explicaron que le habían quitado su sueño de la pintura porque ellos nunca tuvieron un talento, y ellos solamente la querían ayudar para que ella cumpliera sus sueños y desarrollara sus talentos, para que así fuera la mejor pintora de todo México.

Karla fue creciendo y sus papás pagaron una escuela de artes, para que ella aprendiera las mejores técnicas de pintura y pudiera hacer cuadros hermosos para exponerlos en los mejores recintos.

Al final, todos contentos de ver el talento de Karla y sus hermosas obras, la abrazaron y le dijeron lo orgullosos que estaban de ella.  Renata siempre acompañaba a Karla a sus exposiciones de arte y le agradeció su amistad.

 

Autora: Paulina Sinahí Arteaga Hernández

Edad: 9 años

Escuela Olimpiada 1968

Calera, Zacatecas

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