Cambiar la realidad entre minería y medio ambiente, una cuestión de justicia para el país

Cambiar la realidad entre minería y medio ambiente, una cuestión de justicia para el país
La pérdida de suelo, de cobertura vegetal, la erosión, la sedimentación, afectaciones en los niveles y la calidad del agua, la contaminación son consecuencias directas de la actividad minera que agravan el problema del cambio climático ■ FOTO: LA JORNADA ZACATECAS

■ Si en la actualidad es posible desarrollar minería con procesos limpios y esto se realiza en otros países, “¿por qué en nuestro país no?”: Amparo Martínez Arroyo

■ Compañías extractivas tienen la obligación de invertir en tecnología y cambios en sus procesos que mitiguen las afectaciones ambientales que generan

■ La directora general del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) ofreció una conferencia en Zacatecas

 

Si en la actualidad es posible desarrollar minería con procesos limpios y esto se realiza en otros países, “¿por qué en nuestro país no?”, preguntó la directora general del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), Amparo Martínez Arroyo, quien aseguró que cambiar esta realidad es una cuestión de justicia ambiental para México.

Durante una conferencia impartida en Zacatecas, Martínez Arroyo sostuvo que en un primer momento la responsabilidad está en los gobiernos que no hacen cumplir la ley o que no trabajan por normas más exigentes, pero “también está la responsabilidad industrial” de las empresas extractivas.

En este sentido, consideró que estas compañías tienen la obligación de invertir en tecnología y cambios en sus procesos que mitiguen las afectaciones ambientales que generan.

“Si se han beneficiado con la actividad de la tierra y se está viendo que la tierra está en problemas, es el momento de regresar un poco, de cambiar un poco; no haciendo los grandes sacrificios, sino teniendo más equidad entre las ganancias y la inversión, en que no haya daños o en resarcir los que ya se hayan causado”.

La pérdida de suelo, de cobertura vegetal, la erosión, la sedimentación, afectaciones en los niveles y la calidad del agua, la contaminación son consecuencias directas de la actividad minera que agravan el problema del cambio climático.

La directora general del (INECC), no obstante, aseveró que la tradición minera de cinco siglos en el país hace difícil, en algunos casos, determinar si una afectación concreta corresponde a la actividad de la empresa actual o de las pasadas.

Por ello, aseguró que “ya no se trata de responsabilidades, sino de admitir que es una actividad que ha tenido impacto en la tierra y ya, sin buscar responsabilidades ni culpas, hacer un trato con todos los sectores empresariales involucrados, todos los de la cadena de distribución, y hacer una restauración ecológica del territorio afectado por la minera”.

Martínez Arroyo agregó que el financiamiento para estas tareas de restauración ambiental, más en un momento de escasez de presupuesto público, tiene que venir de las propias empresas que han causado estos daños.

Insistió en que no se debe permitir que en esta época, con la magnitud de los avances tecnológicos que existen, estas empresas continúen dañando el medio ambiente como lo hacen en la actualidad.

“No es admisible que a estas alturas del conocimiento, del siglo, sigamos haciendo tranquilamente las cosas, destruyendo el futuro, por una cuestión que no tiene ninguna justificación. (…) Tenemos que tomar medidas ya”, concluyó.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ