Crónica del Día 8 en el Festival de Cannes

Crónica del Día 8 en el Festival de Cannes
El Palacio de Festivales ■ FOTO: CARLOS BELMONTE GREY

En esta vida frenética de carreras para un lado y otro que es la vida de festival, hay momentos muy puntuales que el tiempo parece suspenderse, cesa toda actividad y todas las miradas convergen hacia un solo punto. Se impone entonces un silencio que sólo rompen los televisores situados en todos los rincones del Palacio de los congresos y que retransmiten los principales eventos del festival. Hoy no solo se detuvo el tiempo sino que la propia Tierra dejó de girar, cuando el equipo de Once upon a time… in Hollywood empezó a subir la alfombra roja.

Y es que había para todos los gustos. Los cinéfilos se vieron magnéticamente atraídos por el andar desgarbado de Quentin Tarantino, verdadero hijo pródigo del festival, mientras que Leonardo DiCaprio, pero sobre todo Brad Pitt, desataban una locura sin fin entre las groupies que abarrotaban los rincones aledaños de la alfombra. Luego, a la hora de la verdad, la película se quedó algo corta. Y por una vez Carlos y yo estuvimos de acuerdo.

Por suerte, el ayuntamiento de Nice había previsto para hoy el tradicional almuerzo con la prensa, en el muy típico barrio del Suquet con una especialidad de la côte d’Azur: Aïoli con pescado y verduras acompañado por los deliciosos vinos de la región. Con el regreso del buen tiempo en la ciudad, una manera de reponer fuerzas y seguir festivaleando, viendo una de las películas que más nos han gustado en la sección de Una cierta mirada, O que arde del franco-gallego Oliver Laxe.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70