Las + Recientes

Miscelánea Los migrantes centroamericanos y el derecho humanitario

Miscelánea Los migrantes centroamericanos y el derecho humanitario

“Enviaré al Ejército para que no pase la caravana”: Trump. Cabecea la Jornada en su primera plana nacional el viernes 26 de octubre.
Refiere Donald que se moviliza hacia los Estados Unidos “una invasión criminal”, lo que potencialmente magnifica el riesgo para la caravana de migrantes centroamericanos.
Peña Nieto simula y sólo simula apoyar a los migrantes, en tanto que López Obrador, aún sin el ejercicio del poder, hace un llamado, tanto al gobierno peñista, como a los mexicanos, en apoyo de la caravana y a la comprensión de las necesidades elementales de los migrantes de paso, sobre todo porque van madres acompañadas de hijos de escasa edad, algunos aún de brazos.

El ambiente es cada vez más tenso en la medida en que la caravana se acerca a la frontera con los Estados Unidos: el Pentágono “alista a 800 militares con destino a la frontera” y mil 743 migrantes han solicitado asilo a México. ¿Cuál es el panorama?
Trump con sus militares, su guardia Nacional y sus “racistas gratuitos cuidafronteras – los más peligrosos- donde participan mexicanos que ya olvidaron sus raíces, que ya no recuerdan su origen de migrantes y que desconocen la historia del despojo, impedirán a toda costa la entrada de la caravana de centroamericanos. ¿Habrá violencia en la zona fronteriza? ¿A qué nivel? ¿Cuál será la reacción de Peña quien todavía será presidente Y cual la respuesta del Presidente electo?
Estas y otras preguntas caben, pero la más importante ¿Qué haremos los mexicanos? ¿Qué para ayudar a los migrantes?

Lo más factible es que al prolongarse el problema en la frontera más allá del primero de diciembre, la respuesta del gobierno de México, será semejante a la que el General Cárdenas desarrolló hacia el exterior: El derecho humanitario.
Y no faltarán las voces que reclamen. De hecho ya lo hacen en redes sociales: ¿México que obligación tiene? Y habrá –ya hay- quien diga que los migrantes son delincuentes o potencialmente tales.
Una política humanitaria aplicada en el momento oportuno salva vidas. El gobierno cardenista rescató a más de 40 mil españoles prácticamente condenados a muerte: niños, mujeres, hombres y ancianos.

Los mexicanos y nuestro gobierno (el que tomará posesión el primero de diciembre obviamente) sabremos responder con dignidad y con humanismo. “Todos somos Cárdenas”. “Todos somos Gilberto Bosques”
Y, a propósito de Gilberto Bosques y de la circunstancia histórica que vivimos centroamericanos y mexicanos, resultan de obligada lectura dos obras de reciente publicación:
“Gilberto Bosques. La Diplomacia al servicio de la Libertad, Paris-Marsella (1939-1942)” de Gerard Malgat. Conaculta
“En una de las épocas más difíciles del siglo XX para todo aquel que pensara, hablara o creara al margen de cualquiera de los regímenes totalitarios que dominaban Europa, el diplomático mexicano Gilberto Bosques se dedicó a abrir hasta los más insospechados caminos para que los exiliados españoles en Francia, los refugiados judíos y demás perseguidos políticos viviesen con dignidad e, idealmente, lograsen emigrar a tierras mexicanas”, dice Malgart.

“Aquellas horas que nos robaron” El desafío de Gilberto Bosques. De Mónica Castellanos, editorial Grijalbo.
“Son los días de Franco y de Hitler… Miles de hombres, mujeres y niños, intelectuales, artistas, campesinos y obreros abandonarán sus hogares, enfrentarán condiciones de vida inhumanas y lucharán por conservar lo más preciado que tienen: sus vidas.
En ese futuro incierto emergerá un hombre, el cónsul mexicano Gilberto Bosques que, arriesgando su vida y la de su familia, sufrirá la detención de la Gestapo e irá más allá de sus funciones diplomáticas para salvar a miles de personas de la más cruenta y desgarradora persecución de la historia”, dice Mónica Castellanos.

Hay un pasaje en este libro de Mónica castellanos que me sacudió. No sólo el Cónsul Bosques defendía arriesgando su vida la política exterior mexicana y el derecho de asilo. Lo hacía en general el servicio diplomático.
Refiere el pasaje que Manuel Azaña, ex presidente de la República española y perseguido por Franco, “enfermo, sin dinero y acorralado en Montaubán Francia, esperando morir antes de ser extraditado a España. Desde el exilio acompañó el sufrimiento de su pueblo”
“Los agentes de Franco se habían ocultado a las afueras del hotel (donde se hospedaba Azaña). Luis I. Rodríguez (Embajador de México en Francia) y su comitiva se disponían a ingresar al hotel, venían de una reunión en la que habían acordado mantener a salvo al expresidente Azaña.”

“—Ustedes son los que tienen al traidor Azaña, ¿no es así?
–Sí, eso de traidor depende del lente con que se mire, mi amigo.
–Venimos por él.
–Eso está por verse.
Sin dudarlo, Rodríguez sacó su calibre treinta y ocho. El resto de los mexicanos hicieron lo mismo. El aire se tensó, el sudor perló la frente a más de uno. Los dos grupos, a distancia de muerte segura, apuntaban al adversario… Los esbirros de Franco, ahuyentados por esa valentía que no esperaban encontrar, se perdieron entre las calles…”
Así era la política exterior de México y la defensa del derecho de asilo durante el Gobierno del General Cárdenas. ¿Cómo será durante el Gobierno de López Obrador?
Por lo pronto, todos a brindar apoyo a nuestros hermanos migrantes centroamericanos.

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70